Uno tiene que estar
al alcance de todos
todo el tiempo
ser objeto localizable
- pasible de vigilancia -,
que tu itinerario cotidiano
quede minuciosamente registrado
en la memoria del mundo
- pasible de vigilancia -,
que tu itinerario cotidiano
quede minuciosamente registrado
en la memoria del mundo
serás objeto de inventario
o no serás nada.
o no serás nada.
Quizás.
ResponderEliminarPero hay momentos, etapas, circunstancias en que el teléfono es una cuerda al cuello que nos mata. Y, aún así...
Abrazos
Pos si...
ResponderEliminarBesos!
Es insoportable. Durante muchos años-muchos- no usé celular por ese motivo. Me resulta intolerable, aún hoy, la idea de ser permanentemente localizable, la obligación de estar comunicada todo el tiempo, es como andar por la vida con el cartel de "radar vigila". Luego sucumbí a sus indiscutibles beneficios, pero lo uso poco, lo indispensable.
ResponderEliminarPor eso prefiero vivir en una ciudad y ser un ser casi anodino a vivir en el pueblo de mi familia.
ResponderEliminar¡lo dices tan bien, Joven!
Es lo que nos hace "pertenecer" como aquella famosa tarjeta de credito. La cuestión es elegir si uno quiere o no y a dónde quiere pertenecer y para quién.
ResponderEliminarLo grave es cuando nada ni nadie importa...invariablemente...bien decís, uno ya no será nada.
creo que me vale mas desaparecer... que tenerme a la vista
ResponderEliminar¡¿y el misterio?
agggggg!! por eso yo sigo con mi teléfono "paleolítico" y lo llevo, además, la mayor parte del tiempo silenciado. una que es así de caprichosa y le gusta ser nada... :P
ResponderEliminarTanto control da asco, pero es poca la gente que no tenemos un iphone de última generación ¿Qué le vamos a hacer?
ResponderEliminarSerá por eso que no tengo celular, porque no quiero que me persigan sus ruiditos sofisticados ni voces controladoras: ¿hola, dónde estás... bla bla...
ResponderEliminarUn abrazo.
Joé Darío, vaya tema...
ResponderEliminarYo la mitad de los días me lo olvido por haberlo dejao enchufao en la cocina.
Aunque reconozco que muchas veces he vuelto a casa a buscarlo al darme cuenta que no me acompañaba.
Besitos munchos con música de Fito que es la que me suena cuando me suena el aparatejo ese.
Cuánta razón y cuánta mandanga con esto de los móviles, los apéndices sin los cuales no sabemos ya vivir.
ResponderEliminarMe gusta cómo incides en lo que implica, la cosificación... Lúcido.
Un beso.
ResponderEliminarEso no va conmigo. Yo no renunciaré nunca a mi trocito de intimidad. Moleste a quien moleste.
Abrazo siempre.
Lo escucho a diario creo.
ResponderEliminarEl teléfono, nos hace esclavos... sin duda.
Profundas palabras...
ResponderEliminarHay que intentar no serlo; pero es difícil zafarse de lo que hace la sociedad de nosotros.
Un beso.
Solamente tengo teléfono fijo. Como toda la vida.
ResponderEliminarSuena una vez al día, porque mi hermana me da un toque (sin respuesta) de "buenos días".
Me gusta no ser nada.
mi primer celular pasaba apagado y no lo recargaba con prepago, termino por vencer la tarjeta SIM y ahí quedó
ResponderEliminarmi hijo dió de baja el suyo (que era de plan con una compañía)y me lo pasó, llevo recién como un mes usando el famoso celular, no me acostumbro (así que mi hijo cada cierto tiempo me recuerda usarlo o prenderlo jajaja)
pero prefiero una conversa cara a cara con alguien con un par de chelas o unos cortaditos en invierno, (de niña me enseñaron que el teléfono era para cosas urgentes como accidentes)
pero es cierto lo que expones en tu poema Darío
existen muchas personas que psicosean a otras , y les vigilan sin piedad
abrazos y buena semana
con lo hermoso que sería ser decandentes y libres, improvisarnos y perdernos
ResponderEliminarinmenso abrazo
Darío, perdona, también puedes desconectar el teléfono y " se supone que no pasa nada".
