Arte primigenio
Desconozco el arte
de traicionar tan dulcemente,
que no duela el arte,
que no hiera el artero puñal
que se clava,
ni la insidiosa palabra,
que no escuche ni vea
- corazón que no siente -,
que no se brote mi piel
al rozar la piel
del solapado enemigo,
ni se contagie la frialdad
con que se manipulan
espurias monedas de plata.
Qué profundo. Como siempre...
ResponderEliminarMe dejas pensando.
Beso!
Traicionar es más una habilidad que un arte, pero si eres capaz de traicionar con habilidad y arte se dará algo tan mágico que la traición pasará a segundo plano.
ResponderEliminarSi, es primigenio, tal vez por eso se ha perdido el arte.
Besos
La traición es un arte antiguo, que se ha ido perfeccionando a medida que la humanidad evoluciona (¿o involuciona?)
ResponderEliminarAbrazo y felicidades
El arte de las margaritas y la fruta pelada llega a aborrecerse, lo interesante son los corrimientos de tierra. Besos!
ResponderEliminarLa traición como arte es lo mas vil.
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ResponderEliminarla traición es primigenia pero de ahí a que sea arte...
abrazos y felicidades
!Qué poesía más bonita¡
ResponderEliminarYa la leeré mas despacio.
Besos.
Me llama la atención lo del solapado enemigo que no contagia frialdad.
ResponderEliminarBueno, tiene mucho contenido, geniales palabras.
Arte = Dolor.
ResponderEliminarBesos.
Yo también :( Sólo se embestir de frente.
ResponderEliminarUn beso grande
Perdón por lo banal de mi comentario, pero asocié la idea del "arte de traicionar dulcemente" con la nueva película de Brad Pitt,"Mátalos suavemente":según escuché, Pitt interpreta a un asesino a sueldo que no soporta escuchar ni ver padecer a sus víctimas, por eso mata de una manera muy especial, "delicada" podría decirse.
ResponderEliminarEl "arte del mal" en general es escalofriante.
Como tu poema.
Un beso
El arte de hacer daño no existe: es un corazón chapuza.
ResponderEliminarMuchos besos.
Haz del dolor arte... Y el arte una belleza.
ResponderEliminarAsí nos manejamos.
Saludos afectuosos.
Pagar con la misma moneda en ocasiones viene bien.
ResponderEliminarUn beso
los último versos Darío, amigo, quiero, si me permites agarrarlos como un himno - y esto te lo digo muy en serio- a los que nos late el corazón sin baluartes ni defensas, ni trincheras, ni alambres de espino, que lo detengas.
ResponderEliminarqué no se brote mi piel ni se contagie de su frío por muy duro que sea nuestro enemigo.
te abrazo y espero disculpes y el atrevimiento. pero necesito de este himno, para que suene fuerte igual que las arañas de marte del Bowie.
un día te escribiré un comentario en condiciones. te lo prometo.
ResponderEliminarAmén hermano Darío, las monedas de plata sirven para comprar el sueño de no callar lo que no se tiene.
ResponderEliminarAbrz.
La traición es de lo peor que al ser humano se le puede "ocurrir" o le puede ocurrir...
ResponderEliminarUn abrazo
La combinación de ambos post me parece muy sublime. Es como ver la realidad desde dos perspectivas ligeramente diferentes.
ResponderEliminarYo quiero plata, pero en la lengua.
Besos
Mm, el arte primitivo, como comienzo de todo. Desde el origen no ha de existir la traición.
ResponderEliminarBueno, supongo que nadie puede traicionarse así mismo, intentando entender algo, supongo que ésa es la mayor traición.
ResponderEliminarSaludos.
Traiciones dulces y artes dolorosas. Conozco los dos conceptos tímidamente separados, pero jamás los había visto tan juntos en el espacio.
ResponderEliminarGran cierre.
Un abrazo.
Bien hilado, eso sí es arte.
ResponderEliminarUn abrazo.
El arte de la guerra y de la traición acompañan a la historia de la humanidad. y se puede decir, como tú haces, de forma hermosa.
ResponderEliminarAbzo
Que cada uno sea su propio juez, y así nos espejemos en el darse y no en la traición.Pues no sé por qué razón los humanos devolvemos más fácilmente mal por mal, que bien por bien....Abrazo
ResponderEliminarEs un buen deseo!
ResponderEliminary beso
de eso se trata
ResponderEliminarabrazo navideño
las traiciones, las deslealtades, envidias, avaricia... son acciones oscuras que dan contraste a las acciones buenas... forman parte del diario vivir y son también parte del aprendizaje humano...
ResponderEliminarSí, primigenio mejor que primitivo.
ResponderEliminarHay quien tiene arte hasta para apuñalar.
ResponderEliminarLas palabras mas dulces pueden condenarte a la más absoluta de las miserias.
No creo que sea arte la traición, el arte está en hacerlo sin parecer culpable, pero esa circunstancia tampoco te deja en muy buen lugar.
Si el artista se siente bien con su obra, además de estúpido tiene un grave problema.
Besitos mediterráneos y felices fiestas.
Que mal parados nos dejan las dulces traiciones.
ResponderEliminarBesos!
Desconocer ciertos artes nos honra tanto como nos hiere. Un hermoso poema
ResponderEliminarBesos
Pues sí, traicionar es todo un arte. Uno que no cualquiera domina.
ResponderEliminarUn abrazo
Es innato el arte de traicionar en los humanos.
ResponderEliminarSólo pensar en traicionar es ya una traición consumada.
