domingo, 22 de julio de 2012

(...)

El pequeño defecto,
la cojera/
el ojo desrumbado/
la mano de yeso
que no acata
la orden del deseo/
el tic nervioso/
el ligero temblor/
el torcido cuello/
y el tartamudeo
indómito/
como si cada carencia
implicase
un precioso flujo de luz.