Sufro una especie de gula amorosa hago apología de canibalismo tierno mi objetivo es morfarte de todas las formas imaginables (y no) llevarte en la boca como un caramelo perpetuo rumiar los sabores de tus huesos con saña religiosa.
Me vino a la mente la película "La posesión" de Andrzej Zulawski, lo cual es realmente preocupante: preocupante porque vaya cosas que se me ocurren... Una película magnífica, por otro lado. Saludos.
Hay gulas que son bienvenidas. Pocas. La morosa la que más. (en cambio otra gula no alimenticia, la de "comer gente" como decimos en México, me parece terrible).
Me encanta este poema, lleno de pasión y también un poco de humor. Linda mezcla. Ponele salsa barbacoa que todo tiene mejor sabor! Me quedo con una sonrisa. Saludos
Saña religiosa?, como si fueras un diablo?
ResponderEliminarEso no te lo crees ni tú.
Un beso.
Pero la poesía tuya es muy bella, no podemos negarlo.
Un beso, Darío.
Enhorabuena. Feliz semana, amigo.
Esos huesos que hablas deben estar muy salados.
ResponderEliminarBesos dulces.
ResponderEliminarTu objetivo es seguir vivo, Darío.
ResponderEliminarBesos.
Bella poesía, enhorabuena.
ResponderEliminarFeliz semana, me voy.
ResponderEliminarQue buen poema!
Supongo que será tiernecita, aunque sea canibalismo suavecito... Besos
(Morfar... años que no escuchaba esa palabra)
Casi casi un mistico jejeje.
ResponderEliminarSaludos.
Que mejor lugar que en la boca, no?
ResponderEliminarUn beso, Darío.
en la boca de las letras, las letras, tus letras
ResponderEliminarAl poema: y tanto... llevas años
salud y feliz verano
Pero como todo, tras digerirlo... ¿en qué se torna?
ResponderEliminarAbzo
Canivalismo sexi.
ResponderEliminarNo parece ser una bestia muy sufrida...
ResponderEliminarBuen provecho, caníbal :)
Todos los rituales son necesarios hasta para las bestias más brutas y los animales más inauditos.
ResponderEliminarBesos.
Quizás la más definitiva materialización del deseo.
ResponderEliminarInaudítamente bestial.
ResponderEliminarMe gusta!!
Besos.
Toda la razón, así se debería comer siempre, sin cuchillo ni tenedor y con hambre, que a veces hasta comemos sin ganas.
ResponderEliminarBesos.
Canibalismo erotico
ResponderEliminarAbrazos
Ya, claro...eso se lo dirás a todas...
ResponderEliminarLa saña religiosa es mucha saña, si señor, cuidado con las digestiones...
(Una maravilla Darío, un abrazo)
La gula amorosa está bien, lo que hay que evitar es que termine en empacho.
ResponderEliminarAbrazos
una descripción poética del hambre amoroso
ResponderEliminarsaludos desde Ciudad de la Costa
Me vino a la mente la película "La posesión" de Andrzej Zulawski, lo cual es realmente preocupante: preocupante porque vaya cosas que se me ocurren...
ResponderEliminarUna película magnífica, por otro lado.
Saludos.
Ardua tarea esa de imaginarse las formas no imaginables.
ResponderEliminarJaja,amapola azzul me mata!!!!
ResponderEliminar"Tengo ganas de ti" se suele decir...pero llegar a ese canibalismo tan salvaje...
ResponderEliminara mi me matas...
"Tengo ganas de ti" se suele decir...pero llegar a ese canibalismo tan salvaje...
ResponderEliminara mi me matas...
El egoísmo del placer y la pasión.
ResponderEliminarMe ha gustado tu poema de hoy
Besos
mmmm!! lo mejor es que no hay que usar cubiertos ni modales
ResponderEliminarDevórame!
ResponderEliminarUn beso Darío
Este poema suyo Joven Cuervo me dio un poco de friki por aquello de los huesos.
ResponderEliminarBeso y abrazo señorito.
Pues que suerte tienes de sufrir... algo.
ResponderEliminarBesos.
Que se haga leve ese sufrimiento.
Los ateos,¿ pueden sañas de esos " tipos así". ?
ResponderEliminarQuizás sea mejor volverse creyentes...
y matarte!!
ResponderEliminarHay gulas que son bienvenidas. Pocas. La morosa la que más. (en cambio otra gula no alimenticia, la de "comer gente" como decimos en México, me parece terrible).
ResponderEliminarUn abrazo
La saña siempre tiene algo de fe en medio de todo sus actos...
ResponderEliminarSuerte
J.
Me encanta este poema, lleno de pasión y también un poco de humor. Linda mezcla. Ponele salsa barbacoa que todo tiene mejor sabor!
ResponderEliminarMe quedo con una sonrisa.
Saludos
No conocía el significado de morfar (comer, tomar alimentos... jaja). Realmente es muy tentador.
ResponderEliminarun fuerte abrazo, maestro
es que el cuerpo del otro es un rito y una compulsión al que uno se consagra desesperadamente
ResponderEliminarabrazos Darío y buena semana
Cuanta pasión se encuentra siempre en tus palabras, admiro eso.
ResponderEliminarBesos Dario.
Salvo la pereza, que aquí poco pinta, leo una apasionante conjura de pecados.
ResponderEliminarUn abrazo.
Ese (y no) entre paréntesis, deja entrever acechante al yo piadoso que convive con toda bestia.
ResponderEliminarMe ha encantado ese toque ;)
Un abrazo!
y a quién la amarga un dulce? la extensión divina del amor estoy segura que es hacerlo.
ResponderEliminarbesos
A mí me ocurre lo mismo Darío. Tengo hambre de ese alguien, me lo comería ya mismo.
ResponderEliminarBesito copartícipe.
Buenísimo Darío! se lee el canibalismo en cada uno de tus poemas.
ResponderEliminarAbrazo!
Qué dulce cuando te pones, eh?
ResponderEliminarUn amorcito de santo...
Besos caramelados hasta los huesos hoy, pues.
Sensaciones intensas las que nos brindas.
ResponderEliminarBesos
Ana