"Callar, y borrar, suprimir, cancelar, y haber callado ya antes: es la gran aspiración imposible del mundo y por eso se quedan tan cortos los sucedáneos, y resulta pueril retirar lo dicho y retractarse tan vacuo..."
Javier Marías
No decir,
que lo que salga
de tu boca sea murmullo,
vómito o gemido,
no decir,
que no se articule la sintaxis
de la queja
o el fofo cuestionamiento.
No decir
con la lengua envenenada,
que sea la mano la que afirma y determina
(o extermina),
el pie
o el silencioso desgarro
del colmillo,
no decir,
que no se use la palabra
como prueba irrefutable
en tu contra y tu condena.
¿La palabra es una condena?
ResponderEliminarPor favor acláramelo, porque con "no decir" lo dices todo, eres un genio, Darío.
Besos desde el silencio, sin palabras.
Lo has dicho todo, Darío, un abrazo, con ese " no decir", saludos.
Intensa y espléndida poesía.
Me encantaron tus tres últimos versos,de verdad. Maravillosos.
ResponderEliminarSomos un amasijo de absurdos...
ResponderEliminarLas lenguas envenenadas son silencios desgarrados...
La palabra es inútil salvación sin electrochocs...
Todo es tan absurdo en la locura que anida las corduras de nadie.
Un abrazo, Darío.
Me ahogo en un no decir...pero la palabra, con el poder que lleva en si misma, debe ser bien dicha (respeto, sobre todo).
ResponderEliminarABRAZO GRANDE, DARÍO.
BUENA SEMANA!
"(El sentimiento así: que si hubiera sabido cantar -si hubiera "tenido voz"- entonces yo hubiera sido yo. Entonces no hubiera tenido que escribir sino sólo ser)"
ResponderEliminarLo leí ayer en "Contexto. Material" de Brigitta Trotzig. Tiene poemas y reflexiones maravillosos sobre la voz y el silencio y el límite entre ambas y lo que puede decirse y lo que no.
Más: "En la voz se mueven tanto la inocencia como la destrucción, la muchacha devota y el dibbuk que grita angustiosamente, la voz lleva en sí la belleza y la crueldad terrible. Dentro de la voz están el principio y el fin, cada figura tiene su destino sonoro particular. Pero el velo que enmascara, la oscuridad y el silencio son el principio y la condición de todo."
Estamos "condenados" a intentar decir lo que no se puede. Si no, no etiquetarías este poema en "obsesiones", si no, no estaría aquí intentando explicarte con palabras de otros lo mucho que me ha gustado este poema.
Un abrazo, Darío.
Dicen por aquí que muchas veces callados estamos más guapos...
ResponderEliminarSaludos.
"Palabra y piedra suelta no tienen vuelta". (¿Esa cita inicial es de Javier Marías?)
ResponderEliminarAbrazo, Darío.
¿vale escribir?
ResponderEliminara veces resulta muy difícil hablar.
bss
Me gustó la cita de Julian Marias, Gracias.
ResponderEliminarNo decir...¡pero que grite el silencio!!!
ResponderEliminarAbzo
no sé, a veces las personas dicen y quien escucha interpreta desde su propia subjetividad cosas que no se dijeron
ResponderEliminarno sé, a veces las palabras no pueden disfrazarse de diplomáticas y eso a la mayoría les molesta
abrazos y feliz semana
Lo voy a colgar en mi nevera... me dejas??
ResponderEliminarEs que me cuesta poco meter la pata por decir demasiado y tus versos me ayudarían, jeje.
Besos dichos
Siempre decir, siempre acudir al amparo de la palabra, aunque se use en nuestra contra.
ResponderEliminar¡Bellísimo, Darío!
Si se habla mucho está claro que meterás la pata, cotillearás, dirás pequeñas mentiras,etc.
ResponderEliminarMejor hablar un poco más que lo justo. Mejor los hechos que las palabras.
Acertado como siempre. Tú si que sabes el valor que tienen las palabras.
Un abrazo.
¿Es lo mismo callar que no decir?
ResponderEliminarSilencio.
Besos.
No decir, es guardar silencio. El cual a veces es más que oportuno.
ResponderEliminarBello escrito como siempre.
Yo no quiero hacer feliz al mundo.
ResponderEliminarMe gustaría cambiarlo.
Entero.
Se puede hablar poco y escribir mucho. Cuando se escribe hay menos censura, y si te reclaman, podés decir "es cuestión de interpretación".
ResponderEliminarDarío, un gran abrazo.
Hermosa tu lucidez...¡y tan lírica!
ResponderEliminarImposible tantas veces expresar lo que sentimos y otras tantas decirlo a sabiendas de que nos perjudica.
Besos
Muchas veces las palabras que tendríamos que haber dicho no se presentan ante nuestro espíritu hasta que ya es demasiado tarde...
ResponderEliminarNo decir
ResponderEliminarno decir
no decir
como las tres negaciones de San Pedro, pero eso no significa que no exista.
Besos, muchos, digo digo digo.
M.
Verba volant.
ResponderEliminarNo escribir.
