"En el principio fue la mosca"
"Es más fácil que una mosca se pare en la nariz del papa que el papa se pare en la nariz de una mosca"
Augusto Monterroso
Quién sabe en qué cadáver
anduvo esta mosca que me ronda que ronda
por cuál anónimo o célebre muerto
arrastró sus mosquidad,
cuánta más memoria en sus patas
que en mis pobres ojos
cuánto más de nosotros
que en los epitafios pretenciosos,
los testamentos, las indignos diarios,
los poemas.
absolutamente pretenciosos
ResponderEliminarociosos de la nada
seremos carnaza para gusanos , moscas y cucarachas
abrazos y buen inicio de semana Darío
Lo has logrado, ahora cada vez que se me pose una mosca pensaré en qué cadáver se habrá posado (por no decir otra cosa) Y ni te cuento si la encuentro en la sopa!
ResponderEliminarMe asustó Elisa ja.
Besos Darío.
No me mosquees, eh??
ResponderEliminar:P
Un abrazo
La verdad es que es muy difícil saber exactamente del cadáver de donde provino, dudo de que la pobre mosca tenga memoria, pobrecilla¡¡
ResponderEliminarLo que hay que averiguar insistentemente es hacia QUÉ CADAVER camina ahora.
Precioso post.
Un beso¡¡
La verdad es que los muertos están muy muertos, pero se ve que esa mosca de la que hablas está muy viva.
ResponderEliminarPrecioso canto a la vida.
Un abrazo.
No soy muy partidaria de los testamentos, a no ser que no haya más remedio, creo que es mejor donar la cosas en vida.
ResponderEliminarMuy bonito y bello post, Enhorabuena.
Darío , esto ya es curiosidad mía, la mosca es la poesía verdad que ronda este poema, no?
Un beso.
Ya lo decía también Antonio Machado: ellas, las moscas, le evocaban todas las cosas.
ResponderEliminarEn Monterroso, me llamó la atención su particular fijación con las moscas, esos animalillos que a todos nos fastidian.
Te salió una oda filosófica.
Besos.
Así son las moscas... relacionadas con los cadáveres, y moribundos. En la sala de mi hospital, algunas veces hacemos apuestas para ver en qué habitación entrará la mosca... Pero no olvidemos que también las hay "cojoneras"... siempre tan cansinas...
ResponderEliminarlas odio.
ResponderEliminarno las soporto
ya veces personas se empeñan en comportarse como ellas.
solo que ya no son ágiles.... *ja You know who is she.
A mí de ellas, me impresionan sus ojos..
ResponderEliminarUn beso, Darío
Nunca se me dio bien matarlas, pero a partir de ahora les tendré respeto, jaja.
ResponderEliminarBesos.
ni que agregar nada
ResponderEliminareste es un poema perfecto!
un beso
La más pequeña mosca irrita al muerto más inmóvil.
ResponderEliminarabrazo
y quien sabe en que mierda se posó :/!
ResponderEliminarY en qué vivo pondrán su huevo, futuro gusano.
ResponderEliminarQué tendrá la mosca que suscita tantas preguntas en el poeta? Te leo y no puedo evitar preguntarme con Bukowski, ¿a dónde habrán ido las moscas del verano?...Abrazo
ResponderEliminarEste verano estoy matando mucha memoria. No las soporto.
ResponderEliminarBesos
ser sin pretender se nos escapa con tanta teoría y solemnidad.
ResponderEliminarBesos
Aplauses ;)) poesía en sus patas. Un amigo mío fotógrafo tiene un cuadro de una ampliada, presidiendo la mesa donde come: dice que un día él será la presa y hay que prepararse psicologicamente jajaj
ResponderEliminar:), jaja, no me imagino al Papa en la nariz de ninguna mosca , que cosas tienes¡¡¡
ResponderEliminar:)
Besos. Feliz lunes.
ten una semana preciosa
ResponderEliminarabrazos :D
Vuelvo a recordar las palabras de un amigo (que por cierto ya es cadáver) que en este mundo hay lugar para todos, pobre polillita, mosca, seres pensantes….
ResponderEliminarabrazo joven.
Me encanta tu oda mosqueril. Dan que pensar las moscas; yo me he cargado a unas cuantas, pero siempre dejo alguna: si, al fin y al cabo, llevan tanto con nosotros...
