Cháchara
Me asombra
- el asombro es un destello -
que no habiendo nada que decir
se diga todavía,
hablar, por caso,
como ahora
de la ausencia de los temas
- me repito -
"hablar" como deporte
gastarse en lo ya dicho
el sinsabor de que todo es
acotación al margen
un fútil subrayado.
Bueno, igual que parlamentar...
ResponderEliminarUn beso.
( que charlatán eres...)
Bella Poesía.
Somos meros rumiantes al conversar... Abrazo, Darío.
ResponderEliminarHablando de lo que sea se conoce al mundo :) Nunca está de más hablar, nunca!
ResponderEliminarBeso!
*Hasta este te salió perfecto mira tú...
Mejor callar que no decir "nada".
ResponderEliminarjajajaja siiiii que si!!!
ResponderEliminarconozco varios que ramifican y al final es todo un bluf plop kuek
muak chuic!!
:D
abrazos
Mucho depende de cuál sea la voz que hable, más que lo que esa voz diga.
ResponderEliminarGracias a eso te conozco y quiero.
ResponderEliminarEso es porque hay auténtico pavor al silencio,tal vez porque no nos interesa escuchar nuestros propios latidos.
ResponderEliminarSaludos.
Hablar en un diálogo permanente entre sordos.
ResponderEliminarBeso
Aquí dicen que como la lengua es un órgano sin hueso, pues siempre está en movimiento (no lo digo con segundas intenciones)
ResponderEliminarSaludos
Mientras hablamos o enredamos palabras, no nos descalabramos por precipicios absurdos.
ResponderEliminarAbrazos llenos de palabras, que aunque parezca que no dicen, siempre dicen algo.
Hay muy poco nuevo que decir, sin embargo cada vez se habla más... el silencio asusta.
ResponderEliminarAbrazo.
Yo no hablo mucho...a no ser de vez en cuando, y escojo mis víctimas...
ResponderEliminarAbrazo enorme
Yo hablo mucho :)
ResponderEliminarJoé, es que es un ejercicio del que no puedo (ni quiero) liberarme. Y que me hace aprender.
Hablo por que todavía hay muchas cosas que decir.
Y también me gusta que me cuenten, como tú haces.
Un besazo.
A veces hasta se habla solo.
ResponderEliminarSerá porque en verdad hace compañía la cháchara?
O es que estamos hechos de palabra y con ella nos sentimos un poco menos solos.
Besos mediterráneos.
El incontenible aumento de las conversaciones frívolas y con abundancia de palabras inútiles, es el motivo de la aparición en el mundo de esta epidemia de chacharitis...
ResponderEliminarabrazo
Bueno...siempre podemos pedir la carta de conversaciones, como los Monty Python ;) O disfrutar del silencio, ese bien tan escaso...
ResponderEliminarBesos. Muchos.
Hay que interrumpir el silencio
ResponderEliminarBeso
Hay quien porque posee la capacidad del lenguaje se tiene en la obligación de gastarlo, no sea que una mañana se levante (bendito día para el vecino) y se haya quedado mudo. A mí, mientras no me quede ciego, mudo ya me hablo conmigo. Y lo peor es que discutimos mucho...
ResponderEliminarSaludos.
Odio la cháchara, la palabrería, el parloteo insustancial.
ResponderEliminarEn cuanto lo percibo, me cierro como una concha y prefiero el silencio.
Tu poema tiene las palabras justas y necesarias.
Un beso.
a veces te hablo con la sonrisa y te sonrio con la mirada
ResponderEliminarya solo falta leer tu voz
Hablar nos hace humanos, excedernos, nos hace necios. Pero cuando el silencio atormenta hay que hablar...aunque sean banalidades.
ResponderEliminarAbzo
Hablar por hablar. Y es que el silencio entre dos personas parece que quema.
ResponderEliminarBicos.
ResponderEliminarHablar, hablar para no decir nada, es el deporte favorito de nuestros políticos.
Hablar "de la ausencia de temas", es solo un temor pasajero del poeta.
Abrazosinpalabras
Está claro, se pierde demasiado tiempo hablando
ResponderEliminarBesos
Hay que hablar o callar para siempre...abrazos y genial poema.
ResponderEliminarPero, ¿qué sería de la televisión nacional sin cháchara insustancial?
ResponderEliminarY a mi me asombra el destello que vive en ti.
ResponderEliminarUn beso.
Yo es que hablaría si pudiera pero ya lo has dicho tú todo, y como acostumbras a hacerlo, sin un verso de más ni menos.
ResponderEliminar(A mí también me asombra pero es el tiempo que nos toca)
Soy el campeón mundial de no hablar con nadie.
ResponderEliminarDe verdad.
También en las conversaciones insustanciales se descubre a la persona.
ResponderEliminarMas no a ti, tan profundo, real, lírico.
Besos besos
Sellemonos las bocas en superfluos de palabras.
ResponderEliminarUn beso
Toma tantos caminos tu palabra que no sé cual de ellos decir.
ResponderEliminarPero podríamos hablar del desgaste.
