Curso acelerado de aclimatación
Un hombre ardiente
un indigente
tiene que aprender a dormir desnudo
sobre el desnudo lecho
percibir sin torcer la vista
la presencia pavorosa y rígida
del amante de madera
que gestó en el devenir
de los días y las noches
hacerse uno con el frío
confundirse en la estructura
imperturbable de lo inánime
vivir, quizá, como si ya estuviese muerto.
"vivir, quizá, como si ya estuviese muerto."
ResponderEliminarDarío que fuerte y doloroso lo que dices, pero cuanta verdad entraña tu frase para muchas personas que lastimosamente viven esa situación.
Besos
"Este vivir un rato para morir mas tiempo" reza la cancion. Quizás ese hombre esta muerto desde.hace mucho.
ResponderEliminarBesos Joven Cuervo
Un escalofrío tras leer este poema. Por desgracia, es así, llevas toda la razón. Lo más tremendo es estar muerto en vida.
ResponderEliminarAbrazos.
Hola, me he propuesto conocer a todos los habitantes del pueblo regido por la estimadísima alcaldesa Galatea,así que aquí estoy.
ResponderEliminarY estoy viva sin morir, pero a veces muriendo mientras vivo.
No sé si vale...
Profundo y hermoso poema.
Un beso.
Me dejas triste, Joven. Y en definitiva, ¿qué es la vida? aprender a convivir con la muerte.
ResponderEliminarMi abrazo.
Dario, ¿tienes publicados tus poemas?
ResponderEliminarSaludos.
Tú crees que alguien puede aclimatarse a eso? o simplemente dejarse morir en vida?
ResponderEliminarEscalofriante poema.
Real como la vida misma, duro como si estuviese la muerte habitando a tu lado.
Besos mediterráneos.
apuestoque el ve las cosas y las siente desde otro àngulo que ni imaginamos.
ResponderEliminarTal vez se burla de nosotros cuando titiritamos o nos quejamos de la intemperie....
es lo que tiene la soledad que atrae y repugna sin sincronizarse con nuestras necesidades
ResponderEliminarque duro y que certero, es un disparo tu poema
ResponderEliminarasí de conciso
así de exacto
esto de acomodarse , aclimatarse a lo que la realidad impone es duro, ojalá fuera posible revertirlo, pero no tenemos el poder solo lo soñamos
abrazos grandes
Triste realidad de muchos...
ResponderEliminarCuando voy por las calles de mi ciudad y los veo, me pregunto:
¿Será que eligen ese ostracismo?
Besos
Maribe
Pues, sí: deberíamos ir haciéndonos a la idea de nuestra fugacidad.
ResponderEliminarY, a poder ser, sin dramatizar.
Un curso que es una estafa, como tantas otras. Te hacen creer que te aclimatás, pero no, nadie se aclimata a la soledad, al dolor. A los que miran quizás les alivia pensar que el curso funciona.
ResponderEliminarPero no.
Un abrazo, Darío
Bellísimo poema, Dario. Nuestras ciudades a veces están llenas de muertos en vida, y además se nota.
ResponderEliminarPara qué el apuro, no nos faltará tiempo para estar muertos...
ResponderEliminarEnfermos indigentes no tienen amigos ni parientes.
ResponderEliminarhay que cambiar el mundo
ResponderEliminarPero no está muerto mientras la lata el corazón.
ResponderEliminarFeliz fin de semana, Darío.
Un abrazo.
Me gustó tu poesía, felicidades.
ResponderEliminarNo está muerto, eso seguro.
ResponderEliminarEse hombre. Besos.
antes, devolverlo carne de carne y hueso de hueso.
ResponderEliminarluego, elucubrar si basta con su ardor de vida, no se le revierta muerte, Darío.
Muy hermoso
Abrazos
confundirse en la estructura de lo inánime..
ResponderEliminarojalá sepamos luchar
tremendo Darío
abrazo
Aprender a dormir en la desnudez, propia o ajena, viva o muerta, aprenderse.
ResponderEliminarAbrazo grande Ruido.
Siempre que veo uno, por esta Buenos Aires enloquecida, me pregunto qué circunstancia lo habrá llevado a esa situación, tendrá conciencia de su estado, se habrá entregado voluntariamente a esa especie de muerte...
ResponderEliminarPotentes palabras, Darío, dan para pensar.
Abrazo.
Un amante de madera, indiferencia tal vez?
ResponderEliminarSoledad
Besos
Impacta, de adentro, de cruel, de bello, todo lo que he leído, increíble.
ResponderEliminarBesos y gracias
siempre adaptarse a la marea, pero nunca ser el pez muerto. Tremenda la fuerza, es arrasador.
ResponderEliminarBesos
soportar las miradas inquisidoras de aquellos que se creen vivos.
ResponderEliminarBesos
Todos somos indigentes. El que no pide dinero pide amor.
ResponderEliminarBesos.
La indigencia es no tener lo que se necesita...quizás el amor a uno mismo sea lo primero...
ResponderEliminarmuy triste , muy cierto...
ResponderEliminarbesitos Dario
Parece una barbaridad, pero es así: un hombre ardiente tiene que acostumbrarse al frío.
ResponderEliminarBesos.
El poeta es el indigente más rico y el desnudo más elegante.
ResponderEliminarAbzo
Aclimatarse a la indigencia es morir seguro.
