No tanto que te amo de noche te abrazo para no desbarrancar en el abismo del sueño, me aferro por adentro para no caerme del mundo para no caerme de mí mismo y romperme en la certeza de no serte màs.
Cada uno sabe sus motivos para aferrarse a algo o a alguien. Si es amor,suena mejor que el terror y la necesidad. Pero es puramente idealista porque siempre existe una cuota de terror y necesidad en todas las relaciones. Que se yo,son las tres de la mañana,besos
Mira que es difícil lo de la anticaída Darío, imposible diría yo. Uno se cae cuando el otro ya no es. Ni aferrándose a la almohada se evita el abismo. Me gustó un montón este poema. Besito.
Y la fantástica foto de Catherine Deneuve (creo que del "Ansia" de Tony Scott) que pusiste en Facebook, ¿por qué no está aquí? Tu poema le va perfecto a la película. Saludos.
esa es la mejor anticaída Darío
ResponderEliminaraférrate a ella
abrazos y buena semana
Certera forma de describir el paracaídas más seguro que existe.
ResponderEliminarEl amor desesperado es sufriente, pero el poema es bellísimo.
ResponderEliminarPero sí es tanto amar, tanto amor, saber que el otro es nuestra garantía, esa anticaída, la salvación.
ResponderEliminarAbrazo
Aferrarse en el amor, no por el miedo de no serle más...
ResponderEliminarDarío, un abrazo.
¿Y por qué no hacer una antiestrofa que haga contrapunto a tu texto? En serio, así lo imaginé.
ResponderEliminarUn abrazo.
HD
Un abrazo, no te sueltes ¿O si?
ResponderEliminarCada uno sabe sus motivos para aferrarse a algo o a alguien.
ResponderEliminarSi es amor,suena mejor que el terror y la necesidad.
Pero es puramente idealista porque siempre existe una cuota de terror y necesidad en todas las relaciones.
Que se yo,son las tres de la mañana,besos
Ahí fuera hace frío, mejor así.
ResponderEliminarUn abrazo.
Este sí es bello e impecable...Abrazo
ResponderEliminarMientras en el abrazo no la arrastres...
ResponderEliminarAbzo
Si existe una verdadera forma de amar, sin duda ha ser esta.
ResponderEliminarEscribes cosas tan hermosas... siempre salgo llena de aquí. Gracias.
Un abrazo muy fuerte.
El amor es un vértigo
ResponderEliminar¿cómo no ibas a sentir que te caes sin remedio?
Abracito.
Mira que es difícil lo de la anticaída Darío, imposible diría yo.
ResponderEliminarUno se cae cuando el otro ya no es. Ni aferrándose a la almohada se evita el abismo.
Me gustó un montón este poema.
Besito.
A Joaquín Sabina también le pasa..."Y sin embargo, cuando duerme sin mí, conmigo sueña..."
ResponderEliminarUn abrazo
Como para abrazarse, y no soltarse jamás!
ResponderEliminarPractico esos abrazos nocturnos para no caer en el abismo (de la rutina, por ejemplo).
ResponderEliminarMe gusta ese papelito que encontraste.
Un beso!!
...la mejor garantía de serle por siempre.
ResponderEliminarBellísimo.
Siento esa ingravidez, también me aferro a mis entrañas para no sentir "ese no serte más".
ResponderEliminarBello poema Darío. Gracias
Cósete y dormirás tranquilo.
ResponderEliminar;-)
Besos.
No caerás, Darío, si no es tonta.
ResponderEliminarY, si la quieres, no lo es.
Desesperadas palabras. Pero aguantarás firme sostenido por su amor.
ResponderEliminarBicos.
Es bonito con ganas, Darío. Si a mí me escribieran algo así me pondría bien anchota. Eres un encanto lleno de sensibilidad.
ResponderEliminarUn beso.
Es tan precioso... Está tan bien dicho y tan bien sentido...
ResponderEliminarAyns
Beso.
Lo mejor para la anticaída es levitar. Pero no resulta fácil.
ResponderEliminaray!
ResponderEliminarvoy a estrellarme contra el suelo, lo se
no quiero dormir
me da miedo.
este poema es una hermosura que duele y llora.
abrazos
Darío agárrate con fuerza a ella, porque si caes en picado corres el riesgo de no volver a levantarte...
ResponderEliminarBesos
Seguro no te vas a caer o a lo sumo, deslizarte un poco. Un beso
ResponderEliminarEl arte de amar se reduce a decir exactamente lo que el grado de embriaguez del momento requiera.
ResponderEliminarabrazo
La maldita inseguridad.
ResponderEliminarAbrazo, Darío!
Una hermosa sujeción que principalmente evita caernos de nosotros mismos, que es la peor de las caídas.
ResponderEliminarUn abrazo
Sigue aferrado
ResponderEliminarAbrazos
A mí se me hace que el amor no es amor sino escalera, abismo, vaso de agua, cortina, escenario...
ResponderEliminarY la fantástica foto de Catherine Deneuve (creo que del "Ansia" de Tony Scott) que pusiste en Facebook, ¿por qué no está aquí? Tu poema le va perfecto a la película.
ResponderEliminarSaludos.
¡Ah, qué precioso que le es!
ResponderEliminarTan tierno y aferrante.
Besos
¡Ah, qué precioso que le es!
ResponderEliminarTan tierno y aferrante.
Besos
Tu si que sabes aferrarte con la elegancia y belleza de tus veros, Dario.
ResponderEliminar¡Precioso!
Precioso, acabo de leerlo, enhorabuena, Darío.
ResponderEliminarEs muy bello.
Aferrate a sus pechos, no te sueltes ¡No!
ResponderEliminarEste poema es el guiño, Darío.
ResponderEliminarAbrazo.
Es la mejor anti caída para cualquier momento alto, Darío.
ResponderEliminarMe gusto mucho.
Saludos.
Nada mejor que aferrarnos al cuerpo inasible del amor para no caer.
ResponderEliminarSaludos.
Agárrate bien fuerte.
ResponderEliminarEsas caídas son terribles.
Sentidas palabras, de un amor que salva de las caídas al abismo.
ResponderEliminarSaludos!
Un asidero que sin duda aporta y ama.
ResponderEliminarSin ellos... qué duro sería todo.
Saludos
sigue ahí aferrado. Ese es el mejor de los sostenes.
ResponderEliminarbeso
Hermoso paracaídas.
ResponderEliminarBesos
No te caerás, no te preocupes.
ResponderEliminarEl amor es como vértigo, bello paracaídas al cual asirse.
ResponderEliminarUn abrazo
Aferrarse… a veces, eso es lo que hay que hacer para no derrumbarse.
ResponderEliminarUn abrazo
precioso
ResponderEliminarAferrados uno a otro... la caída suele ser menos mortal.
ResponderEliminarBesos, Darío.