Ella hurga en mi cabeza
como una amorosa madrastra
hace con su niño empiojado,
y dócil, yo me dejo,
y me deleito
en el meticuloso transcurrir
de esos dedos finos
que siembran entre pelos y piel,
el sinuoso sendero
de escalofríos
en descenso
que a paso de nube gorda
y brisa,
buscan el final
de mi espalda,
y punto de delirio.
Imagen:
Rita Bernstein
erótico a rabiar Cuervo
ResponderEliminarmuy bueno
abrazo
Es un puro deleite, seguro, y lo tienes bien merecido.
ResponderEliminarMe encanta cuando nombras y distiendes estos pequeños momentos sensuales.
Besos.
Cuervo, ya casi lo dices todo en el título. Cada vez condensas más y mejor.
ResponderEliminar;-)
Besos.
¿Pequeño?¿en la cabeza?
ResponderEliminarEnorme, supongo.
en mórbido y breve ... despierta el vicio...
ResponderEliminarviste? las nubes siempre corren hacia el delirio...
ResponderEliminarabrazos, maestro*
excelente final.
ResponderEliminarbesos
ssshhh... quédese quietito
ResponderEliminarEl final de la espalda es un punto maravilloso para quedarse a vivir, diríamos que el ombligo también, y diríamos...Nah, no digamos nada más. (Esto es un efecto otoño)
ResponderEliminarUn beso Cuervo.
Muy bueno lo suyo. ;)
Ningún lugar más preciado que el final de una espalda...
ResponderEliminarQué exquisito todo eso...
ResponderEliminarMe encantó. Me gusta que un hombre sensible hable de estas cosas, de estos detalles que lo llenan todo y son todo.
Abrazos miles, y sigue disfrutando,amigo...
Que descienda, que sea insolente a rabiar!
ResponderEliminarUna delicia sentir ese sendero.
ResponderEliminarBesos
Me quedo con lo del punto del delirio.
ResponderEliminarExcelente. Una delicada preciosidad.
Qué sutil manera de buscar el final...
ResponderEliminarUn beso
Uy sí, nada hace temblar más la espalda que el límite que cruza cuatro dedos desde la cabeza. ¡Delirio! Me gusta. Como que ya va con una dirección y con un propósito. O bueno, con una intención que el acariciado espera y que espera que el acariciador también tenga.
ResponderEliminar¡Saludos muchacho!
F.
Hay deseos que deliran las mentes calmas, enfureciéndolas deliberadamente en delirios absurdos. Pero si el deseo es placentero, que goce la mente inquita.
ResponderEliminarUn beso guapo! un buen poema.
cada vez escribís mejor vos che! qué bien
ResponderEliminarHoy adhiero a todos los comentarios de halago querido Joven, y es muy cierto, cada vez es más interesante leerte. Hace tiempo que no hay dudas.
ResponderEliminarCaricia sinuosa con puerto donde abreva el deseo.
ResponderEliminarabrazo.
¡que placer!
ResponderEliminarMe imagino a Kafka escribiendo El proceso y una serpiente presionándole el cuello mientras él le dice: un poco más abajo, un poco más abajo.
ResponderEliminarEl poema avanza con el concurrir preciso del tiempo, del tacto, casi del gesto.
Un saludo.
Sensuales senderos que recorren esos dedos...
ResponderEliminarun abrazo
Barcelona, que está tomada por el mundo chino, tiene infinidad de peluquerías regentadas por chinas que, tras cortarte el cabello te hacen un masaje capilar, supongo que sin tanto amor como el que poetizas. Y si pagas un poco más, dicen que acaban el masaje con un final feliz. Dicen...
ResponderEliminarEncantador y mórbido...
ResponderEliminarDisfruto de las caricias en el pelo...
Saludos húmedos...
Inicio o final de todas la lineas que puedo trazar para lamer tu espalda.
ResponderEliminarhuyyyy quema la piel!!!!
ResponderEliminarsi hasta me dieron escalofrios!!!!
El placer no tiene límites, en dos seres que se desean tanto.
ResponderEliminarBesos y abrazos alados, Dar.
Feliz Finde!!!
Loco, está bueno el poema, veo un gran crecimiento en tus letras. Me gusta.
ResponderEliminarabrazos totales señor.
El delirio, el éxtasis, el vicio del placer.
ResponderEliminarHe sentido esos escalofríos que desde la cabeza viajan
ResponderEliminaral final de la espalda.
