Acariciando una piedra los días cayeron en el barril negro y profundo del sinsentido. Esperando un estremecimiento improbable. "Las piedras no se conmueven por nada", dijo la rosa, regodeándose en su color. "Jamás lograrás arrancarle una lágrima o un gemido" cantó el pájaro, alucinado en su vuelo. "No te amará, su corazón es áspero y es hija del rigor", susurró el pez, brillante como el oro.
Y en efecto, la piedra, que es indiferente a las demostraciones emotivas y desprecia el arrumaco cursi, no se inmutó, sino hasta que la lluvia violenta y el viento más insensible de la historia de los vientos, le arrancaron partes de sí, la despellejaron sin misercordia, la dejaron hundida en la arena y absorta, rota hasta el alma.
Ríos veloces y fugaces arrastrando en su cauce lo que, en adelante, sería para la piedra pura ausencia. Cicatrices eternas en su cuerpo, que aún ignora con arrogancia, la tibia caricia que le prodiga el enamorado.
Imagen: Kishin Shinoyama
Ríos veloces y fugaces arrastrando en su cauce lo que, en adelante, sería para la piedra pura ausencia. Cicatrices eternas en su cuerpo, que aún ignora con arrogancia, la tibia caricia que le prodiga el enamorado.
Imagen: Kishin Shinoyama

recordé cuando juntaba guijarros en el río...entonces...ellos tampoco sintieron mi caricia?
ResponderEliminarLA ARROGANCIA ES MORTAL Y ARRASTRA TODO SENTIMIENTO.
ResponderEliminarES ESA PIEDRA QUE EN SU DESNUDEZ SE SENTIRÁ PERPETUA.
BESITOS
Igual sienten y padecen pero no lo saben expresar. Conozco a alguna persona así.
ResponderEliminarBello y sabio microrrelato.
un abrazo
La piedra es ahora arena ¿de verdad no has sentido nunca como abraza tu cuerpo en la playa?. Era piedra, pero ha aprendido.
ResponderEliminarUyyyy Mariajesús!!! Qué hermoso aprendizaje!!!
ResponderEliminarTu texto Joven es impresionante de bello! y Maríajesús sabe leerte como nadie!
GRACIAS A LOS 2
domesticame!
ResponderEliminarSe ve que solo sirve como arma.
ResponderEliminarLas piedras no tienen corazón pero si un alma dura.
ResponderEliminarSaludos.
Conozco las aguas, las corrientes, las tormentas, las piedras que sufren por su locura. Y es una mierda.
ResponderEliminarAbrz.
Tantas emociones la de la rosa, el pájaro y el pez, tan privilegiados ellos, y, ¿en qué pasan sus horas? entre el rencor, la envidia, la infamia y el desprecio.
ResponderEliminar!Afortunada piedra desde esa insensibilidad gloriosa!
Yo también quisiera ser piedra en muchos momentos...
Un abrazo, Jovén.
Qué cuento tan bonito.
ResponderEliminarMuchas opiniones para una piedra. Yo me detendría en la caricia del enamorado y eso que soy piedra.
ResponderEliminarTodo duele y le dolerá hasta el ser mas inmutable.
ResponderEliminarBesos mil.
La piedra es piedra dura, fuerte, impasible, convertirse en arena es demasiada transformación, casi siempre inutil, no puede ser verdad.
ResponderEliminarMe ha parecido tan hermoso que prefiero no añadir nada mío, solo que es hermoso.
ResponderEliminarUn beso
Le pintó bien lo que le hicieron el viento y la lluvia, porque tenía un corazón que parecía...¿de piedra? y no supo apreciar la cursilería enamorada. ¡Hale, qué se aguante!
ResponderEliminar¡Ay mi niño de plumitas negras, que tiene pluma de oro y un piquito...!
Recibe un gran beso hiperponzoñosito y disfruta de un muy feliz fin de semana, mi querido Darío.
Divino. Pero por qué no pueden entender a las piedras? ellas no saben como transformarse en rosa. La vida las hizo duras y cuando no, dejan de ser.
ResponderEliminarMe siento un poco piedra y te siento un poco Wilde.
ResponderEliminarAunque las piedras no oyen ni pueden ver todas sollozan:”Recuérdame. Recuérdame”
ResponderEliminarIrvin D. Yalom - El día que Nietzche lloro
Lo reconozco: tengo mucho de esa piedra en sus últimos días ...
ResponderEliminarUn beso o 2 #
La transformacion y degradacion de la piedra. Bien por ti.
ResponderEliminarQué terrible tener un corazón de piedra, un corazón coraza. Pero a veces el miedo puede más.
ResponderEliminarUn besazo.
Tus fotos me encantan, por cierto.
Y aún así parece ser una piedra afortunada (!) la tibia caricia de su enamorado no se ausenta.
ResponderEliminarBeso!
a las piedras las erosiona el tiempo y ni te cuento el amor.
ResponderEliminarbesos.