ResponderEliminarNo te imaginas el agobio que me esta produciendo( la idea)de estar todo el día " localizable", entrar ganas de morirse irse a un cementerio y no volver...
UFFF¡¡,
ojalá no sea así¡¡¡
Un beso.
Así es, comunicados, localizados y vigilados. Es como llevar un "demonio de la guarda", jaja.
ResponderEliminarBesos.
Si desde luego sirve para eso, estoy totalmente de acuerdo con la etiqueta...
ResponderEliminarNo se puede vivir así.
Un abrazo.
Darío, menos mal que el mío no me funciona la mitad de la veces.
ResponderEliminarEs un alivio¡
Y más después de leerte¡¡¡
Un abrazo más.
Bueno, yo creo que lo deberías desenchufar...
ResponderEliminarO al menos a ti mismo, de lo que te digan...
Lastimosamente real. Beso
ResponderEliminarMe apunto a la Nada y a la Nadie.
ResponderEliminarMe resulta fácil ser invisible.
Es la Suciedad de control.
ResponderEliminarPor eso es necesatio desconectarse del mundo de vez en cuando o cuando se pueda,lo que mas se atreven, cuando les de la regalada gana.
ResponderEliminarSaludos.
Pues.... casi mejor ser nada... de eso. Se estará más cerca del Todo.
ResponderEliminarAbzo
Prefiero no ser nada, pues. Besos.
ResponderEliminarNo, uno lo único que tiene que hacer es Ser.
ResponderEliminarY lo maravilloso que sería desaparecer del todo, estando vivo, y que ningún ojo nos alcanzara ni ningún dedo nos señalara.
ResponderEliminarSoñemos...
Y es que cada vez somos menos humanos y más una coordenada, un símbolo, una latitud.
ResponderEliminarNo hay mayor liberación que estar un tiempo sin que nadie sepa donde estas, ilocalizable. Bueno no sé a mi me gusta, me siento transgresora.
ResponderEliminarbss
La única opción que nos queda, es quitar la batería para recargar la propia, y respirar.
ResponderEliminarSaludos
Siempre sonríe mientras hablas por teléfono. La persona que está al otro lado se dará cuenta...
ResponderEliminar¿Será por eso que no responder a una llamada me produce una indescriptible sensación de omnipotencia?
ResponderEliminarBueno, no te preocupes sino estás al alcance de todos.
ResponderEliminarUn beso.
Reemplazará la tecnología a la intimidad. Seguramente cada vez seremos menos "humanos" y más imagen digital.
ResponderEliminarQuizás el mundo no tenga memoria.
ResponderEliminarUn abrazo.
Localizable sí! Otro cantar es que contestes.
ResponderEliminarBicos.
Tú lo has dicho, ahora casi todos somos objeto de inventario, es como si de repente hubiéramos dejado de ser humanos para volvernos objetos...
ResponderEliminarBesos
"No tenemos wi-fi, hablen entre ustedes" Lo vi en un bar :) Hemos involucionado hasta convertinos otra vez en esclavos y ahora por gusto...
ResponderEliminarUn beso
Ser nada es, al menos, ser algo. Y ese algo es mucho más que un trozo de cilicio y plástico que dejará de funcionar de un día para el otro.
ResponderEliminarSaludos
J.
Ser nada es, al menos, ser algo. Y ese algo es mucho más que un trozo de cilicio y plástico que dejará de funcionar de un día para el otro.
ResponderEliminarSaludos
J.
maldito Sputnik 1.
ResponderEliminarhttp://www.youtube.com/watch?v=aH3Q_CZy968
ResponderEliminar;)
El teléfono lo odio, pero me gusta localizarte en este nido de serpientes :)
ResponderEliminarUn abrazo
Esto es lo que se llama 'Realismo Crudo', no hay grises en tu texto.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
HD
¿Y lo felices que éramos cuando no teníamos pegado ese diabólico artefacto todo el día?.
ResponderEliminarY la gente habla tan poco Sr Ruido...
