Yo no me estoy viendo como debería verme tengo espejos rotos, adentro los días que pasaron como revoltosos arrojándome a cara descubierta piedras en el lomo.
Deja pasar el tiempo Darío y que repose tu alma ( bueno o tu espíritu porque no sé si eres creyente) Los revoltosos dias para poder mirarte en un espejo sin grietas. Bs.
Al fin y al cabo, esos espejos rotos nos envían otra imagen diferente a lo que nosotros creemos ver... resultando, dentro de lo que cabe, algo beneficioso. Soporta estas piedras y las siguientes serán de espuma.
quizás el error es concebirse como aquella unidad improbable que vemos en el espejo, esos mil fragmentos de adentro son más fieles a nuestros mil rostros. Yo prefiero los pedazos a la falsa promesa del yo, véase Pessoa como ejemplo más evidente.
P.D.: gracias por dar vida a mi blog (estamos trabajando en ello).
Y el sol se refleja en cada trozo del espejo, impidiéndome ver, impidiéndome saber quién soy, o quien era cuando cayó la primera y quizás única piedra.
Hola, me encanto tu blog. Gracias por seguirme,yo ya te sigo.
Solo decirte,que yo la mayoría de los días,tampoco me reconozco ni a mi misma.siempre lo achaco a algo como el tiempo.Un cambio. Aunque no se hacia donde nos dirige ese cambio,..
Me resulta triste.
ResponderEliminarBesos y nuena semana Darío.
Un beso.
No sé cómo te andarás viendo.
ResponderEliminarVe soltando esas piedras de a poquitos, lindo.
Pero yo me alegro mucho de volver verte y a leerte, Darío.
Beso.
Me recordaste que...
ResponderEliminar'la vergüenza es un ejército de espejos
ante los ojos del alma
la más lúgubre procesión'
Espero que la distorsión/rotura que padeces no sea tan terrible ;)
Abrazo!
Es una época de espejos rotos y nos vemos de a pedacitos.
ResponderEliminarContenta de leerte, Darío.
Besos.
es que 1 es todo y nada
ResponderEliminarsin el otro poco podemos hacernos notar
es vital el reflejo!
abrazos
me alegro de tu vuelta bloggera :D
de prontoes necesario mirarse por dentro
ResponderEliminarNo eres el único.
ResponderEliminarA veces cada día es una puñalada.
Encantada de volverte a leer.
ResponderEliminarCuídate las huellas y adelante. Feliz regreso
y besos
el mal lastre, fuera!
ResponderEliminarlos espejos
que no sirven
ni tienen arreglo, mejor acaba de romperlos
por si acaso...
bien, que volviste!!!!
besos
Me alegra verte, aunque sea sesgado.
ResponderEliminarAbrazo.
Yo te veo siempre maravilloso y te lanzo sólo besos y pétalos.
ResponderEliminarEs dificil mirarse por dentro y verse...
ResponderEliminarA veces se trata de juntar los pedazos rotos y acariciarlos de nuevo.
Besos
la concha de todo
ResponderEliminarqué ingratos los ojos, querido.
ResponderEliminarabrazo
Deja pasar el tiempo Darío y que repose tu alma ( bueno o tu espíritu porque no sé si eres creyente)
ResponderEliminarLos revoltosos dias para poder mirarte en un espejo sin grietas.
Bs.
Me gusta la imagen de espejos rotos,
ResponderEliminary lo que nos devuelve,
como una nueva verdad de nosotros mismos.
Y, ¿cómo deberías verte? Así me das pistas para verme yo.
ResponderEliminarLos espejos rotos pinchan, ten cuidado. Mejor mírate en el agua reposada de algún lago escondido, al atardecer.
Y delante del uno, va el cero, que lo sepas.
Te he echado de menos Darío:)cuídate ese lomo.
Un abrazo!
No creas, esas piedras no pesan tanto como pudieran parecer ni los espejos tan rotos. Y seguro que alguien te está viendo como debería verte.
ResponderEliminarAys del lamento de los poetas! jeje
Besote te va!
La mejor forma de verse es a través de los ojos que nos miran
ResponderEliminarBesos
Tú te has metido en un caleidoscopio. O sales o te desloman :) Abrazo.
ResponderEliminarAl fin y al cabo, esos espejos rotos nos envían otra imagen diferente a lo que nosotros creemos ver... resultando, dentro de lo que cabe, algo beneficioso. Soporta estas piedras y las siguientes serán de espuma.
ResponderEliminarun abrazo :))
No vemos nada dentro. Es el cerebro el que necesita una doma.
ResponderEliminar;-)
Un abrazo, Darío.
Espero que tus próximo días te compensen.
ResponderEliminarSaludos.
Yo también estoy desdibujada entre mis espejos rotos, me miro y no me reconozco.
ResponderEliminarUn beso
y bueno... hay días en los cuales el reflejo es la destrucción.
ResponderEliminarhay días en los cuales ese hecho pareciera evidencia.
pero yo digo que no han de ser así todos los días... hay que llegar a un consenso respecto de esta inconformidad y lo real.
esperaba tus nuevas letras!!!
Ancho tenemos el lomo, amplia el alma... ¿Ladran? ¡Luego, cabalgamos!
ResponderEliminarAbzo
Hay muchas veces que he sentido lo mismo.
ResponderEliminarMi abrazo para ti y como siempre una maravilla estar aquí.
mar
Yo tampoco me veo.
ResponderEliminarBesos.
buen fin de semana Darío
ResponderEliminarabrazos energéticos
quizás el error es concebirse como aquella unidad improbable que vemos en el espejo, esos mil fragmentos de adentro son más fieles a nuestros mil rostros. Yo prefiero los pedazos a la falsa promesa del yo, véase Pessoa como ejemplo más evidente.
ResponderEliminarP.D.: gracias por dar vida a mi blog (estamos trabajando en ello).
Y el sol se refleja en cada trozo del espejo,
ResponderEliminarimpidiéndome ver,
impidiéndome saber quién soy,
o quien era
cuando cayó la primera
y quizás única
piedra.
Saludos
J.
¡Feliz retorno! Se que el otoño le inspira. Claro, que donde usted vive, llegó la primavera, ¿no? ¡So rapsoda!
ResponderEliminarSaludos.
A veces las piedras nos llegan hasta los ojos.
ResponderEliminarAbrazos, Darío
Suerte que la poesía nos acompaña. Un abrazo.
ResponderEliminarLargar lo que se siente
ResponderEliminartriturando las palabras
lo que hagas es suficiente
mientras te sientas a salvo
:)
A resistir los piedrazos, amigo. La palabra es un buen refugio
ResponderEliminarAbrazo
Hola,
ResponderEliminarme encanto tu blog.
Gracias por seguirme,yo ya te sigo.
Solo decirte,que yo la mayoría de los días,tampoco me reconozco ni a mi misma.siempre lo achaco a algo como el tiempo.Un cambio. Aunque no se hacia donde nos dirige ese cambio,..
saludos.
Te extraño querido.
ResponderEliminarmar
añoranza del nido
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