Un amorcito no intracendente
Ya era un hombrecito serio
cuando ella me dio flores,
un gracioso ramo de rosas,
mi resbaloso corazón
como una rana
atrapado en lo recio
de su mano,
las flores al altar
de la Virgen de los Dolores
y una maldición ingobernable
para el resto de mis días con ella.
Las flores venían con bicho.
ResponderEliminarSaludos.
yo te daría algo más que unas rosas y te aseguró que te atrapo entre mieles y caricias,solo gozando ardiendo de placer las relaciones se disfrutan.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarPrefiero que no me den rosas, mejor junto algunas margaritas silvestres en un potrero. ;)
ResponderEliminarUno de estos días te envío un cactus Dario.
Besos
Mujeres que regalamos flores, debemos quedar bastante graciosas... no puede ser intrascedente en la vida de un hombresito serio.
ResponderEliminarQué dulzura la de quedarse como maldición en los días, una vez escuche decir que por ser, es preferible ser un ser maldito para así ser recordado siempre.
ResponderEliminarBesos tantos Ruido.
El hombrecito serio es alérgico a las flores venidas de las manos de mujeres.
ResponderEliminarBeso
Resbaloso Darío... como hombrecito serio que ya eres, te puedo decir que me dejaste desconcertada? ;)
ResponderEliminarExprimiste los versos; los llenaste de intensidades.
Nada es intrascendente cuando el alma se muestra tan pura así.
ABRAZO GRANDE.
FELIZ FIN DE SEMANA.
Serio de seriedad?...las flores resultan,a veces, puro embriaguez.Un beso
ResponderEliminarOlería bien, al menos.
ResponderEliminarHay que desconfiar de las mujeres que regalan rosas. Vienen con espinas.
ResponderEliminarAbrazo, Darío.
¡Mentecato!... Los hombres no pueden recibir rosas de regalo, pues te clavarán las espinas. Se casarán, serán infelices y no comerán perdices...
ResponderEliminarabrazo
Es una delicia este poema. Tiene como un tono de fábula que encandila...Abrazo.
ResponderEliminarLa manzana podrida pero más poético y más primaveral. ;)
ResponderEliminar¡Abrazo Darío!
si ha sido para el resto de la vida
ResponderEliminarqué mejor
despertarse entre rosas cada vez que estiras las manos , ha de ser para aquel hombrecito todo un augurio de suavidades y aromas embriagadores
feliz fin de semana!!!
Oh, pobrecito Darío! Fuiste víctima de la maldición gitana que sentencia: "¡Ojalá te enamores!". Algún tierno corazoncito mujeril despechado se ha cobrado venganza...
ResponderEliminarquizás no sea una maldición,
ResponderEliminarsino tan solo rosas y un abrazo al corazón.
Me salió la palabra: Críptico!!!
ResponderEliminarHay escritos como este en especial que me son absolutamente incomprensibles!
Igual se te aprecia,se te valora y sobretodo se te quiere.
Besos!
No creo que esto llegue al resto...
ResponderEliminarMe temo que se finiquitará antes.
Saludos
¿Cuándo no es una maldición? Y las flores todas acaban en ese altar de los Dolores. No hay más, querido amigo.
ResponderEliminary yo que siempre pensé que las rosas eran ramos simples (no lo niego esas flores son bellas) .. nunca me gustaron ni para que me conquistaran a mi
ResponderEliminar:O
las subestimè
Que dramático..., Dario¡¡
ResponderEliminarCon lo que te gusta a ti reír y sonreír no te imagino serio...
ResponderEliminarBesos. lindo el poema, Abrazos¡¡
mi resbaloso corazón como una rana atrapado en lo recio de su mano.
ResponderEliminarqué grande Darío como has retratado lo que tantas veces ha sentido mi corazón.
bueno bueno bueno.
saludo de charca y lodo.
ResponderEliminarlo ingobernable es adictivo, no?
;)
el resto de vida me parece a veces mucho tiempo, pero si lo pensamos como un día x día, me parece tan atractivo como amanecer con aromas de rosas...
ResponderEliminarAh, pero ¿fuiste alguna vez pequeño...y serio?, jaja.
ResponderEliminarLos regalos no se regalan, ese fue el fallo.
;-)
Besos.
Si de aquella hubieses sido un pelin atrevido deberias haber puesto las flores en el suelo y agradecérselo con un buen beso de tornillo, hombre!!
ResponderEliminarAhora no te estarían aún doliendo los huevos.
Bicos.
