Ella no escuchó tu nombre
pronunciado
por mi atolondrada boca
de pez
fuera del agua;
no lo percibió, susurrado,
cuando la brisa
del orgasmo en espirales
devenía tornado
a desgarrar el silencio
de la noche;
no lo advirtió, después,
derramándose lechoso
y lento adentro suyo,
colándose hierático y ajeno
en el torrente de su sangre.
y si lo escuchó poco importa Darío pues todas las mujeres gozan del mismo nombre aunque tal vez advertió, qué más da. todo está en la sangre, igual que en este poema.
ResponderEliminarabrazo.
* lo advirtió
ResponderEliminarQue precioso!
ResponderEliminarMe conmoviò ese devenir que jamàs tiene un nombre sino el de todos.
Y es así, aunque no lo sea siempre, basta una vez para saberlo.
Derramarse en esa ceremonia sólo trae consigo un siglo menos de torturas.
ResponderEliminarsuele suceder sí. hoy en día nadie escucha.
ResponderEliminarun beso. o dos.
Mal momento para dejar de percibir...aunque sean los sonidos:)
ResponderEliminarSaludos
Seguro que lo oyó, pero no le quedó más remedio que hacer que no oía: al fin, ya no podría evitarlo. Estaba dicho y era claro: gozar conmigo amar a otra.
ResponderEliminar¿Y después quieres que te admita en mi feis?TRAIDOR.
No, no, qué cojones! Yo oigo el nombre de otra, máxime en un momento como ése, y mi río de plata se desertiza automáticamente. Se me hielan las tripas sólo de imaginarlo. Qué poco sabe David de mujeres!
ResponderEliminarSeguro que al día siguiente retumbaba en su cabeza.
ResponderEliminarbesos.
Mejor ser sorda para ella, pero a él, lo compadezco.
ResponderEliminarEl sexo sin deseo es una mierda!
Besos.
Poco tengo que decir para tus escritos, sabes que me gustan mucho.
ResponderEliminarBeso.
No sé si ella lo escucho y se hizo la sorda como dicen algunos más arriba, pero sí creo que es muy triste para él, querido amigo.
ResponderEliminarElla estaba con la mente en otro nombre y otras caricias, te lo aseguro.
ResponderEliminarPorque de otra manera el drama hubiera sido tremendo.
Besos
ella , tú, la otra
ResponderEliminarsuelen perderse los nombres cuando los espirales se ciñen
ya sabes... tres son multitud
hermoso poema , rico en lenguaje
abrazoooooooooo
pd... ausencia o presencia
ResponderEliminarla mente solo declama lo que el corazón le dicta
Coincido con alguno de los cometarios: creo que es muy triste para él, supongo. A veces la sordera es una opción en un juego de a tres.
ResponderEliminarAbrazo
seguro no escuchó su nombre, pero sintió tu cuerpo, muy bello Darío, saludos amigo
ResponderEliminarPosiblemente aquel nombre se fundió en esa exhalación tan insondable y cuando dentro suyo todo vos derramándose no pudo oír nada más... sólo sonreír.
ResponderEliminarBeso.
No se si habrá alguien en el mundo que no se haya acostado alguna vez con un sucedáneo porque el original no estaba a tiro.
ResponderEliminarPues mala cosa esta de la invasión de otro nombre en la sangre... ufff. Lagarto, lagarto, que no me pase, jeje.
ResponderEliminarAbrazo!
Uy... historias comunes. Si lo advirtió, nadie lo escuchó. No al menos en sus 5 sentidos.
ResponderEliminarBeso!
La gran mayoría de las veces, el nombre de las cosas no importa para nada. Pero la sangre dicen, hace el trabajo.
ResponderEliminarBesos
Si yo le escucho el nombre de otra a mi calvo mientras..., uy, la que se puede liar.
ResponderEliminarPardiez, rediez, que soy española, no sé si celosa, pero hay que defender el honor calderoniano. Vamos, que se lo escucho una vez, no más. No me gustan los celos. Si le gusta más, que se vaya con ella y a mí me olvide.
No es chulería, es técnica defensiva.
(Eres tremendo del tremendal, jajaja).
Y hay muchos orgasmos que no se escuchan...pero cómo pasar uno así desapercibido?
ResponderEliminarIntenso como el orgásmo Darío.
Saludos.
ufffff
ResponderEliminarQué maravilla, Joven, me encanta... de normal todos tus versos me gustan muchísimo pero este me ha puesto especialmente la carne de gallina.