Muy buena la descripción "física" del placer.
Un beso.
Mercedes.
Por un momento llegué a sentirlo en mis carnes
ResponderEliminarOtras hurgan la cartera...
ResponderEliminarSaludos.
Ahora comprendo porque se quedan tan quietecitas cuando juego con su pelo.
ResponderEliminarTendré que trabajar la correspondencia.
Hay ocasiones en que dejarse hacer es el delirio...
ResponderEliminarAbrazos
Como somos las mujeres, al final siempre vamos llevando la mano a...
ResponderEliminarBesos
Deseo a rabiar.
ResponderEliminarBesos.
El deseo en ti se acuna con las mejores imágenes. La espalda y su final...¡ah, qué riconcito!
ResponderEliminarBesos, Joven
Qué buen pretexto será, a partir de ahora, ese de buscar piojos en la cabeza de alguien más para hacer remolinos de cabellos y de piel. Se me hace una imagen tan bonita, tierna y tranquila, claro, hasta que cobra ese escalofrío casi obligatorio en todo cuanto refiere a ti. A todos les ha gustado el final -a mí igual, no voy a decir mentiras en público- pero el principio es encantador, qué otra cosa se podría esperar de un exkuinkle piojoso encantador como vos.
ResponderEliminarUn Beso +, un Beso -
Nos quedamos en cero, hay que empezar de nuevo.
(beso)
El pundo de delirio para mí, ha sido leer este bellísimo poema.
ResponderEliminarCada dia lo haces mejor.
Esa mano crispada...
ResponderEliminarYo tengo nostalgia del trío...
ResponderEliminarPim.Pam.Pum.
Lo sé: yo estoy en medio.
Te quiero.
¿Qué es de Pam...? No sé de ella y me entristece :(
pequeño pero bonito, dos veces bonito...
ResponderEliminarsaludos Curi
Ese descenso...me eriza la piel, vos escribís sin duda! Un abrazo
ResponderEliminarEl goce suele ser un placer un tanto egoísta. O dicho sea de otra forma, en ocasiones hay uno que goza más. :)
ResponderEliminarAbrazo
un temblor!
ResponderEliminarNo está nada mal, de arriba hasta abajo.
ResponderEliminarDos escalofríos de placer llegan hasta aquí.
Abrazo
Creo que a más de una le encantaría manosear y escarbar en esa cabeza... muy tentador jaja.
ResponderEliminarun abrazo :)
Usted sabe de estas cosas, mi querido amigo, de pequeños goces y grande goces.
ResponderEliminarUn abrazo.
HD
siempre se me escapa un suspiro después de leerlo.
ResponderEliminarsépalo.
Dejarse envolver por la amorosidad, nada mejor que entregarse a lo placentero,
ResponderEliminardisfrutando cada pulgada del éxtasis!
Beso, beso.
El colmillo de la serpiente en una gloria coagulada entre la lengua cinética que descubre y redescubre el cuerpo...
ResponderEliminarQue linea de placer, el limite es tuyo
ResponderEliminarUn abrazo
Puro placer. Yo adoro que me tironeen el pelo, que enrosque los dedos en él ..... placer puro.
ResponderEliminarEl delirio de la reciprocidad, del goce compartido...
ResponderEliminarFeliz domingo.
Feliz domingo.
ResponderEliminarUn beso grande.
Las caricias en el pelo son muy motivadoras.
Cariños
Este no es el goce Lacaniano ¿no? tiene mucha mejor pinta el tuyo.
ResponderEliminarbss
Usted es todo un Señor en esto de los poemas sensuales y muy finos, le felicito.
ResponderEliminarUn abrazo.
Incendiario, te diré.
ResponderEliminarSaludos
No sabía que el final de la epalda era el punto del delirio...
ResponderEliminarVoy a probar.
Baci
Ese lugar donde el goce tiende a infinito...Beso
ResponderEliminarCómo me gusta el despioje, ays.
ResponderEliminarY a quién no? ya, ya.
Abrazo primate.
Hay dedos que erizan la piel, hay caricias que provocan suspiros... Bien traído. Saludos ;)
ResponderEliminarfeliz feliz semana Cuervo
ResponderEliminarmuchas gracias por tu huella
besitos y luz
Mucho muy bonito. Te felicito.
ResponderEliminarUn goce no tan pequeño, por cierto, como toda semilla sembrada en tierra fértil
ResponderEliminarCRECE!!!!