ResponderEliminarAdemás, sus larvas pueden curar heridas (no del alma -el alma la irrtan- de las otras)
Abrazos
Son eternas. Mi actividad principal en verano: matar moscas. El medio: la pala.
ResponderEliminarAbrazos
Muy cierto, sin embargo que antipáticas me resultan... no así ese tono de humor negro de tu poema.
ResponderEliminarTal vez por eso las aplastamos sin pudor alguno, por borrar su memoria
ResponderEliminarBesos
Lo de la mosquidad me trajo a Spinoza y tu Ética. Hermoso, muy hermoso poema.
ResponderEliminarJusto homenaje a la mosquidad, tal vez injustamente vapuleada por los humanos que solo nos ocupamos de espantarlas/nos.
ResponderEliminarA Machado le habría gustado tu poema.
Un beso
Te lo dije hace mucho, necesito tener tu libro, así que hacelo
ResponderEliminar¿Y por qué solo pensar en los cadaveres? Quizás haya visto cosas más bellas que vos, que yo, y que todos juntos.
ResponderEliminarLas moscas panteoneras son en extremo tristes de morir.
ResponderEliminarBeso Joven Cuervo, es usted muy amable.
Habría que saber ser una mosca, adaptándose a todos los ambientes, asimilando parte de la porquerías que encuentras para transformarla y convertirla en algo útil, tal como Monterroso con sus cuentos.
ResponderEliminarUn abrazo :))
Es curioso, cuando veo una mosca pienso lo mismo, cuanta putrefacción arrastra en sus patas...
ResponderEliminarBesos
Hace poco leí que todo poeta o escritor ha de escribir alguna vez sobre la mosca. Ea, tu ya has cumplido:)
ResponderEliminarAbrazos
El año pasado trabajé con moscas en el laboratorio hasta en cansancio. Claro, no se posaron en ningún muerto pero sí conocieron el cautiverio y las orgías. Saludos!
ResponderEliminarEs la mosca que se posó alguna vez en la nariz del mismísimo genio Monterroso.
ResponderEliminarY no te dije nada.....las moscas también se frotan las patitas. Un beso
ResponderEliminarMe voy interesada en eso de la memoria de las patas. Beso
ResponderEliminarPensar que siempre la mosca estuvo en otro lado, antes que en nosotros. Al igual, seguramente, que muchos seres humanos. Al fin y al cabo, todos tenemos un pasado... Hasta las moscas.
ResponderEliminar¡Abrazo Darío! ¡Qué bueno que volviste!
Bueno, lo conseguiste. Como Vivian, ahora veré una mosca y me preguntaré donde cornos ha estado.
ResponderEliminarAbrazo
mil gracias por tus palabras
ResponderEliminarabrazos
Me ha resultado muy simpática tu oda, Darío.
ResponderEliminarLa verdad que es que todos los seres vivos se merecen que se escriba sobra ellos, hay poesía en esto.
Simpático post.
lindo sentimiento¡
Si las patas mosqueras hablasen...
ResponderEliminarConventir una mosca en un poema.
ResponderEliminarHablar más que sobre una mosca y sus patas.
Hacer poesía.
Abrazo
Originales ideas tienes, te felicito. Nunca pensé en los pobres cadáveres rodeados de moscas.
ResponderEliminarBesos
Las moscas, siempre son cojoneras -hasta en el más allá-. Me ha gustado.
ResponderEliminarSaludos, Anna
Iac, las moscas son moscas, pero quién sabe qué pensarán, tal vez se enamoran, sufren y lloran también. Quién sabe de las moscas...
ResponderEliminarLindo, como siempre me gustó!
Hoy me pillas un poco de recurso fácil, aplicable a dos de sus acepciones, Darío... en boca cerrada no entran moscas, pero ábrela mucho, por lo que pueda caer, entrar, degustar.
ResponderEliminarBeso, eso.
Cuando estemos descomponiéndonos seremos un suculento alimento para las moscas, pues nada, qué les aproveche!
ResponderEliminarBicos.
¡Excelente! Saludos cordiales.
ResponderEliminarPor lo menos esa put...mosca dura un día y nuestra sensibilidad y poemas espero una eternidad.
ResponderEliminarBesos para ti amigo querido.
mar
Vosotras, las familiares....
ResponderEliminarBuena divagación, loco, con un pie en la tierra y dejando fluir el pensamiento, al más puro estilo machadiano.
Mola.
Namasté.
Solos moscas...moscando. Abrazo y excelente
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