jueves, 16 de mayo de 2013
Esta cosa habla de lo que sucede en el mundo, o en el pequeño mundo del muerto cuando muere, y el mundo o su pequeño mundo, es ya sin Él.
Todas las cosas llevan
el nombre del muerto
cuando recién se ha muerto,
las calles los edificios
los salones las puertas y las cúpulas
los libros de los poetas
que lo amaron y los otros
que lo odiaron o ni siquiera,
o lo ignoraron,
las esquinas y los centros
de mesa y los escalones
y las escaleras completas,
si es muerto importante,
las piedras llevan su nombre
inscripto, pero no dejan
de ser piedras, tan grises
tan ásperas tan mudas,
amargo y espeso transcurrir del muerto,
que no lleva ni su nombre
deambulando por laberintos
de agua y barro.
ResponderEliminarAl final al muerto sólo le recuerda quien le quiso, o quien no.
También el barro le olvida cuando vuelve el agua a caer.
Me gustó.
Gracias, Darío.
Ío
Tú lo has dicho: "cuando recién se ha muerto". Con el paso del tiempo, se olvida al muerto y a sus cosas o se atenúa y hace débil recuerdo.
ResponderEliminarMala cosa estar muerto, aunque si soy, no soy, y cuando no soy, no soy; no hay problema.
Besos.
bravo.
ResponderEliminarA unmuerto se le recuerda cuando recién muere y si dejó huella, vivirá en el recuerdo para siempre a pesar de haber muerto.
ResponderEliminarMuy bonito...
Es cierto.
ResponderEliminarTambién lo es que un muerto solo vive a través de quienes aún le aman.
Pero el mundo interior no puede ser de nadie si ese alguien está muerto, es sólo suyo. Así, se puede morir en paz con o sin el mundo!
ResponderEliminarUy creo que me he rayado jaja
ResponderEliminarMe encanta ese final, esa idea. El muerto vagando su muerte desposeído de su nombre, como si su nombre se quedara en el mundo de los vivos. Y con el tiempo sus letras serán más espaciadamente pronunciadas, y se irán desvaneciendo, como lo hacen los recuerdos que se confunden con la maraña informe del pasado. Me uno a David, bravo.Un abrazo.
ResponderEliminarCada cual lleva su muerto en cada una de las cosas que puesta de sol que ve, en cada canción que escucha, en cada copa de vino que saborea, en el aroma de tierra mojada que huele, en cada piel cálida que acaricia. En todo y para siempre está nuestro muerto.
ResponderEliminarRealmente somos nosotros quienes no les dejamos descansar en paz.
...
Pero yo creo que al muerto le da igual.
ResponderEliminarel muerto ni se entera
ResponderEliminarpero es mucha cueca el poder elucubrar posibilidades y hacer que suceda lo imaginado
abrazos
Al muerto le cambian el nombre por ceniza o polvo.
ResponderEliminarDespués lo olvidan.
La muerte es Socialista: todos iguales,solo los diferencia su valor como persona en el recuerdo de las personas.
ResponderEliminarPienso que hay que aprovechar todo lo que se pueda acá,porque después no hay nada o al menos nada se sabe.
Aunque a veces uno sueña que se volverá a encontrar con todos los amados como en una fiesta.
Besos
Todo lo que venga detrás del muerto es para joder a los vivos, porque el muerto con gloria o sin ella, muerto esta.
ResponderEliminarPor eso hay que dedicarle cuando esta vivo, hasta si lo queremos muerto.
Abrazo Joven :)
Nadie debería nombrar nunca nada. Nombrar es disfrazar, falsear, ocultar.
ResponderEliminarEso es lo único bueno, tal vez haya otras que nos son desconocidas, de la muerte; purifica al fallecido. El tiempo todo lo borra, hasta su nombre en una calle, escuela, o lo que sea, pasa a ser pronunciado de forma esquemática.
ResponderEliminar¿Qué pensarán los muertos cuando ven tales homenajes? Un día de estos te contaré, lo anoto en “pendientes”.
Besos Darío
Así desaparecen de los mapas calles y pueblos. Se los lleva el muerto...
ResponderEliminara veces todo importa menos elmuerto
ResponderEliminarimporta el templo,
las flores,
el color de los funerales
el atavio...
las letras caligrafiadas
el auto....
todo menos el
Me parece muy bien que hagas una disertación sobre la muerte o el Muerto, pero por favor Darío, no te nos mueras tú.
ResponderEliminarQue esta poesía tuya esta bastante VIVA.
Abrazo.
Gran poesía, muy bella, abrazo.