ResponderEliminarMenos que nos, y nosotros no hablamos _por desgracia_ casi nada ;)
Besito
Pues yo no seré nada: he adquirido la maña de apagar el teléfono un buen rato cada día. Con la pena.
ResponderEliminarUn abrazo
a los fiscales, ni de lejos.
ResponderEliminarmejor hacerse invisible y no ser objeto de inspección. pero está difícil la escapatoria, Darío.
un abrazo
A esto lo llamo yo un poema realista y certero...
ResponderEliminarUfff qué agobio ese inventario!
Mejor no ser objeto de nadie. Un beso.
ResponderEliminarMejor no ser objeto.
ResponderEliminar
ResponderEliminarpues no seré nada... y plín
que vengan a buscarme!! :P
Cuanto más nos desorganicemos, mas sabrán donde encontrarnos (Segunda Ley de la Termodinámica remasterizada)
ResponderEliminarMe ha gustado mucho leerte, acabo de quemar el móvil, (este comentario es un resto de donde he estado, pero no quiero borrarme)
Saludos
Es preciso correr el riesgo, apuesto por no ser nada...
ResponderEliminarLo justo Dario, el cincuenta por ciento, mudo, soy un desastre, no me entero de nada, siempre me reprochan, en qué galaxia habito.
ResponderEliminarPuedo decir alto que no me domina, de verdad.
Besos
Me temo que si
ResponderEliminarUn beso, Darío
Se vivía mejor antes, aunque ahora nos preguntemos cómo podíamos vivir así
ResponderEliminarBesos
"Nunca perseguí la gloria ni dejar en la memoria de los hombres mi canción..." igual que el poeta.
ResponderEliminarAbrazo grande.
seremos lo que queramos, mientras exista la poesía, y sabrán lo que queramos mientras persista la integridad.
ResponderEliminarbesos
Algunos son objetos y ya.
ResponderEliminarCon el uso de la nueva tecnología no te equivocas, Darío. Pero yo todavía ignoro el teléfono, sobre todo cuando salgo prefiero dejarlo en casa...
ResponderEliminarSaludos y buen fin de semana.
Coincido con Beatriz, hay que dejar los teléfonos detrás, habría que desconectarse un poco del mundo, para huir de los inventarios. Es más, desconfío de ellos, ahora que lo pienso.
ResponderEliminarAbrazo grande
Aún es más grave lo que hacen los buscadores web, te espían y se quedan con tus preferencias y gustos para más tarde enviarte publicidad para que consumamos inmediatamente. El teléfono tienes que darlo voluntariamente a cualquier gran compañía pero lo que hagas en la web, todo es sin intención...
ResponderEliminarun abrazo :)
Me apunto a no ser nada.
ResponderEliminarMe parece una maravilla.
Alguien tiene que ser testigo de que alguna vez fuimos. Me encantó la entrada.
ResponderEliminarUn abrazo
radares y redes invisibles que nos atan. igual creo que su herramienta de control se les puede escapar de las manos. creo
ResponderEliminarstalkeadores de hoy en día!
ResponderEliminarLa música es muy bonita.
ResponderEliminarUn beso.
Sé que es así. Pero me rebelo constantemente a ello. Y mis problemas me da mi rebelión.
ResponderEliminarBesos.
Y cuéntale a los chavales de ahora que había un mundo sin móviles: más aún, ni siquiera teléfono en casa, que sólo tenía la vecina del quinto y bajaba a avisarte de que llamaba la prima de Bilbao, o, si vivías en una zona rural, una centralita para todo el pueblo. La libertad, como el diablo, está en los detalles. Pateé su celular.
ResponderEliminarSaludos.
Bueno, quise referirme a la música que había puesta en tu blog. Un beso.
ResponderEliminarDarío, te salvaste de la maldición pero igual me encantaría leer tus respuestas :P
ResponderEliminarBesos!
y si no estas localizable o tienes el telefono desconectado, que problema causas....
ResponderEliminarmuy interesante esta entrada. ahora en un restaurante tienes que ir bien peinado porque solo se te ve la coronilla, solo peinado. solo dedos en un teclado...