Córdoba
Las montañas tienen dueño
y los ríos,
las ruinas y las mínimas piedras
los laberintos naturales
y las iglesias,
de manera que están en problemas
los alpinistas, los pescadores
- profesionales y amateurs -
y los arqueólogos,
los mortales deben moverse
con sigilo,
a veces medio de costado
a veces agachaditos
para no invadir lo privado,
para no rozar todo lo que es
de casi nadie, casi todo.
el dueño de las montañas hace mucho que las liberó
ResponderEliminarpero existe el hombre
queriendo conquistarlas siempre
aunque a veces son ellas las que nos hipnotizan verdaderamente
abrazos y buen fin de semana
Como dijo Ciro Alegría: "El mundo es ancho y ajeno".
ResponderEliminarPor eso yo estoy pagando una parcela en el cementerio, para ser dueña de algo porque me están dejando sin nada!
ResponderEliminarFuera de broma, ya no se sabe de quiénes son las cosas, leí por ahí que habían certificados virtuales de propiedad en Marte. Estamos todos locos! Igual, mejor no hacer caso y pasear campante por donde nos guste, dueños absolutos de nuestros pasos. (A menos que leas una cartel de “Cuidado con los perros”)
Besos Darío
En España el sol ya tiene dueño, todo es de todos hasta que llega alguien y te despierta.
ResponderEliminarBesos
Hasta los manantiales, las aguas subterráneas tienen dueños ajenos. Ya sólo poseemos una parte de nosotros mismos, y muchos se empeñan en despojarnos hasta de esta pequeña propiedad.
ResponderEliminarSi el cerro es sagrado, los dueños son los dioses... y el paso una peregrinación.
ResponderEliminarUn abzo
Pero en esa Córdoba lejana, también hay pájaros a los que poco les importa quiien es dueño del cielo en el que vuelan.
ResponderEliminarpara no rozar lo que es de casi nadie, casi todo...
ResponderEliminartoda una poética vital que traza los límites del cuidado hacia lo otro, lo incognosciblemente otro que devenimos nosotros mismos al acercarnos...
tras la desidentificación con las ilusorias pertenencias, algo nos arrebata en esta mecánica estelar...
La nuestra es la peor especie invasiva. Cuanto más lejos de la naturaleza esté el ser humano, mucho mejor para ella. Pocos están dispuestos a vivir en Walden: la mayoría quiere visitar la montaña en un 4x4: así les parta un rayo.
ResponderEliminarQué verdad más grande, Darío, no hay quien se sienta libre de caminar (ni te digo de acampar) en ningún sitio por más salvaje que parezca, si no es por los latifundios andaluces, es por los minifundios gallegos.
ResponderEliminarTodas las tierras tienen dueño en esta España nuestra, que es un gran coto de caza y pesca para pudientes.
La inmensa mayoría, pues eso, la tierra de las zapatillas y, como mucho, de las macetas. (ríome).
Me ha gustado el poema, tiene su conque y lo siento bastante alejado de tus registros habituales.
Namasté.
delimitar qué es de quién, quién de qué, trazar fronteras, prohibiciones y posesiones, lo que me pertenece, a lo que pertenezco, lo que nos gustaría que fuera nuestro o lo que creemos que ya lo es y no... ahí está el engaño, Darío. si tan apenas pudiéramos caminar por el mundo, mirar a lo alto de la montaña, mojarnos los pies en el río... el respeto a lo otro que está ahí y nos acompaña...
ResponderEliminarPues sí, Darío, porque los " mortales" si no se cuidan un " poco" , pierden La Vida.
ResponderEliminarPrecioso, post, me alegra volver a leerte,
Un beso.
Estoy en problemas.
ResponderEliminarCortito y al pie,
ResponderEliminartambién me gustó la foto.
Buen domingo Dario!
Los dueños de las montañas, son los montañeses... ¿y los dueños de los alfajores cordobeses?... nadie lo sabe...
ResponderEliminarabrazo
nunca sentí tanta rabia al respecto, como cuando fui al tren de esquel... lo viste?
ResponderEliminarel capitalismo masticando magia.
besos
Darío, me gustó mucho esta nueva temática que abordaste, con la que me siento identificada.
ResponderEliminarPenosamente, cada vez somos menos dueños de nada y hay lugares que nunca tendrían que tener dueño, sino ser de todos.
Dentro de poco tampoco seremos dueños de nosotros mismos...
Abrazo.
Que sirva tu grito. Porque nada ni nadie debe tener dueño. Besos
ResponderEliminarNo somos dueños ni siquiera de nosotros mismos, asi que imagínate!
ResponderEliminarBesos!
=) HUMO
¡Ya imagino lo que debe ser ese paisaje, con esas montañas, esos ríos, toda esa magia!
ResponderEliminar¡Qué bueno que volviste, Darío! Pensé que te habías ido de estos lares...
¡Abrazo grande!
Robar a los ricos para dárselo a los pobres. Abolición de la propiedad privada, las clases sociales y la explotación del hombre por el hombre.
ResponderEliminarSalud!
Algo nos quedará, espero.
ResponderEliminarEl único dueño legítimo es el disfrute...Un abrazo.
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ResponderEliminarcasi todo tiene dueño ya.
menos lo que lo necesita.
Todo lo que tiene un valor económico se adueña el hombre. Mejor no mirar de quien es y disfrutar esos ríos y montañas.
ResponderEliminarUn beso, Darío
le gente cree que posee las cosas y en el fondo son las cosas las que nos poseen. ojalá lo entendiéramos.
