Trayectoria
Alabadas sean las camas
que en mil noches
estoicas crujieron
bajo el ciego frenesí - ciego -
de mi cuerpo
en otro cuerpo,
alabada la resistencia
de la abombada cama
en mi agonía, la lágrima,
el sudor, la fiebre
y el último temblor
de mis pobres huesos.
perpetrados colchones de fuego emanan tus ojos al viento asaltador de nuestros nombres
ResponderEliminaroigo el rechinas belicoso de lo insomne derretir sábanas y partir almohadas, al mirar arriba y abajo..
placer de muelles en delirio, leerte
quería decir rechinar (no rechinas)
ResponderEliminares para erigirle todo un monumento...
ResponderEliminarlas camas , nuestras camas, ajenas y prestadas , todas aguantan estoicamente las batallas y las muertes sucesivas
abrazos y buena semana Darío
Alabadas sean por mil y una cosas más. Entre otras porque en ellas también nacemos y soñamos.
ResponderEliminarUn abrazo.
te copio, alabadas sean las camas! las camas de todo tipo
ResponderEliminarUn abrazo, saludos!
Benditas y alabadas.
ResponderEliminarLa vida se nos duerme y se nos despierta en ellas. Cuerpo, pensamiento y alma en el mismo colchón
ResponderEliminarSólo la pasión es capaz de hacer crujir los lechos.
ResponderEliminarAbrazo.
Bonita trayectoria de palabras... no se te duermen jamás.
ResponderEliminarUn abrazo, Darío.
Enhorabuena.
Alabadas sean las camas que crujen de amor.
ResponderEliminarBien Joven Cuervo, muy bien.
Besote
Crujir de camas y huesos...
ResponderEliminarSentir.
Y quien te quita la bailado!
Último no, siempre hay que decir penúltimo con la esperanza de que habrá más en otras camas.
ResponderEliminarSi las camas hablaran contarían tantas historias, de amor, de frialdad, de vida y de muerte.
ResponderEliminarBesos, Darío.
Hay camas que saben mucho.
ResponderEliminarUn beso
Alabada la:
ResponderEliminaragonía,
lágrima,
fiebre
temblor.
¿El placer es dolor?
Alabado sea Dios decía la Madre Elena, la directora del colegio, frunciendo los labios debajo de su frondoso bigote.
ResponderEliminarSea por siempre bendito y alabado, teníamos que contestar nosotras...
Nunca pensé que lo iba a decir con gusto, oye, pero sí. Sean por siempre benditas y alabadas las camas :)
Un beso Darío, gracias por encontrarme :)
En mi trayectoria de hoy oigo crujir a los nichos.
ResponderEliminarFeliz semana, Un beso.
Benditas camas que nos hicieron la vida más llevadera.
ResponderEliminarNadie les escribió ni un triste poema.
Saludos.
Mejor, mucho mejor, irse entre temblores y crujir de huesos, a pasar por la vida como piedras.
ResponderEliminarPuros contrastes con usted. :)
Un abrazo
¡Benditas camas! Un bello poema, Dario. Te superas día a día.
ResponderEliminarUn abrazo.
alabadas siempre tus letras
ResponderEliminarmuchos besitos
A veces es bueno no temblar tanto.
ResponderEliminarUn beso.
Te dio por hacerle el salto del tigre???
ResponderEliminarPobrecama, y pobre tú...
;)
Amén.
Besos, mi Darío.
Cuánta historia compartida, solitaria, impensada, helada y ardiente... hay en esos lechos donde descansan nuestros pobres huesos.
ResponderEliminarUn beso grande.
Alabada sea
ResponderEliminarAbrazos
Duro y sutil a la vez.
ResponderEliminarEs verdad, tiene razón Toro, ya era hora de que alguien remediara ese silencio!
ResponderEliminarArriba las camas y sus usos.
Gracias, poeta.
Tan lindo Dario... medio sensual medio tierno, poeta entero y de una sola pieza majestuosa, las camas son los árboles que nos mecen la vida.
ResponderEliminarMis besos en vos
Bendita pasión
ResponderEliminarBesos
Alabados sean tus poemas aunque hablen de condenas.
ResponderEliminarUn abrazo!!
Mil noches son muchas sin morir.
ResponderEliminarUn beso.
Pero bueno, celebro que estés vivo aún-
Justo reconocimiento a un mueble imprescindible en nuestra vida.
ResponderEliminarAlabadas sean!
Un enorme camabrazo.
:)
Alabadas sean, que nos rescatan y reviven!!!
ResponderEliminarAlabada sea la mía también, complice de mis desvelos, sueños, regaloneos de madre y de mujer.
ResponderEliminarMi abrazo para ti desde mi lecho aún no de muerte.
mar
...me llega el recuerdo de un poema que leí hace mil años...
ResponderEliminar"la camita ande yo la he querio
cuando d'ambos estábamos guenos"...
el poeta creo recordar, Gabriel y Galán
Besos. Siempre un placer leerte
Merece un monumento tu cama... o tus camas...El mejor invento del mundo:))
ResponderEliminarUn abrazo
Alabadas sean. Por las siglas de los siglos.
ResponderEliminarUn beso, querido mío.
De vez en cuando hay que despertarse un poco Darío.
ResponderEliminarUn beso.
Si las camas hablaran...
ResponderEliminarSaludos.
Me encantas, niño de ojos de noche.
ResponderEliminarBesitos
mil gracias Darío por tu huella
ResponderEliminarten un comienzo de semana genial
hoy que llega la primavera con todos sus cachivaches a instalarse hay que cacharpearse bonito pa'que nos deje sus cariñitos en el corazón
abrazos colorinches
Me quedo con el ciego frenesí
ResponderEliminarBendición de besos
estas de cuatro esquinitas,
ResponderEliminarlas camas tuyas,
te resisten a poesía.
no te las cambies
ni que te las guarden cuatro angelitos.
besos
¡Cuántos cuerpos
ResponderEliminardejando allí sus agonías,
cuántos se han despojado de la razón
y solo ahí se confiesan!
Estos versos son de un poema mio que he recordado al leer tus versos a ese lugar donde se deja la lagrima , el frenesí y por que no, también el ultimo temblor de nuestros huesos. Un placer leerte. feliz semana
En el amor y la enfermedad, siempre se encuentra la cama de por medio.
ResponderEliminarSaludos
J.
Hay agonías que mejor no hubieran empezado, Darío.
ResponderEliminarPuesto en ellas, lo mejor es morir...
Besos.
Ha veces es mejor el suelo.
ResponderEliminarUn beso
bendita la cama propia!!!
ResponderEliminarAlabado sea!
ResponderEliminarUn abrazo!
Ciego en otro cuerpo ajua !!!!!
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