A mí me pasa lo que ha comentado Lucrecia, a veces “lo que debí haber dicho” me llega con retardo y me hago un dialogo post-situación que ya no viene al caso. Otras soy de borrar porque lo que digo en el primer impulso (que es lo que realmente quiero decir) suele darme algunos dolores de cabeza y no es cuestión de andar por ahí metiendo la pata. En fin, que soy media conflictuada y que tus versos me vienen como anillo al dedo.
ResponderEliminar¿Existe conflictuada? El amigo Word me lo da como falta de ortografía, será que no quiere que yo diga lo que quiero decir.
Beso Darío.
Gritemos en un infinito silencio, pero no callemos.
ResponderEliminarUn beso, Darío.
No decir pero que no sea callar.
ResponderEliminarBonito binomio el de hoy poema y cita
Besos
solo podria callar con un beso suyo...
ResponderEliminarya sé es ideal o romántico para estos tiempos tan irreales y tan frios...
quiero ser optimista quizá porque soy de esos silencios que no me sé callar...
Gritar, hablar, expresar cada uno a su manera....expresar, siempre y que reíne el sentido común.
ResponderEliminarMe gusta lo que escribes, en este momento de silencios marchitos.
Gracias Darío. Un abrazo
No siempre se puede decir todo lo que se piensa o se siente... Muchas veces es preferible callar ..
ResponderEliminarUn cálido abrazo
En muchas ocasiones el silencio provoca más infelicidad.
ResponderEliminarQué difícil aprender a quedarnos callados. La boca puede ser un arma tan nociva. Tanto. Parafraseando a Chéjov, ojalá pudiéramos aplicarnos un ‘Saber decir es saber callar’ (“Saber escribir es saber borrar”, dijo el gran escritor ruso).
ResponderEliminarUn abrazo
O sea, el triunfo del silencio.
ResponderEliminarSaludos
la lengua suele ser un afilado cuchillo... yo odio cuando abren la boca sólo para pedir disculpas, eso se hace un mal hábito... o cuando sólo hablan idioteces... mejor vivir en el silencio
ResponderEliminarenjoy the silence...
LA PALABRA ES UN ARMA...QUE PUEDE CONDENAR O SALVAR.
ResponderEliminarBESOS
Bella poesía, me siguen gustando los tres últimos versos.
ResponderEliminar"Que sea la mano la que afirma y determina ( o externima)...",
ResponderEliminarEsta frase tiene una fuerza increíble, Darío,Abrazo, Poeta.
Y lo del pié , pues no lo entiendo(?) , lo siento.
ResponderEliminarCreo que el pie tambien es importante, y no sé que tiene que ver con el colmillo.
Bueno, poético queda .
Abrazo.
Hay muchas frases que se me ocurren a colación de tu escrito.
ResponderEliminarHablar mucho nos condena, no siempre, pero puede hacerlo, sin embargo, prefiero condenarme a mi misma por decir, que ser víctima de mi propio silencio.
Besitos mediterráneos.
No hay más bella obsesión que hacer feliz al prójimo , Darío.
ResponderEliminarAbrazo.
Callarse es casi siempre la mejor opción, lo malo es cuando no se puede o cuando no hablar es también morirse de asco ;)
ResponderEliminarUn beos
Puede que la espontaneidad sea el rival de la felicidad de los demás. Realmente, para estar sin problemas con los otros, no les puedes hacer llegar todo lo que ocurre en tu interior... triste, pero es así.
ResponderEliminarun abrazo :)
Quizás también en esto tenga que ver la actitud del que escucha. Y que no sea juez por la prueba que se obtiene en plena confianza...Un abrazo
ResponderEliminarNo decir... no sirve para absolutamente nada. En el fondo...
ResponderEliminarEl hombre es escalvo de su palabras, así es. Saludos.
ResponderEliminarno decir...tan difícil no sucumbir al poder de la palabra.
ResponderEliminarbesos
Es posible que así sea feliz el prójimo...haciendo que el silencio es aprobación.
ResponderEliminarSaludos Darío.
¡Vaya! ¿Te puedes creer que estos días estoy leyendo, precisamente, a Javier Marías? "Los enamoramientos", genial novela, aunque creo que esa cita no pertenece a ella. Eso sí, tu poema se adapta muy bien a la trama: conexiones azarosas mas oportunas.
ResponderEliminarSaludos.
Qué maravilla de versos..
ResponderEliminarYo sigo dudando sin diciendo o sin decir te delatas más o no..
Que no se use la palabra , Darío.
ResponderEliminarEs más bello el silencio...
Abrazo.
Buen apapacho para el alma este tu poema. Besos.
ResponderEliminarPerdón, busqué apapacho y significaba "abrazo", espero no haberlo interpretado mal, Darío.
ResponderEliminarVamos, que es un elogío para él,( el poema) si quieres te lo aclaro mejor, pero está bastante claro.
Bueno, por si acaso enhorabuena Darío, por tu creación literaria poética.
Y enhorabuena a ti como poeta.
Y ya no suelto más flores.
Besos, Darío.
Por no decir...úlcera y sicólogo, estomago desmayado y razones jamas dichas. Saludos.
ResponderEliminar