Frágil, quebradiza, transitoria y muy delicada. Pero merece la pena, no obstante su evanescencia. Mientras se nos brinda, disfrutar de la belleza es beber el néctar de los dioses.
Tengo dos frases de cabecera. Una de ellas es la que siempre decía Ramón Trecet: Buscad la belleza, es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo. Siempre lo entendí como belleza en el más amplio sentido de la palabra, la que siempre perdurará y que es inalterable a cualquier supositorio de veneno. Besito Darío.
Eso es porque nada de lo que hagamos puede evitar que la belleza se destruya, es una verdad pasajera y cruel que fácilmente se desvanece ante la realidad de la maldad que muchas veces se esconde detrás….
Hoy he dejado algo en mi blog para las únicas 5 personas que alguna vez me leen, en las cuales estas incluido, y sobre ti y esos otros 4, pensé hoy, mientras intentaba darles un regalo.
Lo mismo pasa con la memoria en sí. Se va desintegrando en tantos fragmentos a partir del presente (y del futuro) que, los recuerdos, dejan de ser lo que en verdad fueron.
Pues sí aunque no lo parezca la belleza es más sencilla de desintegrar de lo que imaginamos...
(Me permites? no sé allá pero aquí, supositorio es una palabra que consigue romper la cadencia del poema, tanto en el ritmo de lectura como en la parte semántica (tal vez porque evoca una imagen muy definida que casa poco con verdad o belleza). Eso, que me chirría un poco. Y el poema hasta esa palabra me estaba pareciendo redondo. Soy atrevida?)
la belleza siempre que sea del alma permanece ...
ResponderEliminarbesitos Dario, feliz dia
Y siempre hay algo o alguien dispuest@ a suministrarlo...
ResponderEliminarAbrazos
Todo veneno tiene su antídoto, probablemente en este caso una nueva inyección de belleza...Abrazo!
ResponderEliminarjajajajja, me hiciste sonreír, Darío.
ResponderEliminarUn beso¡
Gracias¡¡¡
El veneno no creo que sea el de este nido...
ResponderEliminarUn Beso.
No lo creo.
Cuánta razón, la belleza es un sentimiento, permanece inalterable hasta que la razón se contamina.
ResponderEliminarUn abrazo.
la belleza corporal es una tortura
ResponderEliminarpero la belleza emocional ... esa perdura
abrazos
Frágil, quebradiza, transitoria y muy delicada. Pero merece la pena, no obstante su evanescencia. Mientras se nos brinda, disfrutar de la belleza es beber el néctar de los dioses.
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ResponderEliminarla belleza... valor en decadencia...
malentendido casi siempre
La belleza física sí puede desaparecer, pero la del alma no.
ResponderEliminarUn beso!
Definitivamente la palabra supositorio aniquila cualquier posibilidad de belleza! Y si es de veneno...bueno,ni hablar!
ResponderEliminarSaludos!
Todo recuerdo agasaja la memoria, y somos un montoncito de ellos, con o sin veneno.
ResponderEliminarBeso D.
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ResponderEliminarNo hay castigo suficience para quien envenena los recuerdos hermosos de otro...
Un beso, Darío
Hay maldiciones que envenenan solo de forma transitoria.
ResponderEliminarLa Belleza es inalterable, pertenece al Ser.
Abrazos
Que hasta un supositorio pueda ser belleza, es mérito tuyo.
ResponderEliminarEl veneno desintegra todo.
ResponderEliminarBicos, Dario.
Abstracta?...
ResponderEliminarFísica, emocional?
Artística?
Es que creo que por ser tan subjetiva es permeable a la maldad que la puede envenenar...(maldad que siempre encuentra alguien dispuesto a recibirla!)
ABRAZO GRANDE, DARÍO.
lo que nos lleva a preguntar qué cosa es la belleza
ResponderEliminarLa belleza que yo conozco no es tan frágil... si vienes un día a España te la presento:)
ResponderEliminarUn abrazo, Darío.
Lo único que me falta es saber lo que ve quien recuerda la belleza fresca y la contempla ajada por el paso de los años
ResponderEliminarBesos
su materia es frágil...
ResponderEliminareso me queda resonando y resonando (somos fragiles, darío...qué tremendo)
besos
Es fragil, pero permanece en recuerdo, que nada puede desintegrar
ResponderEliminarAbrazos
La belleza es subjetiva. Por lo tanto todo puede ser bello
ResponderEliminarHace poco alguien me metió ese supositorio y arruinó mi creencia.
ResponderEliminarSon cosas de la vida.
Un abrazo.
HD
Si es auténtica belleza, se necesitará algo más expeditivo.
