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A esta altura
mi padre y mi abuela
más que madre e hijo
parecen una pareja añosa,
un neófito
podría conjeturar
que ella ha tenido
un problema de salud
grave
o que él
se cuida mucho
duerme bien
come sano
hace ejercicios
a la mañana y después
se hidrata correctamente
toma jugos naturales
algún complejo vitamínico,
y he ahí la diferencia;
sin embargo las arrugas
la lentitud
y las jorobas
son irrefutables
(los igualan)
y en cierto modo
han eliminado
todo vestigio maternal
los veo caminar
como si conformaran
un matrimonio exahusto
inseparables y en zig zag
al mismo sitio
un destino mudo
al mismo útero.
es irremediable que los hijos terminen reparecidos a los padres , lo mismo te ocurrirá joven cuervo , exactamente lo mismo aunque gires en otros derroteros, al final el destino y los genes mandan
ResponderEliminarabrazos
a veces cuando miro a alguien que me gusta, me da curiosidad saber como es su abuelo o su padre
ResponderEliminar:)
La vida y la genética...La genética y la vida...
ResponderEliminarAbrazo Darío! ;)
Yo he recordado leyendo tu poema las carreras de competición para mayores de setenta, en las que las diferentes categorías son de setenta a ochenta, de ochenta a noventa, de noventa a cien, y más de cien. Existen, va en serio.
ResponderEliminarVivir iguala, sufrir pule, cantar suaviza; un destino mudo, el mismo. Y tu maravilla de poema...
Un abrazo
La acumulación de los años, de arrugas, los huesos que se rinden, van emparejando a las personas irremediablemente.
ResponderEliminarUn abrazo, Darío.
El retorno a los orígenes, de la mano o unos tras el otro, paso a paso, despacito.
ResponderEliminarEn épocas de vacas flacas//a una muleta, tres sillas***
ResponderEliminarmejor no mirar atrás
por no ver que al final, todos vamos parejos .o no nos salva ni las arrugas ni la inmortalidad.
Ay, los años, cuánto pesan si no duelen!!!
Besos
En épocas de vacas flacas//a una muleta, tres sillas***
ResponderEliminarmejor no mirar atrás
por no ver que al final, todos vamos parejos .o no nos salva ni las arrugas ni la inmortalidad.
Ay, los años, cuánto pesan si no duelen!!!
Besos
Del útero salimos y a él regresamos...
ResponderEliminarUn beso, Darío.
Recuerde el alma dormida
ResponderEliminaravive el seso y despierte
contemplando como se pasa la vida
como se viene la muerte
tan callando....
Encantada de leerte. Un abrazo.
ResponderEliminarMuy impactante la imagen que refleja tu poema. Es excelente!
ResponderEliminarLa vida es un extenso ida y vuelta...
ResponderEliminarSaludos
J.
Temo un futuro con jorobas y lentitudes.más temo morir hoy
ResponderEliminarQue sea en el momento justo. Que así sea
Temo un futuro con jorobas y lentitudes.más temo morir hoy
ResponderEliminarQue sea en el momento justo. Que así sea
qué buen final.
ResponderEliminartodo el poema me gustó, pero el final.
besos
Y bueno... ahí andamos, como ellos.
ResponderEliminarY mientras andemos pues no va del todo mal la cosa, jajajaja.
Besos y caminatas, poeta.
El mundo está hecho a medida de las viudas. Me temo.
ResponderEliminarSaludos.
ResponderEliminar...pasito a paso por la vida, hasta el final. O hasta el principio?...
Feliz, volver a leerte. Abrazo
Para allá caminamos todos, sin prisa y sin remedio. Poco importa si te cuidas mucho o poco, las arrugas son inevitables mientras haya piel.
ResponderEliminarTienen suerte de caminar al ritmo y en zig zag. Tienes suerte de observar ambas generaciones recorriendo el camino que también te espera.
Un abrazo.
ResponderEliminarafortunado, como pocos.
verlos, disfrutarlos.
sa lu dos
los genes se conocen a si mismos, solo tu puedes ver tan profundo a tus raíces, feliz navidad Dario
ResponderEliminarme corrió un escalofrío....
ResponderEliminarOjala muera pronto
Será que el Edipo finalmente se sale con la suya? Esperó una vida y termina triunfando pese a las legiones de analistas enardecidos!!!
ResponderEliminarFelices fiestas!!!!!
¿como no te he encontrado por las redes antes?
ResponderEliminarMaravilloso poema y listo para hacernos pensar.
Me quedo por aquí leyéndote
¡Feliz Año 2016!
Muy bello, Darío.
ResponderEliminarAl final lo que cuenta es los momentos vividos en que fuimos amados.
Nos reconocemos en ellos.
Por ese caminito vamos todos, pasito a pasito.
ResponderEliminarBesos, Darío.
Un beso Tranquilino González.
ResponderEliminarUn beso.
ResponderEliminarHace tiempo que no venía.
Espero que todo vaya bien.
Parece que los años tienden a tener el mismo peso para las personas que comparten su sangre. Es ineludible el paso del tiempo que parece siempre acercarnos al árbol del que caímos. Espero lograr una revolución ante tal destino!
ResponderEliminarse fue marzo , se fueron las vacaciones, se fue el verano... tantas cosas se van irremediablemente
ResponderEliminarespero que tu plumapixel no , joven Cuervo
larga vida y salud
abrazso
pd... http://plabrdelcamino.blogspot.cl
ResponderEliminarnuevo ciclo
volvemos a las raíces de forma indiscriminada;
ResponderEliminar(excelente)
un abrazo!
Al final nos espera a todos el mismo irrefutable destino e imagino que lo mejor es no ir solos hasta allí ni demasiado rápido. Muy buen poema.
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