ResponderEliminarme gustó mucho
"lo que es de casi nadie, casi todo"
ResponderEliminarMe fascino esta última morfología.
Saludos cordiales!
ResponderEliminarY así como allá, igualito es por aquí... y en todas partes. Tristemente.
Un abrazo
Que final... es como un beso.
ResponderEliminarMe ha encantado.
¿Sigues por allá?
MUA
Estamos aquí de paso; somos ingenuos inquilinos de la vida y su universo. Intentemos dejar algo como lo encontramos, por si tuviéramos que volver...
ResponderEliminarAbrazos
Si es mejor moverse así con delicadeza si uno es mortal..
ResponderEliminarbesos.
Bellísimo poema, Darío, enhorabuena. Una abrazo.
Y si vieras la mala leche que se me pone cada vez que me encuentro con lo de Coto privado en un campo, o montaña, o monte o... pero cómo puede ser de alguien lo que sólo es de sí mismo??
ResponderEliminarPues eso, pero tú lo cuentas mejor, muchoo mejor, jeje
La delicadeza de tus palabras traspasa fronteras.
ResponderEliminarEnhorabuena. Un beso.
"... todo lo que es de casi nadie, casi todo".
ResponderEliminarAmigo darío, con estra frase que destaco dices con ponas palabras tal y cómo esta el mundo.
Los cotos privados de Córdoba están por todos los sitios, y lo peor es cuando quieren hacer cotos privados de la educación, cultura, salud, etc.
Mi admiración por tu obra poética,siempre acertada.
Bicos.
Parafraseando a John Locke, no hay injuria donde no hay posesión o viceversa.
ResponderEliminarBeso inmenso, tú, no el beso.
Ya no queda un palmo sin vallar.
ResponderEliminarBesos.
A veces pensaba que la felicidad es una palabra muy horizontal.
ResponderEliminary ahora mismo te leo y creo que sentirla ... son montañas, nubes, ríos, mares, aguas tranquilas
viento, agua en la cara, condores volar en el cielo, paisajes cordilleras y así dario...
justo asi
Qué hermoso es lo que escribes.
ResponderEliminarInspiras como ninguno...
Todo tiene un dueño anónimo, hasta el aire mismo que respiramos.
Beso!
Darío ojalá todos ellos te leyeran y te hicieran caso...
ResponderEliminarBesos
Bueno, tu pareces moverte muy bien de puntillas en la palabras, cuando hay algo que declarar.
ResponderEliminarMuy bien :)
El dia que se entienda, el día que se entienda....Abrazo.
ResponderEliminarrebienvenido Darío
ResponderEliminarabrazos y buena semana
:D
el terreno vedado hasta en nuestras consciencias.
ResponderEliminarbesos
Esta poesía es perfecta.
ResponderEliminarMe entran ganas de copiarla y llevármela para mi sola.
En plan egoísta...
besos.
El hombre en realidad no es dueño de nada, ahí te doy la Razón bello Darío.
ResponderEliminarSin embargo esta en nosotros el ver o no la belleza o no de la vida, de la muerte y también de nuestra Amada Naturaleza,
besos.
Creo que por eso me gusta tanto esta poesía, porque hablas del sentir por esa naturaleza.
ResponderEliminarUn abrazo.
y con sigilo se mueven, Darío.
ResponderEliminarBesos.
Un mundo hipotecado por unos pocos... Anna
ResponderEliminarCómo se puede poseer lo que es de todos?
ResponderEliminarMe niego a aceptarlo.
:) Es bueno para muchos el ser casi dueños de nada. Qué bueno no ser uno de ellos.
ResponderEliminarMe sigue encantando el tema de fondo.
Beso, chico cuervo.
Con ese respeto deberíamos mirar la naturaleza y nos iría mejor.
ResponderEliminarBesos.
feliz fin de semana Darío
ResponderEliminarabrazos y energías
Para rozar todo lo que es de casi nadie
ResponderEliminarMuy bella fotografía la tuya , Darío, mar salado...
ResponderEliminarbesos.
8 yo la tuya si la veo, será que soy más dulce...
:)
Un beso.
Lo peor es cuando nos empeñamos en ser nosotros los dueños de algo. O peor aún, de alguien
ResponderEliminarBesos
Nos va quedando nuestro cerebro,y a veces creo que ni eso,leé lo que publiqué,aunque lo hice en tono cómico es tremendo que nos manipulen el cerebro y se adueñen hasta de nuestros mínimos deseos...
ResponderEliminarBesos!
Las montañas tienen dueños,
ResponderEliminary dueños tienen plomo,
en forma de balas,
para nosotros,
siempre para nosotros.
Saludos
J.
Una especie de imperio!! vergonzoso entre los hombres.
ResponderEliminarY es que andar con tiento es algo difícil cuando estas en tu propia casa.
Esto es distinto a lo que te he leído y no se sufre.
Saludos.
No somos dueños de nada, es sabido que estamos de paso.
ResponderEliminarUn abrazo.
Hermoso!!! buen realato a esa ciudad!
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarEspero que al menos sigas siendo dueño de ti mismo...
ResponderEliminar;-)
Un abrazo.
Todo lo que nos rodea tiene una historia, proviene de un pasado y guarda muchas memorias. Lo interesante sería respetar los mensajes que deberíamos saber leer de sus huellas... no es tan sencillo, por lo visto...
ResponderEliminarun abrazo
Qué hermoso poema Dario! Me lo robo para leérselos a los chicos del taller.
ResponderEliminarAlquilamos la naturaleza, y somos malos inquilinos. Abrazo y muy bueno
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