Explosionar
Rujo tu nombre
en el descoyuntamiento
de cada cuerpo que me monta,
lo deconstruyo
en los sexos que encapsulan
el mío - la dramática pulpa -,
despotrico
con la impotencia furiosa
del que no tiene o pierde,
calculo tu peso específico
en mi plataforma
de muslos apretados,
tu volumen en el cráter
de mis brazos,
intuyo tu tacto
en la irremediable angustia
de la piel,
no se disimula la sangre
no precisa boca que la expulse,
no existen riendas de dominar
escalofríos.
cuanta pasión!!!
ResponderEliminarestás desbordante Darío
felicitaciones
aunque ese rugir en otros la ausencia de lo amado , duele
duele y sentencia irremediable
abrazos
Y así vamos inventando, o aproximando como las palabras aproximan, ese espacio de piel que nos está vedado, ese olor que es como la alquimia de tantos otros olores, ese latido tan volátil e imperceptible como el aleteo del colibrí. Esto tiene algo de ritual, es una invocación. Como el conjuro de un nigro(a)mante. Exactísimo poema de urgencias...Un abrazo.
ResponderEliminarQué potente imagen. Los escalofríos andan libres, desbocados.
ResponderEliminarAbsoluto! Pasional y sensorial...más allá del destino de lo leído.
ResponderEliminarExcelente,Darío.
Felicitaciones.
Abrazos!.
http://expresiongraficayverbal.blogspot.com/
La sangre bien adentro, que si no el descoyuntamiento no sería un éxito.
ResponderEliminarUn abrazo.
Cuanto cuesta olvidar a veces...
ResponderEliminarCreo que si no escribes, revientas.
ResponderEliminar;-)
Besos.
Tan salvaje, tan puro sexo...
ResponderEliminarBueno, supongo que siempre habrá que dominar algunas riendas, para que las riendas de la vida sigan su buen curso.
ResponderEliminarBesos. Muy bella poesía enhorabuena, Darío.
Hermosa tu Poesía. Abrazo.
Un poema muy pasional. Intuyo que eres todo pasión.
ResponderEliminarDesbocando sensaciones y dándoles rienda suelta...
ResponderEliminarDi que sí!
;-)
Un besito, Darío.
Uf, demasiado!
ResponderEliminarMe hizo pensar en mil cosas!
Salvaje y pasional, como Homero...
ResponderEliminarCreo que el resumen está en la última palabra del poema.
ResponderEliminarAsí son determinados sentimientos, salvajes,. Es loq ue provoca que nos sintamos vivos
ResponderEliminarBesos
El deseo contenido acaba de explotar. Banngg!
ResponderEliminary duele entre las piernas.
Un beso
Si se trata de imaginar esto es muy erótico.
ResponderEliminarBeso
No hay razón de dominar escalofríos...
ResponderEliminarAbrazos
eres la mejor parte... de mi instinto salvaje
ResponderEliminarSe llevan tu sexo encapsulado en el suyo.
ResponderEliminarTambién se llevarán consigo este poema.
Bravo.
Un abrazo
Queda definida la pasión.
ResponderEliminarY yo aquí echandote de menos, y tú pasandolo en grande :D
ResponderEliminarAbrazos
Mi sexo revienta cuando está lejos
ResponderEliminarAsí es la pasión en el sexo...todo amor a los sentidos...sangre y vida.
ResponderEliminarAbracito.
No hay mejor plataforma para calcular el peso...
ResponderEliminarAbrazo.
Con otras, pensando en una.
ResponderEliminarDomesticar el escalofrío del cuerpo nunca será posible, nunca al animal.
ResponderEliminarBeso fuerte Darío.
MUCHA PASION PERO LOS SENTIMIENTOS Y LA MENTE EN OTRO LADO.
ResponderEliminarBESOS
A galope tendido te leo, te siento, te veo.
ResponderEliminarLa sangre a cien, desbocada como un pura sangre.
Besitos
mas que un poema es un cuadro pasional. Intenso!!
ResponderEliminarAbrazo
Lujuriosamente pasional.
ResponderEliminarUn abrazo
Ruge sin parar hasta el último de tus días.
ResponderEliminarSaludos.
Puñaladas, así me suenan tus poemas, desgarros, me encantan! y encima les ponés esa música. Sin palabras.
ResponderEliminarAbrazo Darío! Buen fin de semana.
Despotrica todo lo que quieras... Tus versos nos hacen recapacitar.
ResponderEliminarBuen trabajo amigo Darío, Ann@
mil gracias por tu huellas
ResponderEliminarten un genial inicio de semana Darío
abrazo
calculo tu peso específico
ResponderEliminaren mi plataforma
de muslos apretados,
tu volumen en el cráter
de mis brazos
Me quedo con este poema dentro del poema. Hermoso.
Y si no aparece Adán o Eva...nos comemos la manzana igual!!!
ResponderEliminarUn abrazo enorme.
pd
Los extrañaba.
mar
Dramático, pasional y maravilloso. Mis felicitaciones.
ResponderEliminarIncendiario, amigo.
ResponderEliminarAbrazo
Bue! que quedarse sin aliento domingo por la noche, no es poco.
ResponderEliminarAbrazo joven :)
... explosionamos e implosionamos?
ResponderEliminar¡Cuánta intensidad! Ahora sí me quedé sin palabras.
ResponderEliminarUn abrazo
Ufffffff cuánta fuerza!
ResponderEliminarQue difícil me concentro en el trabajo por tu culpa... jeje
Abrazo!
Sigo pensando de la misma manera siempre es mejor que existan las riendas. besos.
ResponderEliminarEso, aunque no se disimule la sangre, abrazos.
ResponderEliminarabrazos y energías Darío
ResponderEliminargracias por tu huella
A veces el deseo arde más cuando se intuye...
ResponderEliminarSaludos
Qué gusto da leerte. La pasión vista con los ojos masculinos.
ResponderEliminarBesos, Darío.
Me ha encantado.Lleno de sentimientos,provocador..
ResponderEliminarBesos
Bella poesía, Darío.
ResponderEliminarLuego comentaré mejor, besos.
Bueno, es que creo simplemente que las angustias no son buenas, saludos.
ResponderEliminarNo Obstante:
La poesía es muy bonita, abrazo.
¿Todo eso lo intuyes o imaginar entre insultos y blasfemias?
ResponderEliminarQuizás un empujón, una frase no pensada y el calculo de su peso sea real.
1 beso.
Algo abajo se despertó. Y eso que son palabras!
ResponderEliminarExquisitos escalofríos...
ResponderEliminarun abrazo
Con el latigo se completa el circulo. Abrazos.
ResponderEliminarTienes razón. A esas alturas ya no hay riendas. Sólo corriente fuerte.
ResponderEliminarSaludos Darío.
carne erguida y desamparada por el eros...
ResponderEliminarboca abisal rugiente
cercanía...
Que agresividad tan sutil, que soberbio, que implacable está esa naturalidad de lo erótico para caerse en su propio peso del deliro.
ResponderEliminarEstas escribiendo, como los demonios...