Desnombrado
Para cada fiesta compra un vestido
de esos que deslumbran
flameando como banderas vanidosas
en los territorios conquistados
por la algarabía
y después
la terrible desolación
de lo pasado y lo pisado
la desolación, digo,
de pájaros arrojados
en la tierra
por la impiedad
de la tormenta.
Después el vacío existencial, la nada con vestido nuevo.
ResponderEliminarBeso Joven Cuervo
la desolación es terrible cuando
ResponderEliminarsolo quedan las cenizas de todo el show montado
buena semana Darío
abrazos
Esa fiesta se olvidará con... ¡otra fiesta! Y así hasta la náusea.
ResponderEliminarla impiedad
ResponderEliminarde la tormenta
(tremendo)
abrazos
L.
Siempre llega el momento de enterrar los cadáveres...Abrazo
ResponderEliminarLos vestidos nuevos son disfraces distintos, que no alcanzan para tapar el vacío de siempre.
ResponderEliminarUn abrazo.
Siempre deslumbrar, ante todo!
ResponderEliminar"A veces pongo a prueba a mis conocidos con preguntas como ésta: ¿Quién de ustedes llevaría un remiendo o siquiera un par de costuras de más a la altura de la rodilla? Muchos de los interrogados reaccionan como si su vida pudiera arruinarse si lo hicieran. Para ellos sería sin duda preferible ir renqueando por la ciudad con una pierna rota que con un pantalón roto. A menudo, cuando un caballero sufre un accidente que afecta a sus piernas, puede arreglárselas, pero si el accidente les ocurre a las perneras de sus pantalones, entonces no hay solución, porque el hombre no tiene en cuenta lo que es verdaderamente respetable, sino lo que suele respetarse. Conocemos sólo a unos pocos hombres, pero una gran cantidad de chaquetas y calzones.
ResponderEliminarVestid a un espantapájaros con vuestro traje nuevo y deteneos desnudos a su lado, ¿quién no saludaría antes al espantapájaros?"
Walden, H.D. THOREAU
Hay vestidos que conquistan un día y son buenos. Pero los hay que conquistan toda la vida: ésos son los imprescindibles.
ResponderEliminarVanidad de vanidades... Todo es vanidad, querido amigo...
ResponderEliminarHay una escena que es casi un cliché (en películas, obras de teatro , culebrones, etc.) en la que un personaje femenino se saca el maquillaje mirándose al espejo. Se lo saca dramáticamente, dejando al desnudo la verdadera expresión de su rostro (siempre triste, vacío, desolado) que el maquillaje ocultaba.
ResponderEliminarOtros vestidos- o pájaros- cayendo (máscaras al fin inútiles)
Abrazo, Darío
Me ha gustado muchísimo cómo describes esa sensación de desolación tras la fiesta. Buen poema.
ResponderEliminarTambien me quedo con el final:
ResponderEliminarla impiedad
de la tormenta.
Un abrazo, Darío.
También esos pájaros llegan a mi alma y me dejan en oscuridad de tanto en cuanto....soy mucho más depresiva de lo que creen...de lo que quisiera.
ResponderEliminarBesos y abrazos amigo querido.
mar
Que malas son las resacas, sobre todo las de la vida
ResponderEliminarBesos
Las tormentas son así, lo arrasan todo.
ResponderEliminar( bueno, solamente si son muy copiosas), sino, la verdad , no lo sé.
Tu poesía conquista territorios , no te des por vencido, no hay desolación en tus palabras.
ResponderEliminarBesos.
Si no hubiera fronteras no hubiera tal vez banderas, no lo sé.
ResponderEliminarDificil saber.
Besos.
Un disfraz publico, tal vez, luego la mas tremenda soledad
ResponderEliminarBesos
hoy era un día desolado.
ResponderEliminarha sido un día desolado
no flameaba por no extinguir mayores piras.
fue desolado con cadáver real de por entre medio.
Hoy la tristeza me puede.
también la inserenidad que da escalofrío sin banderas sin arranque sin principioque va a fin, Darío
Abrazos
La desolación se lleva a todos lados, el vestido, simplemente se saca.
ResponderEliminarAbrazo Joven Poeta :)
siempre después de un festín o de un momento de gloria queda un tremendo vacío.
ResponderEliminarPor eso nos vemos tan bien desnudos, aunque tengamos toneladas de grasa o arrugas como en un mapa fluvial.
ResponderEliminarUn abrazo.
HD
The dark side of the moon,
ResponderEliminartoda bandera se colorea con sangre.
Besos
Ese vestido debe ser muy bonito.
ResponderEliminarUn abrazo.
Por eso no me gustan los vestidos ni las fiestas... aunque me encante, de nuevo, digo, tu forma de contarlo.
ResponderEliminarSiempre afinando, poeta, siempre...
Es ambigua la sensación de "fin de fiesta":
ResponderEliminarpor un lado la felicidad y el regusto dulce de lo excesivo y bueno.
Por otro lado el momento de levantar los restos de lo que fue y ya nunca será.
Vidrios rotos de las copas que estuvieron llenas.
A veces lastiman...
Lo novedoso dura un suspiro
ResponderEliminarenseguida pasa a formar parte
de un todo.
