lunes, 24 de febrero de 2014

Destino de perro


Peor que nosotros
encerrados en el auto
con aire acondicionado
detrás
de una estación de servicio
en la infernal siesta
está ese perro
que cruza la ruta 
medio encorvado
buscando un refugio
- improbable -
entre los yuyos 
como hombres flacos
y altos,
el sol le desarma
el lomo
lleva las patas incendiadas.

55 comentarios:

cora dijo...

siempre hay alguien pasando mal, aun cuando creemos que a nosotros nos pasa todo,
abrimos los ojos y vemos la realidad

Besitos Dario, feliz dia

Amapola Azzul dijo...

Yuyos es un tipo de planta.
Es que no lo sé.

Amapola Azzul dijo...

Siempre hay alguien que está peor que uno mismo, muy buena poesía, Darío.

Enhorabuena.
Feliz semana.

Un beso.

Isabel Martínez Barquero dijo...

Narrativo, y muy bueno: transmite calor, siesta, mundo faulkneriano.
Un beso.

elisa lichazul dijo...

ese perro que transita nadie le viene con cuentos , él sabe
es más vivo que los vivos
pero nosotros nos juramos estar mejor

abrazos y buena semana Darío

Amapola Azzul dijo...

La verdad es que es una poesía triste pero bella, enhorabuena.

Besos.

Moni Revuelta dijo...

Pobrecito. Aunque lo miro, y es posible que su destino cambie, y lo quieran, y encuentre compañero para dormir, y nos sobreviva.

Vera Eikon dijo...

El perro, a diferencia de nosotros, sólo conoce ese destino, el de la supervivencia sin expectativas. Yergue la cabeza sobre sus cuatro patas para buscar la sombra u olisquear el trozo de carne. Nada sabe de babeles ni comodidades....Buen poema, y buen final. Abrazos!

Marite Alarcón dijo...

Me partió el alma este post!!! Me la partió! Cómo sufren algunos perritos!
:(

De barro y luz dijo...

Y su imagen distorsionada por la reververación del suelo ardiente se confuende con el paisaje. Me duele ese perro.


Abzo

Laura dijo...

Ahora el destino de cientos de sub-saharianos vagan por desiertos, saltan vallas llenas de cuchillas, cruzan rutas en el mar serpenteando entre disparos del llamado primer mundo, flacos y altos, como los perros de tu poema y nosotros mientras tanto...dormimos. Lloro por mi, por la humanidad entera y solo me imagino un mundo sin fronteras.

Besos

Sergio DS dijo...

Vida de perros.

Saludos.

Blue dijo...

El perro lleva las patas incendiadas, pero al menos no se le incendia la cabeza, como a nosotros.

He notado el calor.

Besos.

TriniReina dijo...

Siempre habrá alguien con peor vida que la vida mala que nos toque.

Me encanta el poema

Abrazos

mayte v dijo...

Hay que mirar sus ojos para verdaderamente comprenderlos.
Duele.

Infinito abrazo, Darío.

mariajesusparadela dijo...

Ellos, al menos, abren la boca y les suda la lengua y se refrescan.
Lo malo es el frío del abandono.

la MaLquEridA dijo...

Pobrecitos perros sin nadie que los ayude, antes al contrario los patean y les pegan¡infame gente!


Beso

ruma dijo...



 Hola, Darío.

  Obras atractivas.
  Usted es el excelente artista.

  Doy las gracias por su apoyo habitual y abundante.
  Que tengas una buena semana.
  Un abrazo. 
  Desde Japón, ruma ❃

Ceci García Moyano dijo...

Hay muchos hombres que son como perros vagabundos y sin rumbo.

Lucrecia Borgia dijo...

El perro promedio, es mejor persona que la persona promedio.

abrazo

María Socorro Luis dijo...

No tenemos idea hasta donde puede sentir un perro. Su mirada siempre me desconcierta, creo que piensan mucho mas de lo que creemos. Tengo perros.

Buen poema. Besos

Carmela dijo...

Un asfalto ardiente, casi derrite los zapatos del hombre que se refugia en el aire acondicionado, pero él, el perro, atraviesa la carretera...
Un beso, Darío.

Mientras Leo dijo...

Y por mal que nos veamos siempre encontraremos a alguien que lo esté pasando peor.
Y no, no es un consuelo
Besos

Maripaz dijo...

Siempre hay alguien al que le va la vida peor, como al perrito...

virgi dijo...

Triste destino el de ese perro, pero no menos triste el de muchos de nosotros.
Besos

marichuy dijo...

No me gusta el calor y soy alérgica al sol (una cruel ironía, siendo de Guerrero y con mis padres viviendo en Acapulco), así que me sentí identificada con ese pobre perro que busca refugio improbable, sólo que yo… en medio del asfalto.

Un abrazo

Marga dijo...

En pocos versos, los necesarios y ajustados, todo un mundo, no sé si perro mundo, también mundo humano.

No hay quién dé más, chapó, poeta.

claudia dijo...

Abrasador.


Qué bien escribes, da gusto leer.

alba dijo...

mi padre una vez atropelló un perro en la carretera. nos íbamos de vacaciones a alguna parte. un agosto infernal caía sobre el asfalto. recuerdo la llanura amarillísima a nuestro alrededor. y al perro, que salió de repente de entre las espigas. en menos de un segundo mi padre tuvo en los pedales la vida del perro o nuestra vida. el perro murió. recuerdo el golpe, seco. mi padre no dejó de llorar durante horas. hacía mucho que no recordaba esta historia.

MAR dijo...