Pobrecito hombre serio y vulnerable, víctima de esa alevosa mujer que le regaló flores... Me encantó.
ResponderEliminarUn abrazo
Al altar, nada
ResponderEliminarBesos :)
Tu corazón atrapado en su mano.
ResponderEliminarLas flores, el altar, la Virgen de los Dolores.
El juego de imágenes es genial.
Me ha gustado mucho, Darío. Ójala algún día te lea en papel.
Un abrazo.
P.
No te pega esta poesía. No te pegan las flores ni lo de hombrecillo.
ResponderEliminarTú de hombrecillo tienes lo que yo de mujercita.
Besos!
te amo, chau...
ResponderEliminar¡Muchacho, mira que me ha gustado! Imagino al jovencito al borde del amor ingobernable, resbalando una y otra vez en el filo del páramo femenino.
ResponderEliminarBesos
jejejejejejejejje.
ResponderEliminarBesos para ti.
mar
Tendrías que haber ido a otra Virgen....
ResponderEliminarBesos, darío
Seguro que no es tan ingobernable la maldición esa.
ResponderEliminar¿ La has mirado bien de cerca?
Besos.
Pues nada , tendrás que desarrollar sentido del humor, hombrecito serio.
ResponderEliminarBesos. :)
Y así las sonrisas gobernarán tus días...
ResponderEliminarCaemos indefectiblemente. Antes o después.
ResponderEliminarAbrazos.
La rana se convirtió en desdichado.
ResponderEliminarUn abrazo
cuidado con lo que te regalan (decía mi abuela), cuidado con el "payé", "gualicho", maldición china, cuidado... ;)
ResponderEliminarBesitos ruidito...
PD: Pero nunca hicimos caso a las advertencias de la abuela...
Jajaja, las flores guardaban un secreto...
ResponderEliminarfeliz semana Darío
ResponderEliminarabrazos y gracias por tu huella
:D
Recién conozco este rincón, gracias a Paradela, y aunque la sintonía me ha producido angustia, me quedé rondando por los versos.
ResponderEliminarBonito eso de "resbaloso corazón".
Un saludo.
Todas las flores esconden un secreto :)
ResponderEliminarAtrapado para siempre? tan pronto... menos mal que para siempre dura sólo un día, cada vez
ResponderEliminarBesos
Sentir un amor doloroso hacia una virgen... complicado.
ResponderEliminarun abrazo
quiero que mi corazón sea resbaloso como una rana!!!!!
ResponderEliminarme gusta esa idea!
comeré moscas y arañas.
besos
"No te fíes de los griegos, y menos, si vienen con regalos"
ResponderEliminarAbzo
Eso es el amor, una maldición ingobernable que nos persigue el resto de nuestros días y que hace sentirnos deliciosamente malditos.
ResponderEliminarSalud!
Maldito por lo intrascendente, si.
ResponderEliminarDebería haber una virgen de los placeres, en vez tantos dolores, suplicios, socorros, angustias...El catolicismo sería mucho más soportable. Un beso, Darío.
ResponderEliminarBueno, mientras tu corazón no esté solo serás feliz con ella.
ResponderEliminarabrazos.
Bella tu Poesía, Brilla, tiene luz.
seamos pues Poeta artefactos de colisión y de barbecho
ResponderEliminarpara que el verso siga en el canto y en el lecho
abrazos
Qué hermoso poema Darío. Me encanto. No puedo decir otra cosa. Es bello, muy bello.
ResponderEliminarúltimamente me acuerdo mucho de ti, estoy leyendo un libro que tiene el mismo título que tu blog.
ResponderEliminareste post me ha encantado.
besos
No me imagino una mujer regalando rosas a un hombre.
ResponderEliminarUn beso Darío.
Inusual pero me cautivó
ResponderEliminarsaludos desde colombia
http://thisismeinwords.blogspot.com/
No hay nada más bonito que un ramo de rosas...
ResponderEliminarY lucen bonitas en tu corazón.
Besos.
Bellos sentimientos poéticos Darío, enhorabuena.
ResponderEliminarYo no se que será de la maldición, pero la poesía está muy bien gobernada.
ResponderEliminarEnhorabuena.
ResponderEliminarCreo que me salvé de la corrupción del amor como maldición bendita por ser una agnóstica sin redención alguna.
;-)
Abrazo.
Este poema es igual que una rosa darío.
ResponderEliminarMuy bello, enhorabuena.
Abrazos.
Ella lo corrompió? Me gusta la idea!!!
ResponderEliminar