ResponderEliminarabrazo
Que así sea...que nada malo hiele tu corazón ni tus ganas de amar...en la plenitud de la palabra AMAR.
ResponderEliminarBesos
mar
Si fuera personal te diria mejor asi
ResponderEliminarIntensas letras querido amigo
Abrazo
Al arte primigenio de desconocer el arte de traicionar tan dulcemente es un arte.
ResponderEliminarBesos.
Aunque se desconozca hay que entrenarse para velo venir.
ResponderEliminarBesos.
Pues es que yo prefiero desconocer ese arte, como tú. La traición es una putada, nunca un arte, y mejor tenerlo claro, no?
ResponderEliminarUn abrazo por la directa
Ojalá no lo conozcas nunca.
ResponderEliminarSaludos.
Celebro que desconozcas el arte de la traición, la verdad.
ResponderEliminarAbrazo
El cruel arte de la traición, se consigue con la práctica, pero te devora por dentro.
ResponderEliminarSaludos.
Hace un tiempo que no pasaba a leer. Me dejás pensando. Hace poco sentí todo eso, traiciones a espalda y de frente también.
ResponderEliminarLa traición es algo oscuro que no tiene perdón. Hay que tener astucia y corazón frío.
ResponderEliminarBesos
Dulzura amarga.
ResponderEliminarUn beso, Darío
Es un arte traicionar, es un arte hacerlo bien y que no se note...Muy bueno Darío.
ResponderEliminarPrefiero una puñalada antes que una traición.
Hay traiciones tiernas que podríamos entender. Las sangrientas, frías y a conciencia, imposible.
ResponderEliminarBesos, Joven, besos
La traicion es un arte también! cuidarse del enemigo mucho más!
ResponderEliminarun abrazo y no pasó nada :) tú y tus creencias de los mayas :S
El arte dulce de traicionarnos.
ResponderEliminarBeso Darío.
Celebro haber encontrado este sitio.
ResponderEliminarYa que estamos con los menus... Tapita de hoy:
ResponderEliminarLa traición no es un arte. No es buena compañera, amigo...
Ni en nombre del amor ni hostias en vinagre, quien piensa que el amor se sirve de la crueldad es un maltratador. Estoy harta de los traicioneros que traicionan continuamente, se sirven de sus conocimientos, siempre muy sofisticados ellos.
Pues si, para grandes escritos le servirá todo aquello en lo que enfoque su atención, escribir es un arte y ahí toda la crueldad que se quiera, sólo en la ficción, pero en lo personal y humano vamos mal parados.
salud¡¡¡ y que aproveche¡¡¡¡
Pues yo creo que es verdad, ese arte concreto, no lo conoces.
ResponderEliminarY por ahí opinan que si puede ser mejor o peor, es mejor .
Besos, Feliz Navidad.
De todas maneras nadie nace sabio, yo también desconozco un montón de cosas.
que no duela el arte...
ResponderEliminares una frase hermosa.
besos!
Dificil el arte de traicionar dulcemente,es un mundo sórdido el de la traición.
ResponderEliminar¡FELIZ NAVIDAD! y un beso, Darío
Para muchos este "arte" lo convierten en parte de su existir y solo van por la vida con el único propósito de encontrar las víctimas para poder ejercer de artistas.
ResponderEliminarBesos de gofio.
Bueno, aquí todo el mundo habla de traiciones, la mayor traición no es la que viene de los demás sino de uno mismo.
ResponderEliminarEsa es la mayor traición te lo dicen todos, bastante claro, por cierto.
Y por cierto, quien es ese enemigo tan solapado, que todo el mundo parece o cree ver?
Quizás nuestro mayor enemigo, seamos nosotros mismos.
besos.
Feliz Navidad.
El desconocimiento de la hipocresía, sí..cuando hay que doler no valen las mediatintas..
ResponderEliminarUn abrazo y felices festejos sin enemigos ;)
Realmente no se quien es el enemigo, supongo que a veces viene de fuera como dicen todos, traicionando, pero tú en tu poesía no parece que quieras traicionar a ningún enemigo, sino que hablas,de que existe un arte primigenio, y ya no sé si es el que tu conoces o desconoces.
ResponderEliminarParece ser que sólo desconoces la traición, y el supuesto arte primigenio algo pintará en el título, ¿no?, bueno, me tengo que ir.
Saludos.
Mejor así, es un arte que no consigue hacerte crecer.
ResponderEliminar¡Chapeau, amigo!
ResponderEliminarConque poco hablas de la traición de manera clara y concisa. Me gusto mucho.
Saludos y Felices, Ann@
PD. Os invito a que leáis mi cuento navideño. ¡Felices Fiestas! Gracias
http://annagenoves2012.blogspot.com.es/2012/12/bloody-christmas.html
Mis deseos de una
ResponderEliminarMUY FELIZ NAVIDAD
PARA TI
abrazos
El arte de la traición o el dolor del arte, dices, cuando a mí el arte me ha salvado la vida haciéndola más soportable, más interesante. Como leer tus poemas, otra salvación.
ResponderEliminarSaludos y ¡Felices fiestas!
Hay tanto Judas suelto, Darío...
ResponderEliminarProtégete.
Un beso grande en tu nido esta noche.
;-)
Casualmente anticipaste una traición, qué mal me pegan!
ResponderEliminarPero será una fuerza reparadora la que me hace levantar rápidamente, aunque por dentro la herida esté latiendo.
Beso!
Yo también lo desconozco. tremendas palabras Darío
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