ResponderEliminarEsa voz pez-hombre fuera del agua perdida, y ella sin saberlo... el punto sumergido donde prolifera la ingravidez de las ganas y la sed.
Eres único.
si está en su sangre...algo está picando...
ResponderEliminarla pucha che!!!
O tal vez lo supo y disfrutó de la obra creyendo que su papel debía servir a magnífica tragedia.
ResponderEliminarBesos!
Me gustó mucho.
Que lo oyese ella, al fin, es lo de menos. Más importante es que se escapara de tu boca....
ResponderEliminarUn beso, Darío
Eso si que es meter la pata. Bueno, la pata u otra cosa...
ResponderEliminarSaludos.
vaya lio... :S
ResponderEliminarBRAVO!!!
ResponderEliminarComo mujer me ha encantado.
Un abrazo grande y felicitaciones por el poema.
mar
No lo escuchó, presa del éxtasis.
ResponderEliminarPresumido...
Besos
O que não se ouve deve ser lido nos lábios, na pele, na respiração.
ResponderEliminarBeijoss
Igual es que no escucha nada nunca...que las hay, pero yo no me imagino en ese trance...me gustan mucho los hombres que se quedan como peces fuera del agua, aunque si van a decir el nombre de otra, prefiero que boqueen nada más y se estén calladicos ;)
ResponderEliminarUn beso, truhán
...que apropiada es la sordera en según que ocasiones. Los egos son muy escandalosos en esos momentos...jaja
ResponderEliminarUn besote
Me parece que ella necesita una consulta urgente con el otorrinolaringólogo...
ResponderEliminary si se hizo la sorda?
ResponderEliminarUn abrazo
Así habrá sido el grado de comunión, así que lo de menos es sí uno escuchaba o no lo que el otro decía.
ResponderEliminarUn abrazo
talvez sí lo escuchó dentro de un sueño y quizás soñaba con un hombre derramándose dentro de ella...
ResponderEliminarFue orgasmo? o no se dio cuenta.
ResponderEliminarMenos mal que no escucho su nombre.
ResponderEliminarUn beso
Hay solo algunos momentos donde la mujer escucha y calla, aunque quiera gritar.
ResponderEliminarAbrazo Joven
Obsesiva...
ResponderEliminarte leo y releo por que plasmas.
Besos
puro sexo, dario.
ResponderEliminarabruma de maravillas.
deberías dejarlo leído con tu voz, porque el poema tiene una cadencia hermosa.
besos
lil
A mí no me pareces pez fuera del agua. Te veo más bien como un anfibio moviéndose con habilidad entre las aguas del sexo, y los cielos del amor. Un nombre pronunciado como un cordón umbilical uniéndote a una persona, y el instante del orgasmo franqueándote en otra. Si obviamos divisiones casi se podría decir que fue un instante de goce completo. Por cierto que me gusta ese camino: brisa-tornado-lechoso-sanguíneo. Buen poema. Beso
ResponderEliminar
ResponderEliminartu poema fluye tranquilo y doloroso, amor, pena, rabia, gozo
abrazo*
Qué desilusión, no lo soportaría...
ResponderEliminarUn beso grande.
Bueno, pues precioso poema lleno de sentimientos, como siempre en tí, Darío.
ResponderEliminarExquisita sensibilidad.
Un abrazo.
De verdad , muy buen poema, como todos los tuyos. Me encantó.
Vaya , David , por cierto , veo que de vez en cunado hablas de mujeres y todo, aunque no se exactamente en que sentido..da la impresión de que no estas muy contento con ellas...no sé, percepción mía muy particular, e sposible que me equivoque.
ResponderEliminarY mira , en nigún momento he querido ofenderte. Te lo digo aquí, porque de vez en cunado coindicimos en algun blog, y bueno alguna vez he intentado ver si tú teines blog propio y pues no me aclaro.
Y perdon a, pero a veces soy demasiado clara, y me gusta bastante aclarar todas las cosas,pero es verdad que normalmente me gusta decir las cosas:" a la cara directamente y no en blog de otra spersonas", pero algun avez intenté buscar si tú tenías blogs propio y no lo encontré, así que lo siento. Ya sabes, mi intención nunca es ofender a nadie.Y tu no me caes mal, pero a veces me das la impresión de resentido contra la mujeres,y esto te lo digo con todo el cariño del mundo así que no te confundas.
Espero que este comentario mío ni te moleste a ti, ni al dueño del blog. No es mi intención ofender a nadie al contrario.
