No sé pedir perdón últimamente sin la vergüenza del desnudo o esa certeza de lanzar un anzuelo que no tiene carnada o la palabra que pronuncio es la piedra de un sueño o arcaísmo una mera apariencia un fantasma.
A veces somos tan conscientes de lo vano de algunas palabras que es normal que el pudor nos suba hasta la garganta y acaben por no salir. Pero como el verso de Maillard "un gesto no se hace, acontece". Del mismo modo hat palabras que también acontecen, y entonces pasan de vanas, a necesarias, a puente entre dos que a punto están de desencontrarse....Poema sencillo y preciso. De los que aciertan. Abrazo, Darío.
Es bastante humano esto que cuentas, pero pienso que a veces el perdón tiene que ganar la batalla al orgullo.Pero cuando no hay perdón que valga para qué desgastarnos
Bella forma de decir algo triste. A veces las palabras se desgastan, pero creo que la sinceridad con que se digan puede restituirles algo de su valor.
Recordé algo que dice el gran Rubem Fonseca al respecto. Algo así como que ya no hay palabras ásperas, pues todas se volvieron lisas de tanto rodar por los altoparlantes.
querido Dario creo que el pedir perdón es desnudarse un poco, a veces es reparación hacia el otro, otra es necesidad de otorgarlo, pero siempre es un gesto noble, abrazo
Depurado y precioso. Una joyita este poema.
ResponderEliminarEs un gusto leerte, Darío.
Abrazos.
Bueno, no pasa nada.
ResponderEliminarYo te siento muy sincero, en este hueco virtual.
Un abrazo.
No lo pidas sino lo sientes, seria hipocresía.
ResponderEliminarBeso
yo tampoco sé hacerlo sin esa vergüenza del desnudo
ResponderEliminarprecioso rubí !!!
gracias joven Darío por compartirnos tu duende
besos
a veces se nos olvida que somos monos emplumados solamente , y nos creemos el cuento de los aires y del vuelo
¿De qué sirve el perdón si no repara el perjuicio?
ResponderEliminarAbzo
Bueno, si ofreces estos versos... no necesitarás mas.
ResponderEliminarAys, pilluelo!
No estoy del todo segura de comprender.
ResponderEliminarPero me gusta.
A veces somos tan conscientes de lo vano de algunas palabras que es normal que el pudor nos suba hasta la garganta y acaben por no salir. Pero como el verso de Maillard "un gesto no se hace, acontece". Del mismo modo hat palabras que también acontecen, y entonces pasan de vanas, a necesarias, a puente entre dos que a punto están de desencontrarse....Poema sencillo y preciso. De los que aciertan. Abrazo, Darío.
ResponderEliminarSerá que todos somos, en esencia, imperdonables.
ResponderEliminarEs bastante humano esto que cuentas, pero pienso que a veces el perdón tiene que ganar la batalla al orgullo.Pero cuando no hay perdón que valga para qué desgastarnos
ResponderEliminarBesos
Me gusta mucho. Me duele también. Un poco.
ResponderEliminarLa desnudez del perdón sí que vale el todo del todo.Y se manifiesta esperando el gran resultado...
ResponderEliminarPrecioso! Es un tesoro indiscutible.
ABRAZO GRANDE.
"Perdón": quizá la palabra que más sinceridad requiere pero a la que más profanamos.
ResponderEliminarUn abrazo.
para mi es sencillo pedir perdón....
ResponderEliminarlo que no es sencillo para mi es decir adiós.
El perdón siempre me ha parecido ese concepto en extremo complejo, cuya pureza nos sobrevuela.
ResponderEliminara veces pedir perdón es mirar la herida en el otro e intentar curarla con los ojos.
ResponderEliminarbeso
La mayoría de los perdones son más falsos que Judas.
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ResponderEliminarno me molan los fantasmas....ahora...si saben pedir perdón... Ya es otra cosa :-P
Pedir perdón sin sentirlo es un formulismo engañoso. Mejor callarse.
ResponderEliminarBicos.
Si lo sientes, podrás pedirlo... es la verdad absoluta.
ResponderEliminarTérminos huecos, falsos, trampas para ingenuos.
ResponderEliminarBreve y certero tu poema.
Un beso.
¿Pedir perdón sirve de algo?
ResponderEliminarCon lo difícil que puede ser pedir un perdón sincero...
ResponderEliminarBesos
Cuántas veces pedimos perdón para silenciar la culpa y por dentro se nos estrujan las tripas.
ResponderEliminarUn abrazo.
Pues para no "saberlo" , no te avergüenzas de nada...
ResponderEliminarFeliz semana, Darío, Besos desde España.
Pedir perdon es sencillo, lo dificil es que te lo den
ResponderEliminarBeso
No hay que pedir perdones.
ResponderEliminarSomos como somos...
Besito abrazado para ti.