Tu poesía está viva , y al muerto, pue shabra que enterrarlo, no?
Beso.
Me encantó tu poesía, enhorabuena¡¡
ResponderEliminarbesos¡¡
Las piedras sin nombre, bella imagen poética, muy buena.
Algo triste, pero bonita.
Perdona, entonces , si la piedra no lleva nombre,, es que el muerto, ¿no era importante?
ResponderEliminarNo sé, creo que deberían rescatarse a todos los seres que hayan vivido, y darles por lo menos un nombre, buen Poema.
Es bellísima esta poesía¡¡¡¡¡
besos.
Y despues moriran otros y se cambiaran los nombres
ResponderEliminarBesos
Una vez muerto, al muerto ya no le importa si tuvo nombre ni si lo recuerdan o lo olvidan pronto. Está muerto y pronto será polvo o barro o unos huesitos pelados.
ResponderEliminarVivos abrazos, Darío, todavía estamos sobre la superficie... eso quiero creer.
Por mucho que deje, nada se lleva...
ResponderEliminarAbrazos
es tan implacable la muerte que los dolientes tratan de perpetuar el nombre del ausente en la cosa cotidiana mientras el tiempo se relame esperando su hora...
ResponderEliminarun abrazo querido amigo
Las primeras notas del vídeo de Apparat parecen campanas doblando por tu muerto, el sin nombre, porque se lo quedaron otros, los vivos, saqueadores de tumbas.
ResponderEliminarUn abrazo
"Recién se ha muerto", me parece muy poético, como de cuerpo presente.
ResponderEliminarBesos, bella entrada, saludos.
Un recién muerto, aun no le ha dado tiempo a morirse en los sentimientos de quienes la amaron en vida, supongo que por eso está presente.
ResponderEliminarMuy bonito.
Dan igual las piedras , sean grises o no, lo importante es el alma de los que aún siguen vivos, sean sentimientos o personas que sienten aún al muerto.
ResponderEliminarBesos.
Lss piedras no importan , lo que importan son las almas, y los sentimientos vivos que viven dentro de esas almas aún vivas.
ResponderEliminarbesos.
A pesar de que convivimos con varios "muertos", aun nos sentimos vivos...
ResponderEliminarBesos
Lo que es triste que los reconocimeintos se hagan cuando uno ya no está en esta vida. Cuantos poetas han pasado a la historia sin saberlo!!!
ResponderEliminarun abrazo
¿Cómo librarnos de ese delirio de querer ser inmortales?
ResponderEliminarbss
Y sin embargo es un período tan breve, luego todo vuelve a ser como antes y ni el muerto será el protagonista. Por eso los eternos sufrientes no tienen éxito, uno los hace héroes un día, luego se compadece un poco de ellos y finalmente los ignora, porque aburren.
ResponderEliminarUn abrazo.
HD
Yo sólo quiero seguir viviendo en la memoria y en corazón de los míos...o mejor todavía como decía el maestro Sabina "me moriré pataleando y en mi epitafio dira yo no quería" Un beso, Darío, siempre me haces pensar.
ResponderEliminarY justo hoy que leo tu poema recuerdo a un muerto, que hoy, justo hoy, hubiese cumplido años.
ResponderEliminarEntonces, sé que somos muchos los que lo recordamos y muchos a los que nos ha marcado su modo de amar. Y seguramente luego de la estampilla, luego de ser nombrado ciudadano ilustre, luego de que una calle reciba su nombre, todo sea nada más que él, él y su legado íntimo, él y su paréntesis profundo.
"banderitas y globos" ♥
YO PIENSO QUE NO MORIRÁN DEL TODO.
ResponderEliminarYO TENGO UNA PLAQUETA CON MI NOMBRE EN UNA PLAZA, PARA MÍ SIGNIFICA MUCHO.
BESOS
triste cuando no lleva ni su nombre.
ResponderEliminarpero hoy no quiero hablar de muertos.
igual lo quiero.
Política social Darío, nunca al muerto lo que es del muerto.
ResponderEliminarBeso.
Me gusta la imagen del laberinto deambulando dentro de tu poesía.
ResponderEliminarBesos.
Espléndida.
Después de muerta cebada al rabo!!
ResponderEliminarEs decir, que todo da igual!
Bicos.
y al final del camino del recuerdo hasta el nombre se pierde y uno se queda balbuceando algunas letras perdidas...
ResponderEliminarBeso!
ResponderEliminarPiedras mudas, grises, ásperas, sordas...
Al final, sólo eso quedará del muerto. Y a veces ni eso.