:))
ResponderEliminarla mente a veces juega estas malas pasadas... pero creo que este pequeño lapsus está en nuestra base genética, evolucionando con nosotros.
Un abrazo
La mujer siempre escucha...de hecho el oído es sitio indispensable en esos momentos.
ResponderEliminarHermoso y sangrante...
Abrazos,Darío.
Con una copa de vino en la mano y escuchando jazz, al momento le quedaron muy bien estas letras. Me encantó. Saludos =)
ResponderEliminarLapsus de nuestro inconsciente. Imposible controlar el pasado, el presente, el futuro.
ResponderEliminarQue sea lo que haya de ser.
Y que disfruten, si pueden,
Besos, Joven
gracias por tu huella Darío
ResponderEliminarbuen miércoles
abrazo
no sé de donde has sacado esa idea amapola: todo lo contrario, yo amo a las mujeres, de verdad no sé de donde has sacado esa idea.
ResponderEliminarabrazo.
A mi, particularmente, no me quedaba ninguna duda, don Mariné. Si algo supe a primera vista que compartía con usted era el amor incondicional por las féminas...
ResponderEliminarsi te refieres al comentario que dejé en el blog de Darío cuando digo que todas las mujeres gozan del mismo nombre me refiero a poesía, ese es el nombre y la sangre. de todas formas sigo pensando que no sé de dónde has sacado esa idea.
ResponderEliminarabrazo.
gracias Darío: creo que a lo largo de mis escritos queda suficientemente demostrado y claro que amo a todas las mujeres estoy perpplejo con el comentario de amapola pero lo respeto faltaría más¡¡¡ abrazos.
ResponderEliminarEs un poema que me resulta doloroso, pero me encanta como lo expresaste.
ResponderEliminarBesos.
Por favor David, perdona,siento haberte ofendido tanto, tanto tanto, ya no se donde meterme, siempre estoy metiendo la pata. Lo siento mucho¡¡¡¡¡¡¡¡ perdón.
ResponderEliminarNo sabía que habría tanta polémica, lo siento, perdón por mis errores.
Pero ahora que lo pienso, David todo encaja, nunca te he leído decir ni escribir nada malo de ninguna mujer, perdona.
ResponderEliminarBueno, tampoco es para autoflagelarse, doña Amapola, que de seguro David ya ha de estar disfrutando del canto de alguna Sirena...
ResponderEliminarNi tampoco a Darío.
ResponderEliminarBueno, me voy.Cuantas meteduras de pata.
Enfín teneis razon todos, que más da como se llamen , la poesía será siempre poesía independientemente de sus musas.
Gracias.
Y siempre gustarán de leerlas.
Un abrazo a todos.
Ay! a veces uno se queda sordo de placer. Después cuando uno recobra el oido ha pasado todo. Son instantes. Eso si, yo le quiero solo para mi...
ResponderEliminarEl orgasmo es un momento egoísta, donde te olvidas de todo por un momento. Normal que no escuchara nada...
ResponderEliminarUna abrazo.
Da igual si lo oyó o no, ya eráis uno, y la fusión podía mucho más que las palabras.
ResponderEliminarUn abrazo.
Parece que el momento fue tan intenso que ningún nombre en ninguna boca pudo distraer la atención!!!
ResponderEliminarDe todas maneras,siempre es conveniente pronunciar el nombre correspondiente a la persona...
Besos!!!
Un trio susurrado y desoído.
ResponderEliminarUn beso
Casi mejor que no lo escuchara, verdad?
ResponderEliminarHubiera sido de mal gusto... o podría haberte costado un disgusto.
;)
Con una respiración nueva, de a poquitos iré retomando vuestras letras.
Ya os echaba de menos.
Besitos mediterráneos.
La leche es buena para la salud, como la sangre a nuestro cuerpo x)
ResponderEliminarabrazo Darío, muchas gracias por tu huella
ResponderEliminarla ceguera del amor? la que provoca la rutina? estas letras me estremecen la memoria. ay!
ResponderEliminarOh My God!!! Ni siquiera una clase de biología con la maestra Elizabeth me parecio tan.... ay, y vaya que era gráfica esa señora. Deverias tomar vitaminas, dicen que ayudan a la memoria, aunque, te diré... a mi no me funcionan. A todos los sigo llamando Darío. Incluso a mi madre le dije así una vez. Imagina lo que es.
ResponderEliminarY a quien no se le ha escapado ningún nombre???
ResponderEliminarA veces no hace falta ni pronunciarlo...
Besos, Darío.