Que relato mas poetico, muy de ti querido amigo.
ResponderEliminarun beso.
Amar con violencia... a veces da resultado con los corazones de piedra...sabia es la Naturaleza, querido...
ResponderEliminarCreo que has encontrado la veta en la piedra(o la has creado, no lo se...)Hermoso!!!!
ResponderEliminar"era una piedra en el agua, seca por dentro"
ResponderEliminartengo master en amar a esos... siempre repruebo, como es lógico.
besos, querido.
L.
a mi oscar wilde me dio un consejo que es sabio "no hay manera sensible de tratar con un insensible"
ResponderEliminarhasta que claro, quizás el viento haga su trabajo.
beso
Qué mundo este... hasta las piedras deben aprender lecciones, ays.
ResponderEliminarUn besote!
De cicatrices y heridas muy profundas la piedra es sabia.
ResponderEliminarBeso
LaLy
La pedrada del mundo se nos devuelve a cada momento... Y casi siempre en mitad de la frente.
ResponderEliminarSaludos y buena tarde de viernes.
Yo quiebro una lanza por las piedras (porque sé mucho de ellas) Sienten, solo que no lo demuestran... Gritan, solo que para adentro...
ResponderEliminarLindo, como todo lo que escribis!
La astucia de la piedra es la denostada y bella fragilidad con que lo circundante se embelesa. Muchas más batallas se han librado con las piedras que con las bombas.
ResponderEliminarQue lindo, me gustó mucho este texto. Saludos!
ResponderEliminarComo rasga uma nuvem o atravessar de um caminho de pedras!
ResponderEliminarbeijoss
=)hermoso escrito,muy hermoso y evocador...
ResponderEliminarbsS**
La erosión es lo único que la hará aprender. Y seguramente ya será tarde.
ResponderEliminarBesitos
A veces acariciamos piedras y se sufre tanto. A veces somos la piedra acariciada y hacemos sufrir. Pero a veces ocurren milagros...
ResponderEliminarSe prueba, se busca, se gana, se pierde... se gana.
Nada de abrazos!
Qué hermoso texto, Joven Cuervo. Hermoso y profundo. Pobre piedra, tanto que la calumniamos para referirnos a la gente sin corazón o duras de entender. Y la imagen que acompaña sus letras es magnífica.
ResponderEliminarUn abrazo
para empezar me gusta la combinación de la imagen que eliges con las palabras que empleas, suelen ser muy convenientes.
ResponderEliminary el texto, hace pensar. Creo que nada ni nadie está libre de cierto cargos o inmune o tal vez, protegido de sentir dolor, amor, odio o cualquier otra emoción, ahora bien, supongo que los distingue es el modo de manifestarlo, más o menos expresivos, retraidos, elocuentes. Al final, la arena siente el desgaste de la erosión del viento, de la lluvia y del calor, por tanto, percibe... me enrollé.
un abrazo, me gustó mucho tu texto.
Toda la culpa es de la soberbia, mi querido pajarito negro (¡y tan brillante!)
ResponderEliminar"Era una piedra en el agua, seca por dentro..." cantaba Cerati.
ResponderEliminarHay personas así. A veces sufrir demasiado te hace insensible y la arrogancia sólo es miedo a sufrir y una forma de defensa.
Me gustó mucho!
Besos
Se ha extrañado no verte.
ResponderEliminarGRACIAS POR COMPARTIR MI DIA.
ResponderEliminarBESITOS
VALORO MUCHO TU PRESENCIA Y TU PALABRA.
CARIÑOS
No puedo contigo.
ResponderEliminareres tan...
ResponderEliminarque no se me ocurren palabras para decírtelo. Espetártelo, más bien.
La piedra no tenía nada que decir, sólo demostrar con el tiempo eterno su compañía.
ResponderEliminarUn placer leer este trozo de sentimientos duros.
Que hermoso relato. que tengas una buena semana
ResponderEliminarSabemos antes de acariciar una piedra que ésta no se estremecerá..
ResponderEliminar( a lo mejor es que no sabe cómo demostrarlo).
Y si de antemano lo sabemos, ¿por qué seguimos intentándolo?
Aish, educados en en el rigor... y en el tesón.
hay existencia que solo fueron echas para resistir, como la piedra...
ResponderEliminartambién algunas personas, resistencia no es falta de sentimientos o emociones, quizás es el único medio que les permite seguir en este mundo admirando su belleza
bellisima foto...
Maravillosa percepción de la naturaleza inmóvil.
ResponderEliminarLlegar al fondo es lo difícil, el miedo a la frialdad tambien en el núcleo lo que acojona.
ResponderEliminarTe cambio un guijarro.
Hay una obra de teatro, tremenda, que vi hace poco. Se llama La piedra de la paciencia. El autor es Atiq Rahimi. Ojalá puedas leerla (o, mejor, verla en escena) alguna vez.
ResponderEliminarMe acordé, pues.