Esos pájaros me han hecho un nudo en la garganta.
ResponderEliminarSaludos.
Efímero el brillo de la fiesta. Tenaz el vacío de una vida sin metas.
ResponderEliminarTu poema, de una trágica belleza desolada.
Abrazo filósofopoeta
Es lo que tienen las fiestas...Por eso si puedo, me las monto con la tormenta, no con la gente...je je
ResponderEliminarUn beso Darío
Es lo que hay cuando la fiesta es un montaje, pura externidad. El vacío nos cubre más que la luz de las candilejas.
ResponderEliminarBesos besos
Toda euforia va seguida de una depresión, es ley de vida.
ResponderEliminarUn micro realista, crudo, como la vida.
Saludos.
Cada fiesta puede parecer nueva y se puede caer en la tentación de creerlo y comprar ese vestido de esperanza. Luego todo queda en nada.
ResponderEliminarMe llama la atención el título ¿Por qué desnombrado?
Un beso!!
Es lo que deja a su paso la belleza cuando es una desalmada.
ResponderEliminarUn abrazo.
Se empieza de fiesta y se acaba en un mortuorio. Todo es posible.
ResponderEliminarBesos.
La ciclogénesis, ya se sabe. Lo importante es que haya tantos vestidos como fiestas. Abrazote.
ResponderEliminarSiempre hay un futuro nuevo que pisar.
ResponderEliminarUn saludo desde España.
dura realidad. solo quedan los recuerdos.
ResponderEliminarLas alas rotas de los pájaros y la desolación de un vestido rasgado ¡qué pena!. Una paradoja: la vida es efímera, la Vida es eterna.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Eso pájaros , si no estan muertos volverán a volar,
ResponderEliminarbesos,
Feliz semana, Darío,
Un abrazo.
Y no importa si la tormenta fue o no impiadosa, vivirán.
ResponderEliminarPero bueno, si lo repite una y otra vez es que no le importa las consecuencias posteriores y pensará ¡que me quiten lo bailao!
ResponderEliminarBesso de gofio.
Sonríe, baila y emborráchate de la vida. (Muy bueno)
ResponderEliminarUn beso
El pasado pisado que renace. Y ahora qué.
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ResponderEliminarsólo compro vestidos por impulso....
odio las banderas... sirven como excusa para volverse malas personas
el pasado bien pisado
y las tormentas en primavera... que es cuando tienen que ser y puedes mojarte sin peligro
;)
La desolación es de los sentimientos más horribles que puede alguien tener..
ResponderEliminarMe trajiste al pensamiento este poema de Salinas...
ResponderEliminarLA VOZ A TI DEBIDA
Versos 494 a 521
Para vivir no quiero
islas, palacios, torres.
¡Qué alegría más alta:
vivir en los pronombres!
Quítate ya los trajes,
las señas, los retratos;
yo no te quiero así,
disfrazada de otra,
hija siempre de algo.
Te quiero pura, libre,
irreductible: tú.
Sé que cuando te llame
entre todas las gentes
del mundo,
sólo tú serás tú.
Y cuando me preguntes
quién es el que te llama,
el que te quiere suya,
enterraré los nombres,
los rótulos, la historia.
Iré rompiendo todo
lo que encima me echaron
desde antes de nacer.
Y vuelto ya al anónimo
eterno del desnudo,
de la piedra, del mundo,
te diré:
«Yo te quiero, soy yo».
Bss, Darío.
LA tormenta, siempre y luego, la tormenta.
ResponderEliminarSaludos.
Siempre llegará el después, no lo pensemos, vivamos la fiesta el vacío ya tendrá tiempo de socavar.
ResponderEliminarBesos
Muy bueno, Dario. Desolador. El pasado pisado, esa es la rima.
ResponderEliminarSaludos.
Y nunca te he comentado lo que me gusta ese vídeo, Porcelain Raft 'Despite Everything', que tienes puesto al final del blog. La niña de la camiseta roja te deja hipnotizado.
ResponderEliminarSaludos.
A veces necesitamos un vestido nuevo para no dejarnos morir por la monotonía y cambiar el rumbo, aunque quizá se necesite una postura más profunda para no terminar desencantados.
ResponderEliminar¡Genial como siempre!
Abrazos.
Lo pasado pisado!!
ResponderEliminarY debajo del vestido, qué, alma o vacío?...
ResponderEliminarSaludos
Un saludo, y que salga el sol después de la tormenta
ResponderEliminarBesos.
Ya no recordaba que siempre me matas con tus poemas... llego de un traje feo de meses, ahora me visto de primavera.
ResponderEliminarBesos poeta
El impacto de la desolación expresado en versos y una metáfora que nos lleva a vivir plenamente un momento angustioso: Pájaros arrojados en la tierra por la impiedad de una tormenta. Triste y profunda imagen.
ResponderEliminarUn gusto leerte
Hay quien dice que las fiestas (los momentos de dicha) pasan y duran apenas como un sueño. Ojalá con la tristeza y la desolación pasara igual.
ResponderEliminarUn abrazo
Espero que algún día publiques, son muy buenos tus poemas.
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