domingo, 6 de enero de 2013
Deconstruir
¿Existe el hombre,
en alguna parte,
que porte la sensibilidad y el don
de enumerar los orgasmos sucesivos
que desarman a una mujer
en la noche fulgurante?
- me pregunto -
si existe el hombre
que pueda restaurar a plenitud
los fragmentos desperdigados
del cuerpo de esa mujer rota,
por gesto o por palabra
por desprecio o vil injuria.
martes, 1 de enero de 2013
Hiperhidrosis extendida
Fuimos, amantes de besar/
ella, no quería pasar al sexo
sin que yo le diera prueba de "algo",/
o como, si en efecto, su dios pudiese castigar
la incontinencia de su hueco,
- o su instinto -/
o quizá, pensara que se fuese a enamorar, inexorablemente,
por tierna intrusión carnal,/
y sin embargo, su lengua
sí que parecía verga (o florete):
larga y dura pero versátil,
recordaba a una buena actriz,/
yo temía que me dejara sin respiro
que se atascara en mi garganta
- estaba poseída, aquella lengua -;/
fuimos, amantes de besar
pero su bombacha siempre acababa empapada,
nos encontrara el tornado
en auto, o sillón o césped,/
eso, ella lo decía, y yo,
no podía probar ni refutarlo,
"eso", que pertenecía al territorio del sexo
ya vedado a mi mano o a mi boca,/
y al final, mi verga un enchastre pegoteado
y su vergada lengua, en retirada, lenta,
sin mayores sobresaltos,/
igual que el vencedor de una batalla
en la que no se vence a nadie
y se malgastan,
sangre, sudor y lágrimas,
y otros líquidos explícitos.
Etiquetas:
Ceremonias,
Obsesiones
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