No me cuesta pedir perdón cuando la falta lo merece, e caso es poca cosa sino ofende ya molesta.
ResponderEliminarYO SÍ PIDO DISCULPAS SI ME HE EQUIVOCADO. NO ME SIENTO MAL.
ResponderEliminarUN BESO.
ResponderEliminarPedir perdón cuando lo sientes,
es un acto de justicia y de humildad. Pero puede convertirse en rutina...
Cada día mayor placer leer tus poemas. Creces. Un abrazo
Quienes no saben pedir perdón ni siquiera se plantean ese dilema, así que sí, sabes.
ResponderEliminarBesos.
Hay muchos "perdones"; el que es de veras, nos desarma.
ResponderEliminarUn abrazo
Mejor pedir perdón que permiso! ;)
ResponderEliminarUn lujo tu concisión aguda y certera.
ResponderEliminarBesotes
Uf,Dario,que profundidad la tuya.
ResponderEliminarMe quedo con la desnudez del perdón,quizá me sienta así en muchas ocasiones.
la palabra nos fue puente, pero al llegar al otro extremo encontramos un muro.
ResponderEliminarBesos
Cuando ya no estés te perdonarán, la muerte purifica. Igual, yo te perdono ;)
ResponderEliminarBesos Darío
Cuesta, cuesta, no hay duda. Pero una vez que se empieza ya sale todo sólo.
ResponderEliminarSaludos.
Sí sabes. Bello.
ResponderEliminarPARA PEDIR PERDON ES NECESARIO DESNUDAR EL ALMA.
ResponderEliminarSon bonitas tus palabras. Un beso.
ResponderEliminarYo te perdono, Darío, aunque no te desnudes ni pongas carnada en el anzuelo, ni apariencia ni fantasma. Venga, vamos a tomar unas copas :)
ResponderEliminarCon el anzuelo sin carnada yo hice milagros, son estilos...
ResponderEliminarUn abrazo, amigo.
HD
Bella forma de decir algo triste. A veces las palabras se desgastan, pero creo que la sinceridad con que se digan puede restituirles algo de su valor.
ResponderEliminarRecordé algo que dice el gran Rubem Fonseca al respecto. Algo así como que ya no hay palabras ásperas, pues todas se volvieron lisas de tanto rodar por los altoparlantes.
Un abrazo
aun asi seguro que tu perdon llega..
ResponderEliminarsiempre sincero
besitos y feliz dia
Es difícil lanzar un anzuelo así...
ResponderEliminarLindo poema el tuyo¡
Aunque sea justo y necesario, siempre es un desnudarse el pedir perdón.
ResponderEliminarUn abrazo
Mejor que no aprendas.
ResponderEliminarPuede ser una mala racha, aunque no es fácil pedir perdón cuando estamos conscientes de la diferencia de valores morales entre unos y otros.
ResponderEliminarSaludos.
A mi me pareces un cielo, y muy sincero pidiendo perdón.
ResponderEliminarBesosss
Realmente hay belleza en tu poesía, enhorabuena . Un beso.
ResponderEliminarPerdones que me cambian el título de tu poema, bello Darío, el término hueco o terminar hueco.
ResponderEliminarAbrazo grande!
A mí también me cuesta pedir perdón...
ResponderEliminarBesos
Creo que mi padre nunca pidió perdón porque le da verguenza.
ResponderEliminarEso es lo que me recordó este poema. Gracias por escribirlo.
beso.
¿SU fantasma?
ResponderEliminarAmén...
ResponderEliminarUn abrazo.
Un poema con mucha carnada.
ResponderEliminarUn abrazo
ser impertinente a veces es excitante para el imaginario si la resulta es un juego bien llevado
ResponderEliminarbuena jornada joven DARÍO, abrazos y feliz jornada
Bessoososos
ResponderEliminarmar
Para muchos pedir perdon es solo unas palabras, verdadeamente hay que avergonzarse y arrepentirse
ResponderEliminarUn abrazo
Cuando pedimos perdón, le pasamos el problema de perdonar al otro y en ese sentido,puede ser liberador...
ResponderEliminarTodo un tema en tu poema, Darío!
Besos
Maribe
Ese término, el perdón, nunca está hueco Darío.
ResponderEliminarUn beso.
Conciso.
ResponderEliminarNo se me ocurre palabra mejor.
Un beso Darío!
querido Dario creo que el pedir perdón es desnudarse un poco, a veces es reparación hacia el otro, otra es necesidad de otorgarlo, pero siempre es un gesto noble, abrazo
ResponderEliminarHueco, pero necesario en ocasiones, ya sea al desnudo, como piedra en el sueño o un fantasma.
ResponderEliminarUn beso, Dario
Hay días que nos llega con la apariencia.
ResponderEliminarHueco hondo y profundo. Abrazos y excelente.
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