"...lo que dice la gente, la calle, uno: que el cadáver no estaba en el cajón..."
Filósofa del Mediodía (argentino)
Ningún grande hombre ni mujer,
se embute en ataúd:
SE QUEMA,
gloria al fuego, a su ardor
y a la ceniza,
no caben en su cuerpo
y trascienden la madera,
o la enmohecen los odios,
las envidias,
o los atroces deseos de muerte
que le cruzan el lomo
como tajos,
pero le estallan los amores,
no dejan de crecerle sus ramas,
no cesan sus ríos, los caminos,
ni se amesetan sus montañas,
silencio es el único lugar
de un grande hombre o mujer,
que ni siquiera entra en la muerte
tan dócilmente.
Los GRANDES siempre perduran, la muerte es minúscula, sólo un cambio de estado que no borra las nobles obras. La gente, la calle, uno, siempre hablará porque las pasiones son distintas, algo así como la teoría del vaso.
ResponderEliminarUn beso Darío.
pobres de aquellos que no tengan ideología, dar(ío) ;)
ResponderEliminarbesos
No hay que darle ese capricho a los gusanos.
ResponderEliminarSaludos.
No sé si irá dirigido a quien estoy pensando, pero eso es lo de menos para atender tus versos.
ResponderEliminarEse silencio al que aludes, esa muerte que jamás será completa respecto a los que dejan grandes obras.
hay quienes luchan contra la muerte,en silencio o a los gritos, ella siempre gana
ResponderEliminarAbrazo
Cierto, muy cierto. Como no menos cierta es la frase de Napoleón: "Ningún hombre es grande para su ayuda de cámara."
ResponderEliminarAbrazo, Darío.
Preciosa poesía para un mundo sin amor.
ResponderEliminarBesos.
a veces el mundo està loco es suficiente saberlo si puede ser un patrimonio propio...
ResponderEliminara vees uno lo prefiere
a veces uno solo quiere huir de él...
Aun estoy pensando... me debato y no me decido.
ResponderEliminarBuen poema un beso
Ser pequeños, he ahí la moraleja, ser muy pequeño y sufrir en grande, el héroe que salva su carne a merced de una derrota. Me excito viejo de sólo pensarlo...
ResponderEliminarfuego y océano será mi final
ResponderEliminarlástima que acá no aceptan el tipo Vickingo
feliz semana
Ardamos!
ResponderEliminarAlgunos no mueren nunca y, sin embargo, no creo que les importe.
ResponderEliminarNo sé si ese silencio es el único, lugar pero pinta que no se debe de estar nada mal.
ResponderEliminarDesde luego cualquier cosa antes que entrar en la muerte docilmente, en esto estoy de acuerdo.
La verdad es que veo muy optimista esta poesía para llevar la etiqueta que lleva puesta.
ResponderEliminarAbrazo Darío, Poeta.
Cuando las cenizas se esparcen al aire, no existe la certidumbre de la muerte.
ResponderEliminarAbzo
Hay tantos muertos enterrados con sus ideales.
ResponderEliminarSin ideologías, mi buen amigo, ¿qué sería de nosotros?
ResponderEliminar(Por cierto, yo no quiero que me quemen, quiero que me coman los gusanos. Quizá por eso no sea grande, aunque para nada quiero serlo)
Abrazo muy fuerte.
Aquello que queremos es aquello en lo que creemos, hay que ser y seguir siendo, siempre.
ResponderEliminarBeso beso, Darío...
M.
Cuando se trasciende el espacio de una vida...Abrazo.
ResponderEliminarTienes Razón en el Poema, nadie grande se embute en un ATAUD, SE QUEMA.
ResponderEliminarBella poesía, Darío, insito Poeta.
Gloria al fuego, Darío, saludos.
ResponderEliminarEso resume tu Poesía.
Besos.
Bueno, resumo, la poesía esta tuya es un canto a la vida, a pesar de hablar tanto de la muerte, es una excusa, da igual la una no existe existe sin la otra.
ResponderEliminarY Las dos se dan sentido mutuamente.
Bella Poesía.
"no caben en su cuerpo
ResponderEliminary trascienden la madera"
"pero le estallan los amores,
no dejan de crecerle sus ramas"
PRECIOSOS VERSOS,POETA DARÍO...
ABRAZOS, Y UNA BUENA SEMANA PARA TI, Y PARA TODOS.
VERDAD ABSOLUTADA, Darío.
