"Qué desgracia saber tu nombre aunque ya no conozca tu rostro mañana..."
Javier Marías
De qué me sirve repetir tu nombre
como un mantra
tu hermoso nombre
asignado por el azar o la cábala,
la creencia
o la tradición,
yo y la obstinada búsqueda
del génesis
o la esencia del amor
en la constelación enmarañada
de tu nombre.
pero es más triste olvidar el nombre mirándole la cara...
ResponderEliminarabrazos
Parece que un nombre nos pone a salvo, aunque en ocasiones nos quedamos huérfanos y solo nos amparan las letras de ese nombre sin más, exento de toda la magia que tenía en un momento dado.
ResponderEliminarEs precioso el poema. Y qué decirte de la cita... Me encanta compartir querencia por Javier Marías.
Un beso.
Darío, me has recordado algo que escribió Coti Sorokin:
ResponderEliminarTu nombre no tiene palabras
si está escrito en mi corazón
y de pronto sale de cualquier lugar
no sabe más que hacerme sentir mal
tu nombre tan inoportuno no sabe llamar.
Hoy hay un nombre del que quisiera olvidarme por que ya no es hermoso, ni es el génesis, ni es la esencia del amor, es más bien una desgracia. Lo de conseguirlo ya es más difícil.
Besitos.
Para qué sirve????....En ocasiones es el único gozo que se nos concede...Abrazo
ResponderEliminarAsidos del cuello por unas letras nominales...
ResponderEliminarAbrazos
Yo también miro, de nuevo. :) besos
ResponderEliminarDe nada, porque con el tiempo ni te acordarás de él.
ResponderEliminarNo le des más vueltas.
Un abrazo.
me persigue un nombre
ResponderEliminarme llama un nombre
camino hacia él
Pablo...Pablo...Pablo
¿Qué nombre Dario, te inspira esos versos tan bellos?
ResponderEliminarSoy cotilla :).
Besos...
Sirve de bien poco.
ResponderEliminarEs casi un gemido perpetuo.
Saludos.
"Mañana en la batalla piensa en mí" :) Es imposible borrar totalmente de un nombre los sentimientos que nos inspiró, la goma de borrar sentimientos no existe.
ResponderEliminarEs algo a lo que aferrarse.
ResponderEliminarSea cual sea el nombre, hace q brote en ti una linda inspiración.
ResponderEliminarBeso!
Nuestra mente le pone nombre a todo, para entender lo que, nuestra mente, siente.
ResponderEliminarSomos seres relamente curiosos.
Un abrazo Darío.
su nombre para grabarse en tu piel
ResponderEliminarbesitos Dario
Dentro de nosotros existe algo que no tiene nombre y eso es lo que realmente somos.
ResponderEliminarabrazo
El nombre es la prueba de la existencia y el rastro del olvido.
ResponderEliminarabzo
Tu nombre me sabe a yerba...dijo el poeta.
ResponderEliminarBesitos, Joven
De nada, no sirve de nada. Tampoco hay que hacer esfuerzos para recordarlo cuando ya se olvidó.
ResponderEliminarNo entiendo a esa gente que se tatúa en la piel el nombre de su amor. Si el amor dura, ya lo tienes fuera de la piel, y si no dura no te la vas a poder arrancar.
Besos, Darío.
El cole de mis hijos recomienda que no se enseñe a los niños a leer ni a escribir en casa porque interfiere con la metodología de la escuela... Yo les he enseñado a los dos a escribir su nombre, porque es como atrapar un pedazo de identidad y (también para que comprendan que su madre es una persona que, después de todo, algunas pocas veces hace lo que le da la gana)
ResponderEliminarNombramos las cosas y es como si les diéramos la vida, perdemos amores y nos mantenemos bajo el influjo constante y doloroso de su nombre...
Un beso grande
Un beso, Hay luz aquí.
ResponderEliminarGracias.
aunque yo creo que no sirve de nada...
ResponderEliminar( me refiero a lo de repetir nombres...)
No a lo que hablé en mi otro comentario.
Un abrazo.
Besos.
Me gusta el comentario de Lucrecia, pero no quiero tampoco nombrar nada.
ResponderEliminarUn beso.
De nada sirve, es inutil esforarse en recordad lo olvidado
ResponderEliminarAbrazos
Quizá el nombre sirva —aunque sea— para evocar...
