martes, 17 de marzo de 2015

Volátil


Tengo la cabeza 
y tengo el cuerpo
tengo la razón
y el temblor
tengo la orden
y el desacato
tengo una indiada
perpleja
en la contemplación
del atardecer crucial,
mudo.

48 comentarios:

  1. Todos somos volátiles seres, alados y sin siquiera pensarlo a veces, de razón.
    ;)

    Besos, Darío.

    ResponderEliminar
  2. hay que puro echarse al aire
    hay que puro echarse a volar
    como las palabras
    como las ideas

    abrazos gorditos

    ResponderEliminar
  3. Me ha llegado, y mucho.
    Lucidez absoluta en este poema.
    Un grandísimo abrazo, Darío.

    ResponderEliminar
  4. Tienes y eso es lo que vale, hay otros que no tienen nada, ni siquiera inspiración.


    Beso Joven Cuervo

    ResponderEliminar
  5. El eterno dilema, hermosamente descrito.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Hazla hablar. Que hable. Y si no, que calle.
    Abrazos

    ResponderEliminar
  7. Hazla hablar. Que hable. Y si no, que calle.
    Abrazos

    ResponderEliminar
  8. El tener sólo se completa con el ser.


    Abzo

    ResponderEliminar
  9. El tener sólo se completa con el ser.


    Abzo

    ResponderEliminar
  10. El temblor, en el cuerpo; en la cabeza, la razón, la orden y el desacato; y en el alma, la contemplación del atardecer mudo...

    Y todo es volátil, se nos escapa, a nuestro pesar.

    Me ha gustado mucho tu poema; es de los que se siente.

    Un abrazo, también volátil.

    ResponderEliminar
  11. ...Y en la dualidad que prevalezca el temblor. No importa si se mantiene en silencio mientras se escuche el temblor. Un abrazo fuerte

    ResponderEliminar
  12. Desacata la orden para que hable el atardecer.

    ResponderEliminar
  13. lo que tenemos en la oscilación,
    estar y no estar,
    siempre efímero,
    silencioso.


    (Me sorprende que hoy muchos han escrito sobre el silencio!)

    Es un placer pasar por tus palabras.

    ResponderEliminar
  14. Ese atardecer crucial no escucha...daría igual poder hablar.
    Bellísimo Darío,
    abrazo:)

    ResponderEliminar
  15. Yo creía tenerlo casi todo y en realidad no tengo nada.

    Saludos.

    ResponderEliminar

  16. me fascina lo de la indiada perpleja en la contemplación del atardecer.

    de aquellos atardeceres...

    ResponderEliminar
  17. Capaz que no entendí, pero más que volátil, este poema me pareció de lo más sólido, terrenal y espeso.
    En todo caso, lo volátil se me escapó...

    Abrazo, pibe.

    ResponderEliminar
  18. La vida está en el desacato! que todo tiemble y se haga la vida.

    Esta vez he quedado con ganas de más!

    Saludos

    ResponderEliminar
  19. A estas alturas uno pensaría que ya nada podría sorprenderle, pero resulta que aún hay cosas que lo hacen. Y algunas, tristemente, para mal.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  20. En realidad no tenemos tanto, sólo tiempo que se nos agota.

    ResponderEliminar
  21. Desde el momento que crecemos la perplejidad nos acompaña... al menos tenemos los versos para consolar el hecho.

    El temblor mejor que llegue del acierto de tus versos, me digo.

    ResponderEliminar
  22. leo tus versos y me pregunto, cuántos detras de tus ojos, bordeando el cuchillo derretido de tu tinta... como si abasteciera la crueldad de un estremecimiento, henchido y colgante de vida... pareces ese nómada, ese vagabundo... que tiene una canción que ofrecer y nada qué llevarse.... que deambula y a veces arde el cielo ahí encima

    qué raro es todo a veces
    qué raros somos, ¿qué herida? ¿qué grito que nunca se sacia? pero y sigue insistiendo la canción.....

    ResponderEliminar
  23. A veces habría que dejar que los atardeceres hablasen. Besos.

    ResponderEliminar
  24. Dichosos tú,... yo ni eso tengo.

    Abrazos.

    ResponderEliminar
  25. ten una jornada preciosa, acá está la escoba pa'l norte con las lluvias, y pa'l sur los incendios y el volcán Villarrica a pelitos de la erupción

    abrazos

    ResponderEliminar
  26. Eres rico, Dario. Siempre me impresiona esa manera tuya de componer poemas profundos.
    Un abrazo, querido amigo.

    ResponderEliminar
  27. Tienes arte Dario, mucho arte.
    Besitu

    ResponderEliminar
  28. Busco "indiada" en el diccionario: muchedumbre de indios. ¡Y encima todos perplejos...!
    Saludos.

    ResponderEliminar
  29. Somos tu indiada, perpleja en la contemplación, absorta en tu poesía.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  30. Podemos tener mucho... Pero la salud lo primero.... Un abrazo desde Murcia....

    ResponderEliminar
  31. Tienes mucho, bastante más que algunos otros.
    Un abrazo.
    HD

    ResponderEliminar
  32. Ya me gustaría tener la razón y el temblor, parece que en mí, no son compatibles.

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  33. ¡Qué bien funcionan estas parejas con tus sugerentes palabras!

    ResponderEliminar
  34. Aun existes.. es una emoción reconfortante, como lo el chocolate…

    Besos
    JK

    ResponderEliminar
  35. Tengo necesidad de arte... y superproducción de amor...
    Deseo desear y no deseo nada...
    Extrañaba bloguear y pase a verte. Siempre tenes, aquí, mas de lo que imagino.
    Sos groso
    Abrazo

    ResponderEliminar
  36. Cuánto más necesitamos para estar conformes... será por la volatilidad del deseo.
    Abrazo, Darío.

    ResponderEliminar
  37. Insomne para siempre... Me gusta tu poesía, Darío.

    ResponderEliminar

Esto es catarsis