ResponderEliminarA mí que no me metan en un cajón, a mí que esparzan mis cenizas a ser posible por la sierra de Madrid.
ResponderEliminarPero antes de que me quemen espero haberme quemado yo mismo hasta el aliento.
Un abrazo
Con docilidad o no, poca cosa queda hacer ante ella.
ResponderEliminary digo yo, siempre será mejor estar ideologizado que idiotizado, no? jeje
Un abrazo
Supongo que este poema es una reacción al comentario del título. Y de ser ese el caso, me parece que lo que quema es la pasión, no la simple ideología.
ResponderEliminarVivir apasionado es un privilegio que no todos comprenden.
Un abrazo, Darío.
Los Grandres siempre perduran.
ResponderEliminarUn abrazo.
Un beso grande, Darío, es un triunfo indiscutible de la derecha eso de que ahora estar ideologizado esté mal visto... Yo también estoy, que le vamos a hacer, ideologizada perdida, desencantada, equivocada muchas veces y todo lo que ellos quieran...pero, pues ahí estamos. Y muy a su pesar, pa´seguir estando.
ResponderEliminarlos hechos logran trascender la muerte, incluso los más humildes dejan recuerdos, gotas de amor, instantes... la idea fundamental es que dichos hechos sean recordados por su contribución, por su alma positiva!!! porque a los tiranos mejor olvidarlos.
ResponderEliminarEs que vos sos demasiado de izquierda, Cecilio...
ResponderEliminar(parafraseando a filosofa argentina entrada en años y en comidas)
Aunque pasen años de años, cuando una persona caló hondo, no hay espacio que lo separe de la tierra. Seguirá vivo por siempre.
ResponderEliminarPreciso Darío...
Poema guerrero o el ardor.
ResponderEliminarSaludos.
El fuego lo purifica todo... la madera cría bichos.
ResponderEliminarAbrazo
Bueno, esto es un homenaje a la Valentía, se mire como se mire...
ResponderEliminarSaludos.
Quemarse al viento, y ser musa
ResponderEliminarBesos
Siempre hay bocas que no silencian ni en días de luto.
ResponderEliminarUn beso
No imagino qué se sentirá ser un Grande, au así, yo también creo que para ellos lo mejor es arder en plenitud, antes que que ser carcomidos lentamente, vivos o muertos. Cuando era niña pensaba: "qué horror que te metan a un cajón de madera y los gusanos te vayan comiendo despacito. Creo que sigo pensando igual: mejor arder.
ResponderEliminarUn abrazo
Dócilmente no, desde luego. Pero entrar, acaba por entrar...
ResponderEliminarSaludos
A veces parece que hicieras los poemas con un hacha, ¡zas, zas, zas!...
ResponderEliminarEsos adjetivos, esa furia.
Besos.
Sorpresa me he llevado amigo mío...
ResponderEliminarprometo no perderte de nuevo
Un abrazo
Tremendo contraste entre el crepitar del fuego en su comienzo y la paz de la ceniza.
ResponderEliminarNada dócil con la cobardía, eso es lo grande.
ResponderEliminarUn abrazo, Darío.
He vuelto, en cierto modo ;)
ResponderEliminarSé que en cuanto entres, sabrás quien soy.
Un abrazo
Néstor Kirchner "¿falleció o continúa vivo?, si falleció ¿fue por causas naturales o violentas?, si fueron violentas ¿se suicidó o lo mataron?, si lo mataron ¿fue por abandono de persona o lo asesinaron?".
ResponderEliminarencontré este artículo por casualidad y me acordé de tu post...
y tú qué piensas??
:))
Los grandes nos dejan sus obras que es un manera de estar siempre vivos.
ResponderEliminarUn abrazo.
Darío, me gustó la frase, " no se amesetan las montañas...".
ResponderEliminarLas Montañas siempre siguen en pié , por propia definición, a no ser que venga un terremoto o algo así..., y lo veo dificil, una Montaña nunca se viene abajo así como así.
Saludos.
Bella expresión de los grande.
Besos.
Dicen grandes y, encima, que logran traspasar todas las fronteras y recuerdo a mi Julito, Julio Cortázar. Ése sí que logró burlas las leyes y no sólo las literarias.
ResponderEliminarBesos Darío.
Acabo de llegar, pero definitivamente, me quedo.
ResponderEliminarSaludos blogueros
Quema...esta la muerte ardiente. Saludos.
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