ResponderEliminarUn abrazo
Este poema es para un dios. besos.
ResponderEliminarSí, catarsis de poemas, de besos dados y por dar, a mi también hay nombres que me duelen y a veces también el mío.
ResponderEliminarUn abrazo para ti.
mar
Me duele la mente
de tanto imaginarte aquí...
a mi lado.
Pablo Neruda
A mí me sirve. Se aparece aquí. Aunque sea un pedacito de lo que fue, aunque sea lo que yo recuerdo, regresa.
ResponderEliminarSirve para prolongar un eco en el alma y escribir un hermoso poema.
ResponderEliminarSaludos
No te comento seguido, porque me abruman tus seguidoras, tan calientes y lanzadas, tus imágenes de vaginas ardientes, de lenguas rosadas y sexo duro. Sin embargo no puedo dejar pasar este poema, borgeano en su esencia, si querès. Hermoso y triste. Verdadero.
ResponderEliminarMientras no confundas los nombres! Jajaja!!!
ResponderEliminarSaludos!
No sea prejuiciosa con mis seguidoras, compañera Nilda!
ResponderEliminarEn la eterna búsqueda de lo que debe encontrarle a uno.
ResponderEliminarMuy bueno.
A veces duele.
ResponderEliminarUn abrazo.
qué belleza de poema ! qué buen título ;) (y disculpa la simpleza de mi comentario, es que me salió así, si tanto vano análisis...)
ResponderEliminarMe encanta el poema. De los comentarios me quedo con el de Blue y con el de Adra.
ResponderEliminararticular no es en vano si es leyéndote.
ResponderEliminarBesos
la tarea encomendada del ser humano fue Nombrar
ResponderEliminary eso lo hacemos cada día de toda la vida
aunque nos duela , aunque nos reviva fantasmas
abrazos
El nombre amado es solo un nombre, pero lo que evoca es un mundo.
ResponderEliminarPrecioso poema Dario, con garra y fuerza!!
Un beso.
Siempre necesitaremos un nombre, ese nombre, no importa que pase mañana...
ResponderEliminarBello, Darío.
Un abrazo.
Para que no la olvides nunca.
ResponderEliminarCuídese Joven Cuervo.
Ya te olvidarás cuando acabe el sentimiento mientras tanto seguirás buscando...
ResponderEliminarBesos
Te nombran los demás.
ResponderEliminarPoner nombre , para mi, es limitar.
Ver el rostro, es ver la mirada ilimitada de lo que se es.
Besos
Cada uno tiene el nombre que le corresponde... por narices, no por otra cosa. Ahora, el génesis del mismo es una incógnita maravillosa.
ResponderEliminarSaludos, Anna
http://mifular.blogspot.com.es/2013/11/reconocerse.html
ResponderEliminarPara mí, es importante, :)
Un beso, Darío
Y encima, no poder olvidarlo
ResponderEliminarBesos, hermoso poema
Ya he abalado en otra parte tu gusto literario. Javier Marias maneja el lenguaje como nadie: lees las primeras páginas de cualquiera de sus novelas y eres consciente de que te vas a sumergir en un delirio de genialidad, de que vas a sucumbir ante un talento inalcanzable. Y sí, el mejor escritor español vivo, me temo.
ResponderEliminarSaludos.
Me has recordado a un chiste.
ResponderEliminarYa te lo contaré en privado.
A mi últimamente fijate lo q te digo, me estorban los nombres reales prefiero llamar y que me llamen "cariño" "chuchi" "puchurrita" así yo tb me olvido un poco de mi, y río más
Q palabros usas ... ainss lo q me pone a mi que un hombre sepa hablar ;P
MUA
muy bello poema. Siempre idealizamos el nombre de la persona amada.
ResponderEliminarBuenas noches.
Siempre he creído que los nombres sí forjan un carácter, que nos imprimen una personalidad.
ResponderEliminarPero al amar a alguien, su nombre se vuelve vital para invocarle.
Un beso, querido amigo.
Un nombre solo puede enraizarse así cuando ya está el ser consumado en otro.
ResponderEliminarEsto tiene un toque romántico Darío, me gusta.
Saludos.
Excelente. Una vez me olvidé el nombre de mi novia, mi mujer ahora, y la llamé chiqui, ahora le digo así, aunque esa vez se me había olvidado...abrazos.
ResponderEliminarWow es usted un maestro, me gustó!!
