Insomnios flamantes
No duermo
porque pienso
en la ronda temeraria
de la muerte
vivo alerta
el corazón en una mano
y la horda agazapada
que espera mi flaqueza
no capitulan párpados
así como así
resisten doloridos
los embates de la fiebre
yo no quiero agonizar
sin el abrazo
sin la palabra
sin la boca que cierre
la mía para siempre.
Pura poesía, pura vida que sólo se entiende cuando se tiene insomnio, el que tan magníficamente defines en tus palabras.
ResponderEliminarVivir es morir un poco, y dormir, el otro poco...
Un abrazo Darío.
El insomnio provocado, ese es bueno, pero el otro, llega a ser muy doloroso
ResponderEliminarSaludos, amigo.
no hay que capitular así como así
ResponderEliminarno señor
hay que darle la pelea y cada día se llene de escarlata huella
abrazos gorditos
no hay que capitular así como así
ResponderEliminarno señor
hay que darle la pelea y cada día se llene de escarlata huella
abrazos gorditos
Son emociones compartidas, el miedo, la resistencia, el estar alerta... pero, para qué anticiparse y esperar el último beso.
ResponderEliminarBesos, Darío.
...
ResponderEliminarNunca debería faltar esa presencia.
ResponderEliminarUn abrazo, Darío.
Darío, impresionante poema de amor.Acaso solo cuando su boca selle la tuya con un beso y sus brazos te estrechen...sentirte morir sería un buen momento.
ResponderEliminarMi felicitación.
Un abrazo.
In crescendo total
ResponderEliminarAvísame si se me está pasando el tema comprar tus libros/poemarios.
ResponderEliminarUn abrazo, genio.
P.
No creo que se cierre tan pronto, mi querido Darío, con estos poemas con que nos prodigas en tu blog, Enhorabuena.
ResponderEliminarUn abrazo.
A mi no me importa que cierren mi boca, siiempre que pueda mantener abiertos los ojos. Y leerte.
ResponderEliminarYo tampoco duermo ¿será por lo mismo? creo que supiste combinar las palabras para definirlo muy bien.
ResponderEliminarUn beso Darío.
¿Resignarse?
ResponderEliminarNo.
Hay bocas que cierran. Y bocas que resucitan. Abrazote.
ResponderEliminarNada que hacer Darío.
ResponderEliminarEsa es una guerra perdida.
Lucha como quieras pero al final...
Saludos.
Por mas esfuerzas, llega inexorablemente
ResponderEliminarAbrazo
Muy bello poema Darío, enhorabuena.
ResponderEliminarBesos.
ResponderEliminarExcelente poema en ritmo y estructura.
Un tema tabú que abordas con naturalidad y valentía.
Besos
No duermo, ansiando ver la muerte llegar por mí.
ResponderEliminarSuerte
J.
La muerte vendrá de todas maneras, cuanto menos se piense , mejor.
ResponderEliminarun beso.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos, decía el poeta (otro).
ResponderEliminarPero mientras, me quedo con tus versos y consigo ignorar la ronda temeraria.
Y para qué si no los abrazos, las palabras.
Eso me recuerda: abrazo, poeta.
No hay mayor condena que la de saber que vamos a morir, algún día
ResponderEliminarBesos
a veces me lleno la boca diciendo que no quiero llegar a los 50 y mirame ahora... parece que uno se echa la soga al cuello solita
ResponderEliminarQué bueno, qué ritmo. Y qué angustia. Hoy no duermo.
ResponderEliminarSaludos.
Que bellas tus palabras echas poema. A pesar de la vigilia llega esa hora en la cual no puede faltar el afecto como último deseo.
ResponderEliminar¡Precioso, Dario!
Es un extraño poema:
ResponderEliminarEl miedo a la muerte no deja dormir, pero al mismo tiempo parece insinuarse que es la falta de su presencia(los cuatro últimos vesors así parecen decirlo) lo que atormenta al insomne. Un relación extraña, o una declaración de amor bellísima.
Un saludo.
Descripción de la vida de poética sublime.
ResponderEliminarUn poema enorme, Darío.
ResponderEliminarTe felicito.
Saludos
Igual es que vivir así, ya es como estar medio muerto...
ResponderEliminarRecuerdo una pesadilla en la que moría solo.
ResponderEliminarAhora en cambio tendré un sueño en el que desearé ser besado mientras muero.
Un abrazo
Yo te veo bien vivo, quédate traquilo.
ResponderEliminarYo, tambièn voy por el beso que resucite y nos devuelva a la vida, a la ilusión y a pesar de los pesares a la alegría.
ResponderEliminarMi abrazo para ti con mucho cariño y muchos besos venidos y por venir
mar
Agonizar pero siempre de amor
ResponderEliminarUn Abrazo
ResponderEliminarHermoso, aunque un poquito triste. Como sea, ojalá mi insomnio tuviera esas motivaciones pero no es así. No dormir sin motivo aparente se ha vuelto mi desgracia cotidiana. Ok, soy dramática, tal vez no sea una desgracia… pero tampoco es algo grato.
Un abrazo
ResponderEliminarpues a mí que nadie me cierre la boca... que me hagan vestido para taparme los abismos de vez en cuando i prou ;)
Necesitamos tanto para vivir y tan poco para morir.
ResponderEliminar;-)
Besos, Darío.
Vivamos, pues, mientras seamos conscientes de la belleza.
ResponderEliminarUn abrazo.
*...a este lado del edén, jauja total, según previsto.
ResponderEliminar*del otro lado, siniestro y más negro cuanto más lo busques
**agua que no has de beber, déjala correr** te morirás igual, pero feliz de ignorarlo
besos
Bella poesía, Besos.
ResponderEliminarten una preciosa semana Darío
ResponderEliminarmil gracias por tu huella
abrazos gorditos
Siempre he creído que tanto dormir es una pérdida de tiempo del que nos toca vivir. En verano que en el sur hay tanta costumbre de dormir la siesta, yo nunca lo hago.
ResponderEliminar¡Vivimos tan poco!
habrá que mirarse al espejo, acicalarse la melena, perfumarse y esperar.
ResponderEliminarUn abrazo fuerte.