Hija pródiga
Exudaba hedor a semen rotundo
como si todos los hombres
se hubiesen derramado en sus entrañas
lomo fofo, deshuesado
de espanta(pájaros)
expuesto a toda fiebre y contingencia
el sexo de agua desordenada
tras los azotes
de la mano del deseo.
hijas e hijos pródigos prodigándose prodigios carnales
ResponderEliminarabrazos Darío
buena semana
Exudaba deseo...
ResponderEliminarPero se lo colmaron?
Pobres historias sin nombre y sin hombres...
Un abrazo.
Qué fuerte...
ResponderEliminarUn beso grande!
Casi un retrato, Darío.
ResponderEliminarLa he visto.
Víctima de las bestias?
ResponderEliminarOjalá que no.
Saludos.
esto es una de tantas formas de contienda...
ResponderEliminaresto es una de tantas formas de contienda...
ResponderEliminarElla se prodiga, pero ese "como si..." me hace pensar que los otros siguieron de largo.
ResponderEliminarIntenso, Darío.
Abrazo.
de una primera leída me da un poco de asco... de segunda, lastima, de tercera, hay algo que no me gusta...quizás no la he entendido joven amigo.
ResponderEliminarabrazo:)
La hija pródiga... se prodigaba en el deseo(s).
ResponderEliminarAbzo
Muy bello , enhorabuena, Darío.
ResponderEliminarUn beso.
Lujuria... incontinencia, deseo, lascivia alocada y febril, conduce a la locura del sexo frío y morboso. Sin un ápice de pasión, solo el hedor del semen tras una eyaculación, rápida y casi violenta... con un solo objeto: desalojar...
ResponderEliminarMe gustó el lado oscuro.
Un abrazo.
Tremenda historia, y hay tantas
ResponderEliminarBesos
Algunos ya están fofos y deshuesados perennemente por más azotes manuales que reciban. Abrazo.
ResponderEliminarBrutal. In-humano. Vicio o tal vez victima?...
ResponderEliminarAbrazo.
El olor del semen... tan parecido al de las tumbas vacías y encaladas...
ResponderEliminarExpuesto a todo loq ue vendrá, también
ResponderEliminarBesos
Sobre todo, el deseo en la mano...
ResponderEliminarSaludos
J.
jaja me dio risa, buen texto algo sexual!
ResponderEliminarSin pasión y deseo no hay amor.
ResponderEliminarSaludos.
Me gusta el olor a semen.
ResponderEliminarSublime manera de describir una paja...
Besos
Estuve un largo rato pensando en qué escribir y no se me ocurre nada.
ResponderEliminarBesos!
Nuestra esencia corpórea, siempre más cerca de la cloaca que de lo angélico.
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ResponderEliminarInsolente despojo
mientras yacen
postrados los restos
vacíos de alma .
Un gusto leerte Dario.
Fuerte poema, lleno de vitalidad, de impotencia, de pasiones y sobre todo, de anhelos.
ResponderEliminarGracias por compartir.
Te invito a pasarte por mi blog, recién hoy lo inaugure y ahí vas a ver mi primer cuento. Abrazo!!!
Casi la imagino por la calle con una sonrisa.
ResponderEliminarSaludos
El lomo se deshuesa cuando el cuerpo hace sexo y el cerebro no dice nada.
ResponderEliminarUn abrazo, Darío.
Me he acordado de una gata maravillosa que tuve, cuando regresaba a casa después de unos días...
ResponderEliminarEl agua se desordena al hervir:))
Un beso Darío
Me parece bello todo lo que escribes.
ResponderEliminarBesos.
¿ era una tormenta?
ResponderEliminarDale saludos de mi parte, besos.
La mano del deseo provoca desbordamientos.
ResponderEliminarUn abrazo, Darío
Feliz semana.
ResponderEliminarUn abrazo.
Tristeza me da, Joven, no veo plenitud por ningún lado.
ResponderEliminarUn beso
Rotundo poema. Lleno de vida y olor.
ResponderEliminarBesos.
Dónde hay q firmar? :^P
ResponderEliminarBesos
que bien suena ...
ResponderEliminarpreciosa e intensa tu entrada de hoy
besitos Dario, feliz dia
Intenso, cuánta carnalidad.
ResponderEliminarLa flor de la intensidad...
ResponderEliminarSaludos.
Feliz finde , un saludo,
ResponderEliminarBello Darío.
intenso, pasional, colmado de un sexo frío lleno de hastío y vacío, el cuerpo es algo más que carne y sudor. breve y profundo, me ha gustado, llegué aquí por casualidad, desde hoy sigo tu nido infestado de serpientes con imaginación exquisita .
ResponderEliminarCada vez que entro aqui Tu veneno me seduce. Tu blog solo huele a placer.
ResponderEliminarHe decicido volver a visitarte.
ResponderEliminarBesos.
Esta poesía tuya es igual que una hija pródiga, enhorabuena.
Saludos cordiales.
si lo hubiera pensado dos veces, (la pródiga reinventada)
ResponderEliminarsabría que con sesos no se juega.
y con los otros, los sexos, pues que menos todavía.
en fin,
poesía serán. más aún poetas
abrazos
Se me abren las carnes con tu poema.
ResponderEliminarSiempre fue así, me tocan las entrañas las hijas pródigas.
Besos
¡¡OSTRAS!!
ResponderEliminarImpactante poema.
Un abrazo!!
Acabo de fijarme en que no has puesto etiqueta, acabo de estrañarme no sé.
ResponderEliminarA veces me fijo mucho en esto.
Besos.
Verdad, Amapolita mía!!!
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