No soy triste
y nunca lo estaría
si no fuese por los otros,
son ellos
los que se van, desaparecen
y lloran por amor
y lloran por amor
o se enferman y se mueren,
también se amargan
- nada les alcanza -
- nada les alcanza -
y se llenan de veneno
y quieren contagiar.
Bueno, pues me alegro de que no estés triste...
ResponderEliminarLos otros son los culpable, tú no.
ResponderEliminarUn beso.
Muy bella poesía Darío, Te felicito.
ResponderEliminarfeliz día.
Es muy bonita, me gustó.
Un abrazo.
Barriendo las hojas del jardín una cría de serpiente tomaba el sol plácidamente, a la semana encontre entre unos arbustos la piel de una gran serpiente .
ResponderEliminarMe pregunto ¿ sería de su madre?
Saludos
Nunca mejor dicho, nunca mejor escrito.
ResponderEliminar"y quieren contagiar".
Besos, besos.
"siempre son los otros"
ResponderEliminareso me deja pensando Darío
es un recurso muy manido por las personas cuando quieren pasar piola
y sí es mejor pensarlo y decirlo, a los otros les pasa eso, a los unos les sucede que son inmunes
;)
abrazos
En Granada existe una calle que se llama el Paseo de los Tristes... sólo por un nombre tan sugerente merece la pena la existencia de la tristeza, jeje.
ResponderEliminarPues igual con tus versos, qué más darán los tristes sino tus versos
Si hay que contagiarse, que sea de lucidez.
ResponderEliminarUna curiosa forma de piedad a la que aspiro desde ahora, pues no ser triste es un don. Creo que tampoco lo soy, aunque a veces me pongo triste.
ResponderEliminarMetafísico salió el poema, Darío. Dice más de lo que parece.
Besazo, amigo.
Tienes toda la razón, pandilla de gentuza, que no piensan en nadie, mira qué morirse... Tú, el antidoto Dario, el antidoooto, y sobre todo, una escafandra, para el contagio... hala¡ a cascarla por ahí.
ResponderEliminarBesos, alegría de la huerta
No "soy", a veces "estoy"
ResponderEliminarBeso
He pensado y pensado como decir lo mismo que ha dicho Mia sin que suene lo mismo, claro, jaja... y me rindo, no puedo decirlo mejor. ¡A cascarla por ahí, venenosos! Me encanta.
ResponderEliminarUn beso
Compasivo salio el poema.
ResponderEliminarLos hay que la merecen y los hay que la buscan sin merecerla. No sé si me explico.
Un beso.
Los que mueren nunca lloran, y quedamos...tristes?
ResponderEliminarSí, sí, son ellos, los otros! Tú eres un angelito (Si alguien duda dile que me vengan a preguntar ja)
ResponderEliminarYo a veces me voy, a veces desaparezco, alguna vez lloré por amor, pero no pienso morirme eh; me quedaré pa’ semilla!
Un besote (pasado por lluvia primaveral)
Los otros, esos espíritus que vemos sin ser conscientes de que nosotros también estamos muertos.
ResponderEliminarUn abrazo
jajaja vaya con Alma de Adra que se solidariza con mis dulces palabras...
ResponderEliminarclaro que si A CASCARLAAAA jajaja
aysssss.... Dario que risa, qué tremendo escribes y qué tremendo nos provocas...
Es que as así!!! No sé porqué andan muriéndose los otros pa que yo me ponga triste... No hay derecho!!!
ResponderEliminarNo debieran morirse los que quieres para que no estés triste. :P ¡Inconscientes!
ResponderEliminarEs bueno eso de ver que la tristeza está fuera.
ResponderEliminar;-)
Un abrazo.
Concluyo, pues, que tú también estás triste, aunque sea por motivos exógenos.
ResponderEliminar¿Quién se libra de la tristeza?
este poema me ha puesto triste por un momento...
ResponderEliminarya está,
ya pasó.
abrazo.
Son mercaderes de la tristeza.
ResponderEliminar"Los normales " no tenemos derecho ni a quejarnos...pasa con todo, asì el amor.
Salud
si uno sufre de nostalgia crónica es más sencillo que se nos contagie la tristeza ? :(
ResponderEliminarNo te dejes contagiar por la tristeza de otros: hazte impío.
ResponderEliminarAlgo que no me gusta es el victimismo. Por desgracia hay muchas personas que lo practican.
ResponderEliminarAbrazos
Yo estoy triste, pero tranquilo, a traves de internet no puedo contagiarte.
ResponderEliminarla tristeza no siempre gobierna los sentimientos... pasamos de uno a otro, a veces, casi sin darnos mucha cuenta.
ResponderEliminarAlgún día nosotros pondremos tristes a otros,eso me da realmente mucha tristeza!!!!
ResponderEliminar...y así sucesivamente hasta la más profunda oscuridad...
Se puede estar triste, de hecho muchas veces estamos tristes, pero es un estado no una forma de ser, y como tal, salimos y entramos, pero siempre debemos de salir. Y procurar no contagiar, eso debería ser una ley.