ResponderEliminarA los amores hay que enterrarlos con el nombre Darío.
ResponderEliminarMe gusta, sí. ;)
Besos
Precioso Delirio.
ResponderEliminarUn beso.
Su nombre siendo el nombre de todas las cosas. Pero, en especial, la musa de este poema. ¡Es precioso, Dari!
ResponderEliminarQuizá no lo notes - o sí, y lo celebro, pero trasmitís una intensidad increíble, de verdad te lo digo, y lo veo de ese modo.
¡Abrazo grande!
¡Gracias por tus comentarios! :)
Me encantó esa novela de Javier Marías.
ResponderEliminarDicen que los mantras funcionan, yo de ti seguiría repitiendo su nombre por lo que pueda suceder...
Besos
Declaro mi nombre como algo olvidado pero reconozco que dificilmente se pueda borrar el rastro de su Gloria.
ResponderEliminarBesos de gofio.
El nombre no es una buena referencia, mejor otras, Dario.
ResponderEliminarBicos.
No es necesario repetir nada, eso es verdad.
ResponderEliminarUn beso.
Olvida su nombre y quédate con la esencia.
ResponderEliminarBueno , no es necesario, pero a veces los mantras son agradebles de escuchar por anular pensamientos que no sirven para nada.
ResponderEliminarUn beso.
Muy bonito.
Me gustó tu post. Enhorabuena.
Feliz semana, Darío.
Perdón, quise decir " agradables".
ResponderEliminarLo siento.
:)
Acaso sirva para no terminar de olvidar, aunque no haya respuestas o las que encontramos sean tan insuficientes.
ResponderEliminarAbrazo
La verdad es que es precioso lo que escribiste, gusta releerlo.
ResponderEliminarUn abrazo.
El nombre va ligado a la esencia misma de ser de alguna manera, de ahí que es preciso rescatarlo en plenitud.
ResponderEliminarUn abrazo,Dario
De que nos sirve sino de dolernos, besos Darío, bello bello
ResponderEliminarBesos y linda semana.
ResponderEliminarmar
espero estes bien, besitos Dario
ResponderEliminarPalabras y rostros que bien conjugan.
ResponderEliminarPoeta te encontré muy místico. (Sólo un hecho, no un defecto, no empecemos con el ego literario que luego vendrán tus musas a pegarme.... jeje)
Son musas limitadas y sin mayores expectativas, doña Marga...
ResponderEliminarPues creo que no sirve de nada.
ResponderEliminarUn abrazo.
feliz semana, Darío.
media vida para aprender [su,tu]nombre.
ResponderEliminarvida entera para que el olvido se lo adueñe.
este es el juego irremediable, Darío
besos abrazos
Puede el nombre definir a la persona, puede contar quién es, qué siente.Puede el nombre quedarse y la persona irse y olvidarse.Quizá cada nombre sea el más bello en los labios de otro que también tiene nombre, quizá no sea nada. Puede.
ResponderEliminarEs mejor no obstinarse en las búsquedas...
ResponderEliminarfeliz fin de semana DARIO, abrazo grande
ResponderEliminar:D
Me hiciste pensar... ¿es importante el nombre existiendo un cuerpo y una mente que están en falta?
ResponderEliminarNo importa, es retórico.
Un abrazo.
HD
Me gusta tu espacio.
ResponderEliminarUn abrazo
Yeli
Un nombre no puede llenar esa ausencia y, al mismo tiempo puede llenar nuestro todo.
ResponderEliminarNo hay que repetirlo, hay que buscar ese nombre con el ahinco que nos instiga el deseo y el amor.
Un beso.
El nombre no nos conforma, tal vez, en ocasiones, ayuda a reafirmar pero no configura cómo somos y cómo nos vemos... su nombre era distinto y poco utilizado, pero él era más que su nombre :))
ResponderEliminarun fuerte abrazo
Que desgracia saber tu nombre y tener que olvidarlo
ResponderEliminarSirve la belleza, tender lo inexorable, el insulto de lo preciso, lo soberbio.
ResponderEliminarUn nombre ilusiona. El nombre del hombre. Así funciona todo, repitiendo un nombre al inicio.
ResponderEliminarBesitos de verano húmedo limeño.
El nombre es lo único que se salva cuando todo lo demás ha muerto. Un poema bellísimo, Darío.
ResponderEliminarUn abrazo.