ResponderEliminarBesitos
La belleza está en los ojos que miran.
ResponderEliminar¿Veneno? Si las malas hierbas nunca mueren...
Besos
No es tan fácil desintegrarla, besos.
ResponderEliminarhay venenos deliciosos y otros garrapatosos
ResponderEliminaruno decide que tipo de supositorio deja entrar a la memoria y al corazón
besitos y buena jornada
MM, nunca te odiaremos, al menos yo.
ResponderEliminarTodo en la memoria puede hacerse frágil en cuestión de segundos.
ResponderEliminarBesos.
a veces ese supositorio no es más que quitarse una venda, otras un fastidio.
ResponderEliminar¡Es tan frágil la belleza!
ResponderEliminarHay que cuidarla por eso.
Beso
Siempre me da alegría venir a tu blog , Darío.
ResponderEliminarBesos.
Perdona, MM, ¿ qué significa?
ResponderEliminarPor algo nunca me han gustado los supositorios, todo lo que entra al cuerpo lo envenena... bueno, no todo, :P
ResponderEliminarLa memoria es un lugar muy frágil y delicado. Hay que refrescarla continuamente.
ResponderEliminarUn beso
Tengo dos frases de cabecera. Una de ellas es la que siempre decía Ramón Trecet: Buscad la belleza, es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo.
ResponderEliminarSiempre lo entendí como belleza en el más amplio sentido de la palabra, la que siempre perdurará y que es inalterable a cualquier supositorio de veneno.
Besito Darío.
Eso es porque nada de lo que hagamos puede evitar que la belleza se destruya, es una verdad pasajera y cruel que fácilmente se desvanece ante la realidad de la maldad que muchas veces se esconde detrás….
ResponderEliminarHoy he dejado algo en mi blog para las únicas 5 personas que alguna vez me leen, en las cuales estas incluido, y sobre ti y esos otros 4, pensé hoy, mientras intentaba darles un regalo.
Besos Dario Muak!
Lo mismo pasa con la memoria en sí. Se va desintegrando en tantos fragmentos a partir del presente (y del futuro) que, los recuerdos, dejan de ser lo que en verdad fueron.
ResponderEliminarUn besazo.
La belleza es extremadamente frágil, nunca resiste la maldición del veneno.
ResponderEliminarAbrazos!!
Ambos, materia y espíritu son frágiles..., pero quizás la belleza no.
ResponderEliminarUn beso.
Y veneno hay en todas partes.
ResponderEliminarHasta en el aire.
la belleza--- me acordé de una canción tan bonita
ResponderEliminarla belleza--- me acordé de una canción tan bonita
ResponderEliminarPues sí aunque no lo parezca la belleza es más sencilla de desintegrar de lo que imaginamos...
ResponderEliminar(Me permites? no sé allá pero aquí, supositorio es una palabra que consigue romper la cadencia del poema, tanto en el ritmo de lectura como en la parte semántica (tal vez porque evoca una imagen muy definida que casa poco con verdad o belleza). Eso, que me chirría un poco. Y el poema hasta esa palabra me estaba pareciendo redondo.
Soy atrevida?)
Abrazo!
Pensaré en la cirujía en su debido momento ;^P
ResponderEliminarMiss you
Besitos
Siempre un sorpresa, Darío!
ResponderEliminarSaludos azules desde mi playa...
Magnífica tu descripción de la belleza.
ResponderEliminarSiempre es un placer leerte, Dario.
Bueno, yo te inoculo mi veneno con una inyección, no quiero que se desintegre tu belleza abstracta :) Abrazo gordo, Darío.
ResponderEliminarLa belleza es tan frágil, tan moldable y tan poco fiable como la memoria.
ResponderEliminarLa belleza es tan frágil, tan moldable y tan poco fiable como la memoria.
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ResponderEliminarLa belleza es pasajera; solo en la memoria puede permanecer intacta.
Besos.
Y de las pocas cosas bellas y agradables que hay en este mundo es leer la luz de tus poesías , Dario.
ResponderEliminarGracias.
Feliz semana.
MM? Ahí me has dejado, pensando en esas iniciales.
ResponderEliminarSaludos.
Y yo me pregunto si no habrá antídotos que desintegren a los supositorios esos.
ResponderEliminarSeguro que sí, y se beben.
Un abrazo.
Con el paso del tiempo, la belleza se descubre en otros espacios, lugares y rincones del ambiente que nos rodea :))
ResponderEliminarun abrazo
Sólo la belleza de la escancia permanece, el resto es efímero
ResponderEliminarUn abrazo.
El veneno no puede con la belleza...
ResponderEliminarNahhh.
Besos, Darío.