ResponderEliminarUn beso
Si es q hay q ir por la vida con tapones en los oídos, eso y borracho ¿te invitas a una? ;))
ResponderEliminarNada es felicidad si no se comparte con otra persona y nada es verdadera tristeza si no se sufre completamente solo.
ResponderEliminarabrazo
Los otros... hablas de un concepto existencial me parece, es decir la influencia que tienen las personas en nuestra vida. Pero soy de los que piensan que si tenemos paz y alegria en el corazón, hay que defenderlas siempre. Saludos.
ResponderEliminarPero llegará el día de la venganza y nos moriremos y nos llorarán... o igual no... y seguiremos tristes toda la eternidad( o riéndonos de todos)
ResponderEliminarabzo
No te puedes ni imaginar lo muchísimo que me inspiran tus palabras.
ResponderEliminarP.
Es como un virus, sólo hay que estar cerca del foco...
ResponderEliminarBesos
Qué fácil nos resulta a algunos contagiarnos de las tristezas de otros. De las tristezas y también de sus dolores o enojos.
ResponderEliminarUn abrazo
El veneno es contagioso
ResponderEliminarAbrazo
el amor es altamente contagioso
ResponderEliminary en ello el dolor es terrible
abrazos Darío
buena jornada
:D
Tu lo has dicho, qué derecho tienen de amargarnos la vida, eh?
ResponderEliminarUno acarrea la llama de la alegría y los otros nos la apagan.
Un abrazo sin tristezas.
La tristeza, a la larga, se contagia o te hace decaer.
ResponderEliminarPor eso los que están crónicamente tristes acaban muy solos.
Saludos Darío, un placer volver a leerte
Pues habrá que huir de ese contagio.
ResponderEliminarQue en estos tiempos tristes nos sobran las íntimas tristezas.
Abrazos
Pero ¿dónde la vacuna?¿Cómo ponerse a buen recaudo de la otra vivencia?
ResponderEliminarestás muy Sartre, no? Lapidaria yo?
ResponderEliminarBesos :)
No hay que dejar que te contagien aunque a veces es inevitable.
ResponderEliminarUn beso
Tal cual, amigo.
ResponderEliminarSaludos.
Hoy de verdad que estoy muy constructiva, no te veo nada triste.
ResponderEliminarUn saludo.
No veo yo a este personaje muy piadoso...
ResponderEliminarBicos.
jajaja, me contagia tu personaje piadoso. He olvidado que estaba triste por no sé que cosa.
ResponderEliminarLo mejor de todo es que tú no pareces para nada triste, Darío.
Saludines!!!
La tristeza, a ratitos.
ResponderEliminarSolo a ratitos...porfi.
Besito alegre Darío :)
El infierno son los otros que, encima, se empeñan en endemoniarnos.
ResponderEliminarNo les haga caso, mi pobre angelito :)
Un abrazo
Pues hay que huir de quienes destilan veneno, ni siquiera escucharlos.
ResponderEliminarAbrazo
son ellos
ResponderEliminarlos que se van, desaparecen
y lloran por amor
o se enferman y se mueren
cómo me ha golpeado leer esto, tremendo
Yo también estaría siempre alegre si no fuese por... todo eso otro.
ResponderEliminarmuy bueno.
bss
Si tienes esa capacidad y sales ileso, próteggela bien. Siempre habrá quien quiera echarla abajo.
ResponderEliminarBesitos, Joven.
Hey, Darío, que el veneno que yo te inoculo es dulce, alegre y agradecido :)
ResponderEliminary se van y nos dejan, porquée!! con lo que cuesta llegar a un estado pleno, llega alguien y lo jode! y porquéee tenemos que ser tan permeables. Besos
ResponderEliminarNecesitamos textos ingentes y excelentes como los tuyos... que los demás estén mal no te influye casi nada.
ResponderEliminarun abrazo :)
la alegría también se contagia, solo que hay qu eestar dispuesto a recibirla
ResponderEliminarCómo aprender a ser más frío y resbaladizo...O menos piadoso.
ResponderEliminarUn abrazo muy alegre :)
algunos dicen que la tristeza nos pertenece, yo creo como tu, los otros la llevan dentro y nos contagian..
ResponderEliminarabrazo Dario
Lo que contagia hay que dejarlo afuera. No es bienvenido....
ResponderEliminarMe alegro de que no seas triste.
ResponderEliminarUn abrazo.
Eso es tirar balones fuera y lo demás son gaitas.
ResponderEliminarUna postura entendible, claro, pero cínica porque los tristes somos todos en algún momento y todos terminamos jodiendo a los que tenemos cerca.
Igual el que no es triste de endógena tristeza, termina superando las tristezas ajenas, y las muertes y las resurrecciones. Cuestión de resiliencia, claro.
Me gustó.
Namasté.
La alegría muchas veces es una actitud que ni las circunstancias mas adversas pueden arrebatarnos.
ResponderEliminarEsta poesía tuya me gusta mucho.
ResponderEliminarPiedad para con uno mismo?
ResponderEliminarCreo que el triste, tira de lo que crea, los demás solo interfieren para poder disculparse.
Un beso.
Yo a Ud más de alguna vez ya lo vi triste...
ResponderEliminarY sin haber tratado de trascender esa tristeza, no escribirías esto hoy.
Abrazo.