Ni pájaros ni poema
A la puta
No se conjuran ausencias
el santo día
con la mano en el sexo
como si fuera a salirse
o descentrarse, ni la fiebre;
ni esta fiebre
con inmersiones
o paños húmedos;
no es potestad del vino,
seco o abocado,
forjar abreviaturas
de la necesidad, el hambre,
que late y se retuerce
- abajo -
igual que un pez perplejo
atrapado
en la enramada
sumergida.
cuando la carne urge todo lo demás está de más
ResponderEliminarabrazos
Siempre me pregunto cómo conjurar ausencias cuando las echas en falta...
ResponderEliminarNo te preocupes, a veces las ausencias son buenas. Abrazos.
ResponderEliminarBuen poema. Beso.
Las ausencias volaron, los versos permanecen.
ResponderEliminarAbzo
Dolor.
ResponderEliminarBesos.
Por momentos me siento perpleja como ese pez, la realidad me supera constantemente.
ResponderEliminarPerpleja me quedo ante tan dulce decicatoria Ruido. Que el calor no amodorre tan sumergido enramado.
ResponderEliminarBeso.
se extraña lo ausente, duele la ausencia, lo sabemos...pero tus palabras son dolorosas y más.
ResponderEliminarA B R A Z O
El poeta escribe su no inspiración y suenan campanas.
ResponderEliminarUn beso Poeta
a veces es buena la ausencia, aguantarse el vacío y después al igual que cuando pasa una tormenta viene la claridad...
ResponderEliminarnecesidad de sexo y de humedad
ResponderEliminarCreo que mi querida amiga Sarca merecía que le dedicaras un poema como este, ojalá venga a leerlo.
ResponderEliminarHay una, hubo tantas, nada va a cambiar en ese aspecto.
Un abrazo.
HD
¿Quién sabe? ¿por qué no?
ResponderEliminarBah, cualquier cosa mejor que un pez atrapado.
Besos.
Esa imagen del pez...Un abrazo.
ResponderEliminarSí, hay que soltar a ese paz, Darío, sumergirse en el agua y eliminar el enramado ese. Besos.
ResponderEliminarMuy bella poesía, enhorabuena.
Las putas también merecen poemas.
ResponderEliminarBeso
Ningún sucedáneo consuela ni entretiene. Cuando urge, urge.
ResponderEliminarContra la ausencia hay que recurrir a la desmemoria.
ResponderEliminarY luego el olvido.
En esta fiebre en la que nos derramamos...
ResponderEliminarbeso.
Cuando la carne llama...
ResponderEliminarEl hambre contiene hambre; el sexo, sexo.
ResponderEliminarMe encantó. Un placer leerte, Ann@
Un poema que contiene toda la intensidad de tus últimos tiempos.
ResponderEliminarIncluyendo la dedicatoria... (que me encantó)
Un abrazo
La urgencia ciega todo lo demas.
ResponderEliminarAvanti!
Abrazo Joven.
Siempre tan vos.. tan maravilloso...
ResponderEliminar¿Keane o Cure?? Que día más grande!
Besos
Tu ser extraña a la dedicada, es evidente que esta gran metáfora (este precioso poema de carencias concientes) amerita una rabiosa descarga. Abrazo.
ResponderEliminarSimplemente, tienes razón.
ResponderEliminarMe encantó.
Un beso
Simplemente, tienes razón.
ResponderEliminarMe encantó.
Un beso
esto es el deseo....
ResponderEliminaryo escucho al deseo, sumergirse en el enramado.Escurridizo como el pez.
ResponderEliminarun beso
No somos capaces de engañar las ausencias
ResponderEliminarBesos
Muy cierto: hay ausencias que no se conjuran. Tristemente. Creo.
ResponderEliminarUn abrazo
La ausencia de un cuerpo no se conjura con nada que no sea otro cuerpo. El resto son disfraces, simulacros, mentiras, polvo. Nada.
ResponderEliminarUmmm esos cuatro últimos versos... certeros en la imagen que sugieren!
ResponderEliminarTal cual, no hay más que lo que expresas.
Bravo.
Esas ausencias llenas de deseo por la urgencia. Bello.
ResponderEliminarSólo después que el último pez haya sido atrapado, devoraremos la carne de nuestros amantes ausentes.
ResponderEliminarY sino hay hambre no hay necesidad, lo cual no esta mal tampoco, besos.
ResponderEliminarNo sería justo.
Saludos, bonito poema.
Eso parece que el vino "no vino", y bueno tampoco es un gran desastre si no hay necesidad, así no se conjura nada.
ResponderEliminarGran Poema vino de tí.
En realidad eso no es necesidad, los poemas nacen solos, se quiera o no se quiera sin necesidad ninguna.
Las ausencias son difíciles de conjurar.
ResponderEliminarSaludos
Antes..hace mucho, pero ahora no sé... ¿me estaré volviendo demasiado espiritual? Dejar el cuerpo tranquilo con sus apetitos, dejar pasar las tardes con sus (in)quietudes.. tan sólo esto anhelo ya y he descubierto que soy mucho más libre.
ResponderEliminarUn besin
Ante la urgencia, algo de serenidad nos refrescaría la mente.
ResponderEliminarY el cuerpo.
Besos besos
Haz lo que te plazca con tu cuerpo. Él está a tu servicio y no al revés.
ResponderEliminarEn cuanto a la mente, a veces conviene dejarla en la mesita de noche, del mismo modo que dejarás la dentadura postiza cuando los años se instalen en tu carne.
Besosss.
Habrá que echar a volar los pájaros que se quedan en las ramas secas..incluso si alguien más les presta lenguas aladas.. Hoy empiezo a leer pájaros de fuego :)
ResponderEliminarBeber o comer o leer poemas para no sentirse atrapada en esa espesura que es el deseo y el anhelo :))
ResponderEliminarun abrazo
Un placer leerte,siempre!
ResponderEliminaraunque se note un dejo de amargura,que tal vez no es la del hombre sinó la del poeta desilusionado con la vida.
Besos!
No por la boca muere todo pez. Dulce muerte.
ResponderEliminarQuizás se escape si sacas la mano...Saludos.
ResponderEliminarMe recuerdas que llegó la primavera.
ResponderEliminarSaludos.
Las ausencias son presencias de lo que nunca estuvo.
ResponderEliminarBueno sino hay pájaros ni poema ¿ qué queda?
ResponderEliminarLa ¿Cruda Realidad?
bellísimo poema, ese que queda en la Cruda Esa, Beso.
El que esta perplejo es el poema no la Cruda esa. Besos.
ResponderEliminarY bueno, yo No lo encuentro atrapado,está perfectamente Suelto.
ResponderEliminarY Bastante Suelto.
Enhorabuena por él. Beso.
el sexo es necesidad del hombre asi como del hambre. Buen poema!!
ResponderEliminarTe agregé a mi blogroll!!
Desde luego así no se conjuran ausencias, buen poema, Darío.
ResponderEliminarMuy bueno, felicitaciones.
ante el dolor de esto tan bello hago silencio.
ResponderEliminar(poderosa imagen la del pez)
abrazo*
Que bonito que es el buceo cuando hay oxígeno ;P
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ResponderEliminarno se me ocurre mejor manera de conjurar que con la mano en el sexo
divino
ResponderEliminaraich duele el poema y la ausencia
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