Nunca pasan las horas cuando tienen que pasar sólo pasan el ansia y el miedo con su estrépito de creciente por eso te abrazo me aferro hago pie sobre esta cuerda que tiembla.
Nunca pasan... Necesitamos la presencia urgente de aquella persona que sabemos nos impide caer.Llega un tiempo en que ni el corazón obedece y es imposible sujetarle dentro del pecho.
mejor abrazar un árbol sin cuerda (cordel)
ResponderEliminar;)
abrazos gorditos
inquietante poema Darío
Aferrarse a la vida aunque no hagamos pie...
ResponderEliminarHermoso.
Muy bello!
ResponderEliminarBeso.
Mala señal cuando el tiempo se retrasa Curiyú, mala señal.
ResponderEliminarBeso
*y si han de pasar para bien, mejor que pasen y no vuelvan. Ni ansia, por no desesperar ni miedo, por el mal fairo!!!
ResponderEliminarbesos
Difícil equilibrio sobre el filo del tiempo.... Y peligroso.
ResponderEliminarAbzo
Lo importante es que siempre haya una cuerda temblorosa, aunque sea efímera, a la que subirse.
ResponderEliminarChapó! y es que no puedo decir más y mucho menos añadir a la sencillez, belleza y ajuste de tus versos.
ResponderEliminarMe llevo la cuerda, eso sí, si me lo permites (gracias)
Un abrazo!
El tiempo lleva la velocidad que se le antoja, siempre contrario al ritmo de nuestros latidos.
ResponderEliminarAbrazo.
Estabilidad decreciente.
ResponderEliminarLindo.
ResponderEliminarSer la misma cuerda.
ayer me han dolido las costillas (o creo que lo que anida ahi) y hoy por la mañana mi costado izquierdo del vientre...
ResponderEliminaryo quiero pensar que fue un abrazo apretado...
Sí, abrazar es urgente y necesario.
ResponderEliminarAbrazar la vida, abrazar convicciones. Personas. Abrazarte a ti mismo!
MUY hermoso,Darío.
Y yo te envío mi abrazo de siempre.
El miedo siempre pasa, es solo un sentimiento que podemos ver fuera de nsootros y así soltar...
ResponderEliminarTe abrazo, feliz resto de semana
¡cuánto te echo siempre de menos!.
ResponderEliminarEl tiempo como siempre tan caprichoso y molesto... suerte que los abrazos pueden en ocasiones inmortalizarnos, perpetrarse en un único instante.
ResponderEliminarEl míedo fuera, Darío, siempre fuera.
Hoy te abrazamos muchos, disfrútalo, lo mereces.
Muy bonito, de verdad... Un abrazo desde murcia....
ResponderEliminarEl abrazo siempre nos salva.
ResponderEliminarMe gustó el poema, Darío.
Un abrazo.
Un abrazo que salva.
ResponderEliminarUn abrazo.
Así pasa el tiempo
ResponderEliminarcuando el ansia se instala.
Genial poema Darío.
Un abrazo
Aún en la cuerda floja es una bendición coger altura y abrazarse, muy fuerte, porque ese miedo y ese ansia pertenecen a un sentimiento mayor.
ResponderEliminarBesos.
Se pasa la vida viendo las horas pasar... y algunos que ni cuentan se dan.
ResponderEliminarSaludos
J.
Muy bello, enhorabuena.
ResponderEliminarBs.
Nunca pasan... Necesitamos la presencia urgente de aquella persona que sabemos nos impide caer.Llega un tiempo en que ni el corazón obedece y es imposible sujetarle dentro del pecho.
ResponderEliminarPero en el abrazo el tiempo pasa demasiado rápido ¿no? ahí no hay manera de detenerlo siquiera.
ResponderEliminarBesos.
Yo te abrazo y entrego mi cariño como siempre y mi amistad.
ResponderEliminarBesos para ti artista de la vida.
mar
todo es demasiado lento para el que espera
ResponderEliminarbesos
Gran verdad. Y cuando no hace falta, el tiempo vuela
ResponderEliminarBesos
Es tan relativo, tan aparentemente incierto, el paso del tiempo...
ResponderEliminarAbrazo.
En esa tesitura me encuentro ¿Cuándo llegarán el ansiado anochecer?
ResponderEliminarEl abrazo más fuerte!
Esa sensación es tremenda.
ResponderEliminarSolo se ansía que pase o dormir.
Saludos, Darío
El paso del tiempo parece depender de tantas cosas
ResponderEliminarAbrazos
En muchas ocasiones una cuerda floja puede ser más estable que un piso de cemento.
ResponderEliminarMe gustó.
Un abrazo.
HD
El destiempo del mundo...
ResponderEliminarSaludos.
El tiempo además de caprichoso es muy travieso.
ResponderEliminarSaludos.
dimensiones atemporales, son claramente las que nos habitan, del placer vuela, y en el temor no transcurre...
ResponderEliminar¿cómo sabemos cuando tienen que pasar?
ResponderEliminarUn abrazo!
El tiempo a veces no corre a nuestro favor, de ahí nuestros miedos y el deseo de agarrarse a una cuerda esperanzadora.
ResponderEliminarUn abrazo, Dario.
El tiempo nos pasa a todos, nos deja suspensos en la misma cuerda entre los abismos.
ResponderEliminarSaludos.
Nunca encontré oración que me valiese...hasta ahora. Me quedo ésta, gracias.
ResponderEliminarIMPRESIONANTE!
Un abrazo amigo:)
las cuerdas que tiemblan son las que no están bien atadas...
ResponderEliminarEquilibrismos sobre el nido de serpientes, abrazado al cuerpo que atraes también hacia la cuerda.
ResponderEliminarUn abrazo
aferrarse a lo que nos mantiene en pie.
ResponderEliminarAbrazo
eso es verdad, la horas hacen siempre lo que les da la gana...
ResponderEliminarBs
hay que aferrarse con fuerza!!!
ResponderEliminarImportante lo de tener a que aferrarse.
ResponderEliminarHay momentos en lo que eso nos salva, aunque solo sea por un ratito.
Un beso.
El tiempo pasa pero siempre nos queda algo a que aferrarnos, saludos desde El Blog de Boris Estebitan.
ResponderEliminarMe entusiasma lo que escribes y lo sabes, eres preciso y rotundo mas bello muy bello, me alegra tu retorno y gracias... no te vayas.
ResponderEliminarMia
Me angustio sólo de leerte.
ResponderEliminarSaludos.
Vuelvo...y que el tiempo en el cual no somos felices pase rápido y los momentos que lo somos sean eternos,
ResponderEliminarMi abrazo para ti.
mar
A veces las horas casi se detienen...
ResponderEliminarBs.
Las horas que nos quedan...
ResponderEliminarUn beso.
mil gracias por tu huella Darío
ResponderEliminarabrazos gorditos
Hoy me siento así...
ResponderEliminarUn beso Darío
Las horas parecen detenerse cuando deseamos que pasen, pero aceleran su paso cuando quisiéremos detener el tiempo. Tal cual.
ResponderEliminarUn abrazo fuerte
Precioso...
ResponderEliminar