Sí amigo, hambrientos y sedientos de alimento y cariño...como tantos otros seres humanos.
Ahora en Chile en algunos centros comerciales agarran a los perros vagos y los enjaulan para que los clientes no los vean y los sueltan en la noche. Nos quieren poner vendas en los ojos para no ver tantas realidades, que los que somos sensibles vemos igual, porque tenemos abierto nuestro corazón y el dolor de los otros lo hacemos nuestro dolor...en cambio hay gente que vive en su metro cuadrado-burbuja que ve lo que le acomoda y siguen sus vidas vacías, egoístas de..
Si a todos nos importara la igualdad y la justicia el mundo sería como lo queremos tu y yo.
Muy buen poema-post.
Mi abrazo para ti con mucho cariño.
mar

Betina Z dijo...

La noche de Año Nuevo volvíamos a casa y media cuadra antes, en el umbral de un edificio, vimos a un perro acurrucado, solo, muy quieto. Nos agachamos y le hablamos despacito. No nos miraba. Tenía la mirada perdida, vacía. Supusimos que estaba asustado por los cohetes, o enfermo, o ambas cosas. Fuimos a casa a buscar con un cuenco con agua. Se lo pusimos cerca del hocico. No lo miró. Su cuerpo estaba ahí, pero él parecía estar en otra parte, muy lejos. Volvimos a casa y buscando en en Internet, llamamos a algunos de lugares explicando que al perro se lo veía mal, si no podían pasar a atenderlo, pero nada, no existe ningún algún servicio veterinario público de emergencias, pero parece que no existe algo así.
Al día siguiente pasamos por el umbral. El perro no estaba, pero sí el cuenco, sin agua, y una lata de atún vacía. Quisimos creer que estaba mejor, que se había recuperado o que alguien lo había socorrido. Pero por muchos días no pude olvidarme de la mirada de ese perro. El desamparo, sin traducción posible.

Un abrazo

Betina Z dijo...

Perdón, mi comentario anterior está lleno de errores, escribí rápido (poco tiempo) no revisé... Sabrás disculpar, Darío.

Mamen dijo...

Hay perros que son llevados en brazos y hombres que arrodillados piden en las calles, hay clases hasta en el reino animal.

Amapola Azzul dijo...

Pobrecillo, Darío, los animales también tienen derecho a un refugio.

Un abrazo.

U-topia dijo...

Los perros abandonados en una carretera me llenan de pena y de malhumor contra sus dueños.

Un beso!!

la gata dijo...

Yo he recogido en casa a muchos de esos perros. Llegaban a la cancela, veían el plan y decidían que ese iba a ser, a partir de ya mismo, su nuevo hogar. Y yo encantada.
Besitos.

Mirella S. dijo...

Todo es pura supervivencia, sólo que algunos lo hacen con aire acondicionado.
Besos, Darío.

elisa lichazul dijo...

mil gracias por tus huellas Darío
besitos y buena jornada

Jo dijo...

yo siempre he dicho que todos llevamos un alma de perro.

unos arrastrando la correa otros con la mirada triste, otros mas con ansias de libertad

Avellaneda dijo...

Con lo que me conmueven los perros.
¡¡¡¡Pobrecitooooo!!!

ohma dijo...

Difícil lo tienen los perros en la carretera,pero se las apañará seguro.
Lo peor es la sed.
Y sí, siempre hay alguien peor que nosotros que no paramos de quejarnos.
Besos.

TORO SALVAJE dijo...

Y son mejores que nosotros.
Mucho mejores.

Saludos.

Amanecer Nocturno dijo...

Al menos tenéis un lugar donde ocultaros. Eso es oro puro casi siempre.

Un abrazo.

diego dijo...

Prefiero ser perro de patas incendiadas que muchos de los hombres aireacondicionados. Abrazote, Darío.

nilda dijo...

El aire acondicionado nos distrae, Dario. De todas formas mejor distraerse, idiotas entre el sonido y la furia, a veces la felicidad.

elisa lichazul dijo...

precioso fin de semana pa'ti
abrazos energéticos
:D

Karu dijo...

siemrpe un placer leerte
que tengas un gran fin de semana
Abrazo

Corina dijo...

Bueno, en el auto con aire acondicionado no se está tan mal...
Insisto con la genialidad :-)
Viste q no vengo sólo cuando ganamos, je!
Abrazo

Amapola Azzul dijo...

Darío, el destino del perro no difiere mucho del de cualquier otro ser humano, Abrazos para ti.

Bonita poesia. Siempre es bello sentir la luz de tu alma en tu blog.

Un beso.

PMPilar dijo...

'al sol en medianoche siempre le acomodan consuelos
los perros puede que lo sepan. Lo sabrán

Un abrazo fuerte

Portal De Mis Desvelos dijo...

Yo conozco muchos de esos. (Perros) Un inmenso placer visitar tu blog. Saludos!

moderato_Dos_josef dijo...

El perro lo guanta todo con parsimonia y sufrimiento cansado. El perro en el fondo es noble; el hombre también lo es en la infancia, pero luego algo se tuerce en su interior, se pudre y se encierra en sí mismo o dentro de un auto.
El perro sigue puro y en la calle. A la sombra, bajo el aguacero, la nieve o quemándose al sol; ahí sigue...

Un abrazo.

Laura Noestá dijo...

Una escena tantas veces vista, pero ahora que la leo aquí, me parece desgarradora...

Besos

LA ZARZAMORA dijo...

Me hiciste pensar en la peli, Amores perros...
Besos, Darío.

Esilleviana dijo...

Es el símbolo del rechazo, del repudio y la expulsión de los más débiles de nuestro entorno.

un abrazo