lunes, 4 de agosto de 2014

Bestia ritual


Sufro una especie 
de gula amorosa
hago apología
de canibalismo tierno
mi objetivo es morfarte
de todas las formas
imaginables (y no)
llevarte en la boca
como un caramelo 
perpetuo
rumiar los sabores
de tus huesos
con saña religiosa.

45 comentarios:

  1. Saña religiosa?, como si fueras un diablo?

    Eso no te lo crees ni tú.
    Un beso.

    Pero la poesía tuya es muy bella, no podemos negarlo.
    Un beso, Darío.

    Enhorabuena. Feliz semana, amigo.

    ResponderEliminar
  2. Esos huesos que hablas deben estar muy salados.

    ResponderEliminar
  3. Tu objetivo es seguir vivo, Darío.

    Besos.

    ResponderEliminar
  4. Bella poesía, enhorabuena.
    Feliz semana, me voy.

    ResponderEliminar

  5. Que buen poema!

    Supongo que será tiernecita, aunque sea canibalismo suavecito... Besos


    (Morfar... años que no escuchaba esa palabra)

    ResponderEliminar
  6. Casi casi un mistico jejeje.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  7. Que mejor lugar que en la boca, no?
    Un beso, Darío.

    ResponderEliminar
  8. en la boca de las letras, las letras, tus letras

    Al poema: y tanto... llevas años


    salud y feliz verano

    ResponderEliminar
  9. Pero como todo, tras digerirlo... ¿en qué se torna?


    Abzo

    ResponderEliminar
  10. No parece ser una bestia muy sufrida...

    Buen provecho, caníbal :)

    ResponderEliminar
  11. Todos los rituales son necesarios hasta para las bestias más brutas y los animales más inauditos.

    Besos.

    ResponderEliminar
  12. Quizás la más definitiva materialización del deseo.

    ResponderEliminar
  13. Inaudítamente bestial.

    Me gusta!!

    Besos.

    ResponderEliminar
  14. Toda la razón, así se debería comer siempre, sin cuchillo ni tenedor y con hambre, que a veces hasta comemos sin ganas.

    Besos.

    ResponderEliminar
  15. Ya, claro...eso se lo dirás a todas...

    La saña religiosa es mucha saña, si señor, cuidado con las digestiones...

    (Una maravilla Darío, un abrazo)

    ResponderEliminar
  16. La gula amorosa está bien, lo que hay que evitar es que termine en empacho.
    Abrazos

    ResponderEliminar
  17. una descripción poética del hambre amoroso
    saludos desde Ciudad de la Costa

    ResponderEliminar
  18. Me vino a la mente la película "La posesión" de Andrzej Zulawski, lo cual es realmente preocupante: preocupante porque vaya cosas que se me ocurren...
    Una película magnífica, por otro lado.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  19. Ardua tarea esa de imaginarse las formas no imaginables.

    ResponderEliminar
  20. "Tengo ganas de ti" se suele decir...pero llegar a ese canibalismo tan salvaje...
    a mi me matas...

    ResponderEliminar
  21. "Tengo ganas de ti" se suele decir...pero llegar a ese canibalismo tan salvaje...
    a mi me matas...

    ResponderEliminar
  22. El egoísmo del placer y la pasión.
    Me ha gustado tu poema de hoy
    Besos

    ResponderEliminar
  23. mmmm!! lo mejor es que no hay que usar cubiertos ni modales

    ResponderEliminar
  24. Este poema suyo Joven Cuervo me dio un poco de friki por aquello de los huesos.

    Beso y abrazo señorito.

    ResponderEliminar
  25. Pues que suerte tienes de sufrir... algo.

    Besos.
    Que se haga leve ese sufrimiento.


    ResponderEliminar
  26. Los ateos,¿ pueden sañas de esos " tipos así". ?

    Quizás sea mejor volverse creyentes...

    ResponderEliminar
  27. Hay gulas que son bienvenidas. Pocas. La morosa la que más. (en cambio otra gula no alimenticia, la de "comer gente" como decimos en México, me parece terrible).

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  28. La saña siempre tiene algo de fe en medio de todo sus actos...

    Suerte

    J.

    ResponderEliminar
  29. Me encanta este poema, lleno de pasión y también un poco de humor. Linda mezcla. Ponele salsa barbacoa que todo tiene mejor sabor!
    Me quedo con una sonrisa.
    Saludos

    ResponderEliminar
  30. No conocía el significado de morfar (comer, tomar alimentos... jaja). Realmente es muy tentador.

    un fuerte abrazo, maestro

    ResponderEliminar
  31. es que el cuerpo del otro es un rito y una compulsión al que uno se consagra desesperadamente

    abrazos Darío y buena semana

    ResponderEliminar
  32. Cuanta pasión se encuentra siempre en tus palabras, admiro eso.
    Besos Dario.

    ResponderEliminar
  33. Salvo la pereza, que aquí poco pinta, leo una apasionante conjura de pecados.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  34. Ese (y no) entre paréntesis, deja entrever acechante al yo piadoso que convive con toda bestia.
    Me ha encantado ese toque ;)

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  35. y a quién la amarga un dulce? la extensión divina del amor estoy segura que es hacerlo.

    besos

    ResponderEliminar
  36. A mí me ocurre lo mismo Darío. Tengo hambre de ese alguien, me lo comería ya mismo.
    Besito copartícipe.

    ResponderEliminar
  37. Buenísimo Darío! se lee el canibalismo en cada uno de tus poemas.

    Abrazo!

    ResponderEliminar
  38. Qué dulce cuando te pones, eh?
    Un amorcito de santo...

    Besos caramelados hasta los huesos hoy, pues.

    ResponderEliminar
  39. Sensaciones intensas las que nos brindas.

    Besos
    Ana

    ResponderEliminar

Esto es catarsis