ResponderEliminar^[Una música excelente]
El poema, qué bien registras el infierno de quién acaba en la indigencia. Me gusta.
Un abrazo.
Dolorosamente real, ya sea para aquellos que arden de calor o de frío..
ResponderEliminarEso es naturalizar, acostumbrarse a un determinado hábitat, tal como tú haces.
ResponderEliminarun abrazo
“confundirse en la estructura
ResponderEliminarimperturbable de lo inánime
vivir, quizá, como si ya estuviese muerto.”
Qué tristemente hermoso.
Un abrazo
"No se adaptan al frio" dijo Fito
ResponderEliminarMuy bueno.
Para los egoístas está muerto.
ResponderEliminarCerteros versos, amigo. (y bellos pero tú ya lo sabes, malandrín, jeje)
ResponderEliminarSólo espero que se queden en eso, versos, y nunca vivirlos.
Con mucho tiento debe ir el hombre ardiente para no convertir en cenizas al amante de madera...Abrazo.
ResponderEliminarEstoy viendo tantos como él, quizá sea una lamentable plaga.
ResponderEliminarDarío, al final borraste a entrada del domingo, o es que nunca existió, o que " yo no la veo ya". acláramelo.
ResponderEliminarQue no quiero pensar que veo "visiones".
Yo vi una entrada " sin entrada" pero con comentarios.
¿ fué un error?
O el error fue tuyo, un beso.
todo es soledad, el ser humano.
ResponderEliminarBesos
Como un homenaje a Pechito...Excelente. Abrazo.
ResponderEliminarVivir como si ya estuviese muerto... excelente...
ResponderEliminarBeso!
usté es un bello poeta de bella poesía, pero siempre lo prefiero en la intensidad de la erótica o en la sensualidad de la vida, ya sabe.
ResponderEliminar(estos tiros en la frente siempre me asustan!podrá disculparme?)
abrazos
Si no fuera por la profundidad que encierra la poesía yo diría que me gustó la idea del hombre ardiente durmiendo desnudo, pero resultaría banal. Aunque en el fondo tampoco sé si me gustaría porque uno anda con tantos trajines que el dolor de ciática ya no está para semejantes batallas. O sí, creo que sí.
ResponderEliminarA veces es bueno hacerse el muerto pa’ ver el entierro que te hacen, pero la vida está para vivirla.
Un beso, diríamos que dos. (Una forma acelerada de aclimatarse)
Pero no lo está.
ResponderEliminarBesos.
Y por eso no se confunde con ninguna estructura.
ResponderEliminarAunque lo intente o lo parezca.
No es así.
Hay muchas maneras de estar vivo. Creer estar vivo tal vez sea lo más importante. Magnífico poema. Un saludo, Darío.
ResponderEliminarOpino como maijo. Un beso.
ResponderEliminarSaludos desde España.
No solo sera recordado por aquellos que lo conoceiron, sino tambien en tus letras
ResponderEliminarBesos
No entiendo bien el mensaje del post, pero opino igual.
ResponderEliminarEl frío interno, la soledad no elegida ....no hace distinción.
Yo, la he experimentado, es un frío de cementerio, es un estar vivo sin creerlo.
Mi abrazo para tiy CALORCITO DEL BUENO.
mar
Terrible situación que se vive en muchos lechos.
ResponderEliminarMagnificamente descrita la situación, querido Darío.
Bicos.
nacemos y morimos desnudos
ResponderEliminarSi te haces uno con el frío vives de noche.
ResponderEliminarUn beso.
Sin embargo yo no veo que te hagas uno con el frío en tu poesía.
ResponderEliminarBesos.
abrazos Darío, mil gracias por tu huella
ResponderEliminarandamos en sueños sin renuncios
aunque no todos se concreten al menos el intento va
buena jornada
Perdón por este golpe de realidad, pero hace poco murió Pechito, un indigente muy conocido de Buenos Aires, pudo dormir desnudo sobre un desnudo lecho hasta donde pudo.
ResponderEliminarUn abrazo.
HD
La desnudez, ese estado primigenio, a veces, de supervivencia.
ResponderEliminarDureza en estado puro... GRAN POEMA, cargado de fuerza y sentir.
ResponderEliminaruna suerte de espectro en vida. Crudo poema, el verso final, un mazazo a la esperanza.
ResponderEliminarAbrazo
abrazos sinceros
ResponderEliminarBueno, dicen por ahí que nacer es comenzar a morir, así que...
ResponderEliminarSaludos
J.
Yo creo que hay mucha gente que sabe lo que es la muerte y sigue respirando todavía... es la vida que no le da respuestas.
ResponderEliminarBesos
Hamlet lo dice: (...) Ser o no ser, esa es la cuestión; morir, dormir (...)
ResponderEliminar¡Abrazo Darío!
Darío , normalmente duermen rodeados de cartones, por eso no se mueren tan fácil.
ResponderEliminarun beso.
No pasan frío. Ni están desnudos.
Precioso poema .
Hay solidaridad en él, hacia esa persona.
Me gustó.
Terrible designio para un hombre ardiente.
ResponderEliminarLo mejor sería vivir en llamas.
Saludos Darío.
la delgada línea que separa un instante del otro...
ResponderEliminarnuestra única certeza.
"vivir, quizá, como si ya estuviese muerto"
ResponderEliminarGuau
Lindo poema.
Me he enamorado de esa última frase. Magnífico.
ResponderEliminar