Un abrazo
PS y hablando de otros muertos que, creo, nadie llorará, hace rato vi esto en Twitter. Me gustó:
“@hernanbrienza: Nací en un país violentado. Videla ensangrentó el país de mi infancia. Fue juzgado e indultado en mi adolescencia. Murió preso. Otro país.”
Me acordé del dicho, el muerto al hoyo y el vivo al bollo.
ResponderEliminarUn beso, Darío
Genial disertación sobre la muerte y los muertos llena de sabias palabras.
ResponderEliminarTienes un don,Darío, y muy bien aprovechado.
Abrazos.
Recién cuando se muere todos se acuerdan de él...
ResponderEliminar
ResponderEliminar"Todas las cosas llevan
el nombre del muerto
cuando recién se ha muerto"
desgarrador... ouch!
Para los vivos, todas las cosas llevan el nombre, el rostro, el aroma, la esencia del muerto cuando recién se ha muerto, eso es seguro, la pregunta es ¿Qué pasa en el mundito muerto?
ResponderEliminarBuen post, me gusta esa nostalgia casi despistada.
"Antes que matarte a ti, tendrán que matar tu nombre" le dijo Aristóteles a Alejandro Magno
ResponderEliminarLos laberintos de la memoria y los dispositivos de la herencia, lo que queda, el rastro de una vida que se borra, las huellas perfumadas (vasanas o samskaras, dirían en la India) ahora extintas, ahora desvaneciéndose...
ResponderEliminardelicado canto funerario se abre en esta rara flor
abrazo!
los muertos nos habitan cada vez que les nombramos
ResponderEliminarabrazos y feliz fin de semana DARIO
acá es largo y hoy amaneció con sol después de la tormenta
Me hicieron hace poco una nota sobre mi amigo y poeta Vicente Luy. Este poema me hizo a acordar lo que le pasó a él, después de tirarse de un séptimo piso: ahora todo el mundo quiere leer a Vicente Luy, todos hablan de èl y si bien ya era algo conocido en el under, hoy es el poeta maldito por excelencia de Córdoba.
ResponderEliminarMe encantó el poema, además. abrazo.
ResponderEliminarEs muy difícil saber qué hacer con un muerto. Está y no está. O creés q está pero no lo está en realidad. Siempre crees verlo o escucharlo o quizá es las ganas de volver a verlo. Pero sabés que no existe más. Sino uno debería creer que quizá sí pueda seguir existiendo. Pero eso es historia de cuentos de fantasmas o creencias religiosas también parecidas a los cuentos.
ResponderEliminarGRACIAS POR TU HUELLA, QUE TENGAS LINDO DOMINGO DARIO.
ResponderEliminarBESOS
Muy bueno Darío.
ResponderEliminarTe felicito....!!!
Un abrazo poeta.
la muerte latiendo por vivir en el nombre del muerto.
ResponderEliminarSupongo que forma parte del afán del ser humano por ser inmortal
ResponderEliminarBesos
Como un premio Darwin. Y el muerto sin enterarse. No es justo. Si nos van a homenajear tras la muerte, en vida nos tendrían que informar de todo lo que van a hacer o decir cuando sólo nos quede el nombre. Más que nada para seguir poniendo "pegas" :)
ResponderEliminarBesos.
"Sea lo que sea" esta cosa que sucede ( título de ella), lo que sucede está vivo.
ResponderEliminarClaramente.
Por cierto, me gustó el comentario de aniki.
ResponderEliminarAbrazo.
Si deambula, no está muerto,me da igual los laberintos por donde se pasee.
ResponderEliminarBesos, Darío.
Bello trascurrir de tu hermosa poesía, Abrazo.
Vivo Laberinto de palabras son tu letras,, saludos.
rozar o estar al borde de lo peligroso es un juego absolutamente seductor
ResponderEliminarmil gracias por tu huella
abrazos
Antes o después desaparecemos del todo. Ni deambular nos queda.
ResponderEliminarBuen poema, escribes bien.
Gracias por leerme.
Lamentablemente así es y así será, que pena
ResponderEliminarSolo los grandes permanecen vivos tras su muerte.
ResponderEliminarUn beso
Y ya que estamos medio muertos en vida, podemos ir ensayando el olvido.
ResponderEliminarEres de un realismo atroz, me gustas, sí.
Y una vez muerto, qué más da ya.
ResponderEliminarSólo quedan las arpías vivas que intentarán hasta vender sus cenizas si pudiesen.
Besos, Darío.
El muerto se ríe en el más allá...y más acá también. Saludos.
ResponderEliminarEs verdad, ahorita, muchas cosas en la casa erán de la abuela
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