Tal vez desaparezca mi sexo,
como todo lo que ya no se usa
o no sirve y se desprecia,
tal vez se encoja lentamente,
se difumina el rostro del muerto
hasta lo irreconocible,
tal vez me cape
en un acto de lúcido desespero
o de renuncia,
como una absurda abolición del deseo
o vano sacrificio.
o vano sacrificio.