Me demoro en mis amores
me acomodo en cápsula sellada
y atravieso constelaciones
sustraído del mundo
de las guerras
de sus opacidades
mis pequeños amores
eternos
que caben
en una mano
nutriéndome
con láminas de piel
pulpa de labios
si tengo sed, saliva.
los amores eternos. Los que caben en una mano y se nutren de la hermosa pequeñez
ResponderEliminarque no cesa***
bss
Así es. Abroquelarse en quienes queremos en esta época patética, de mentirosos y xenófobos.
ResponderEliminarAbrazo grande
Llevo mucho tiempo leyéndote. Y, aunque no comente, siempre vuelvo.
ResponderEliminarSiempre consigues transmitirme algo creíble.
Un abrazo!
P.
Pequeñas tretas para continuar en la brecha.
ResponderEliminarSaludos.
Las guerras hay que dejarlas afuera siempre.
ResponderEliminarBesos.
Y muchas veces basta con la saliva
ResponderEliminaramor para saciar la sed,
ResponderEliminarbeberse.
Este poema es precioso.
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ResponderEliminarSi tienes sed,
entre entre unas piernas.