Besos
profundo, me gustó mucho :D
ResponderEliminarPues más asombrada estoy yo.
ResponderEliminarDarío.
Con ese BELLO DESTELLO.
Y no salgo de mi asombro...
Te lo juro. Un abrazo.
Desde tu luz.
O sea desde Tu Luz.
ResponderEliminarNecesitamos sacar e intercambiar palabras, tal vez vacías o con mucha profundidad, pero son fundamentales para sentirse mejor...
ResponderEliminarun abrazo
El sinsabor debería de acabarse y dejar paso a otros sabores...
ResponderEliminarLinda exposición sobre el bonito tema.
Un abrazo¡
Me gustó el destello, insisto.
Y perdona mi atrevimiento aquí en este post yo sí que le veo mucho sabor ...
ResponderEliminarEnhorabuena por la bella exposición del tema.
Es bastante brillante, Un beso.
Qué gran verdad, Darío. ¿Y sabes qué es peor? Que si no tenemos nada que decir, insistamos en decir, por ejemplo, insultos o descalificaciones al otro. Triste.
ResponderEliminarUn abrazo desde mi golpeado (hasta por los huracanes, ya no sólo por la narcoviolencia) país.
Es mejor no gastarse en lo ya dicho.
ResponderEliminaryo, por ejemplo, que no soy nada buena habladora (de hecho, siempre inquieto a quienes no me conocen porque en las conversaciones tiendo más al silencio y a la escucha, tanto que, a veces, sus ojos, lo noto, me piden con desesperación algo, ¡una palabra!, como con una necesidad de no quebrar el hilo, para no caer en mi silencio, ahí donde yo nado más cómoda), me maravillo con quienes tienen esa facilidad de borbotear palabras como un río, repitan, cansen o incidan y emocionen, la lengua suelta ondeando el habla sin entredichos... me maravilla la ductilidad con la que a veces somos capaces de no decir nada y otras, de descuajarnos el ser, y que haya tantas palabras, tantas posibilidades de acercarnos o alejarnos a eso que somos, que a veces simplemente es el tedio de repetirnos una y otra vez, porque el lenguajes no alcanza y nosotros somos tan tercos...
ResponderEliminarNo es una condena asombrarse de algo, eso es tener vida.
ResponderEliminarSerá que a veces no soportamos bien el vacío del silencio.
ResponderEliminarBesos.
pasa un precioso fin de semana Darío, muchas gracias por tus palabras en mi rincón
ResponderEliminarabrazos y energías
:D
el empeño de decir, enfundarnos en palabras vanas, como si así, todo tuviese más sentido.
ResponderEliminarBesos
Te amo, puto
ResponderEliminarGenial
ResponderEliminarBesos
Ana
Sera que hay que decir algo
ResponderEliminarAbrazo
Esa es la tradición... Darío.
ResponderEliminarUn beso.
¡Bien dicho! jaja
ResponderEliminarCoincido en que, entre todas las funciones que toma el habla, hay una que es la de intentar llenar el vacío, tarea que muchas veces es imposible por ese medio.
Toda la verdad!!!
ResponderEliminarMejor miradas y gestos..al menos eso pienso.
Mis abrazos para ti.
mar
Se habla tanto por hablar, es como una necesidad-loro de decir algo para que los demás vean que estás vivo, para llenar un espacio.
ResponderEliminarEs tan lindo el silencio cuando no tienes nada especial para decir. La calificación de “especial” no tiene nada que ver con lo especial (me río, valga la redundancia) me refiero a lo que para ti puede serlo, lo necesario, lo sencillo-sublime _desde adentro_
Bueno, ya, que estoy hablando cascarita e’ piña y puedo contradecir la idea.
Eso, si no tienes nada bueno para decir, mejor quédate callado. (Así no entran moscas)
Besos-mudos
Un grito silencioso.
ResponderEliminarHablar por hablar...
ResponderEliminarla gente olvida que también hay belleza en el silencio.
Hablar como deporte maxilar jajaja
ResponderEliminarGenial Dario.
De todos los deportes que practiqué, me he quedado con la natación.
Por más que algun@s lo intenten, hablar bajo el agua es hoy por hoy imposible.
En el agua todo es silencio. Beneficioso y saludable silencio.
Besos
¿Qué es hablar mas que un mero hecho de charlatanería? mejor el asombro y la palabra muda.
ResponderEliminarBeso Ruido.
Hay personas que escuchas y te hacen pensar, sentir, disfrutar.
ResponderEliminarPero hay otras que te atontan, que te gastan, y terminas con cansancio de escuchar.
Tú lo has dicho tan lindo...
Un abrazo
Yo mejor me callo, entre tanta opinión, me quedo con que tú siempre tienes las palabras justas y las más bella, en tus poemas. No sobra ninguna.
ResponderEliminarBesos
así de sencillo parece, me gusta cuando parce que no vas a decir nada...
ResponderEliminarYa lo dijo Hemingway: "los escritores no deben hablar, deben escribir".
ResponderEliminarSaludos, Anna