A traer cempasúchil para el muerto flamante:
llanto y desconsuelo;
y aguardar la quimera,
hasta el derrame, los labios apretados
y tragando saliva y vidrio;
que profiera una palabra - el muerto flamante -,
la mínima, un berreo, una sonrisa, un gesto
- la quimera, el ruego -,
volver en la tarde, el murmullo entre los pinos,
pies de plomo arrastrando las hojas,
la exhausta espalda ostentando derrotas
- el muerto flamante -,
la tierra, el corazón, la madera,
y el silencio no cesa, ni la noche,
ni la desapercibida brisa, nunca.
en algunos lugares es muy buena medicina, pero como todo lo natural, necesita de buena magia para que funcione...
ResponderEliminarsaludos querido amigo
ya con esas flores uno puede estar mas conforme
ResponderEliminar(el muerto y el doliente)
El muerto flamante será el que nos deja la derrota, la impotencia, la quimera que nunca se alcanza, la desesperanza: todo un sembrado de cadáveres flamantes.
ResponderEliminarTristísimo.
Besos.
en paz descanse(mos).
ResponderEliminarmuertos todos algún día estaremos
ResponderEliminary seremos todos flamantes y flamígeros
y las quimeras estarán en liquidación por cierre de temporada.
un abrazo
Y no hay especie medicinal que pueda con lo irreversible. Los últimos tres versos son más que buenos, denotan rabia, certeza de lo irremediable, creo.
ResponderEliminarAbrazo grande
Ese margen narrativo que tienen tus poemas los sitúa en el lugar del mito. Y sin embargo, quizá gracias a la imprecisión, se sitúan en lo que se conoció como poesía pura.
ResponderEliminarDe todas formas para mí poesía pura es transmitir una emoción poética de forma neta. Tome ésta la forma que tome. Muchas veces mediante una imagen inquietante que nos interroga.
No sé qué decir, me parece que yo misma espero algo del muerto...(me desjate pensando muy, mucho). Buenos versos. Beso
ResponderEliminarLa vida sigue, no solo los días, sino las horas lentas.
ResponderEliminarEs igual dramas o alegrias, sigue.
Aunque el muerto sea tan reciente que todavía esperamos oírle, aunque ya aceptado lo irremediable volvamos del entierro arrastrando hojas.
Cuantas muertes lleva la espalda, en silencio y arrastrando hojas para escuchar algún sonido crujiente, una pequeña y desapercibida brisa. Muchas o pocas, con una sobra de primera muestra.
ResponderEliminarAl ver tu comentario en el viejo post de "a parir revoluciones" y venir aca, veo que estamos en la misma sintonìa. Es lindo eso, eh!
ResponderEliminarY ahora quién murió?? :(
ResponderEliminarEse murmullo entre pinos...
beso.
pd: sabías que las cempasúchil son las famosas "culo de vieja"?
Las espaldas a veces llevan demasiada carga...
ResponderEliminarBesos.
Cuando alguien cruza la puerta que dice "salida" los que aun no nos vamos nos quedamos pensando. Una muestra de "vida" es lo que esperamos cuando lo vemos ahí echado... cuando lo vemos echado... (al muerto digo).
ResponderEliminarBueno...
Las flores, las alegría y el cariño: en vida; los silencios, la madera y las lágrimas: para el muerto flamante.
ResponderEliminarMe encantó el ritmo del poema.
un abrazo
de la muerte nadie va a salvarse...
ResponderEliminarte dejo un beso grande!
saludos
...ni la desapercibida brisa.
ResponderEliminarhay almas que la oyen.
Un abrazo
esse silêncio que não cessa...
ResponderEliminarprecioso poema!
beijoss
Me hiciste recordar cuando fuimos a dejar las cenizas de mi papá al mar...fue tan fuerte y tan triste amigo, que prefiero morír yo primero antes que otro ser querido.
ResponderEliminarBesos para ti y un lindo fin de semana.
mar
Tiene buena atmósfera funeraria, y el ritmo adecuado para despedir al muerto, y para el dolor del doliente, un ungüento.
ResponderEliminarSaludos Darío.
andamos de muerte? nada podra remediarla
ResponderEliminarUn abrazo
Varias veces percibí lo absurdo de llevarle flores por primera vez a alguien cuando este ya no estuvo para recibirlas; entonces el rumor, que fuera murmullo entre los pinos se convirtió en silencio, y lo nunca dicho en quimera y corazón partido.
ResponderEliminarPoema de amor y muerte.
Saludos.-
Si bien es cierto que -para mi- las flores son para los muertos, el cempasúchil no me gusta pero tu poema si.
ResponderEliminarUn abrazo.
el muerto flamante... derrochando alegria... ah no, que son pesares.
ResponderEliminarMejor le desteñimos un poco para que vaya acorde..
(sonrío)
Que arte tienes... que arte!
Besitos mediterráneos.
Las flores son belleza pura y el cempasúchil me parece una flor bella como tu poema.
ResponderEliminarUn beso
Mire nomás, jamás imaginé que por allá también se usara la flor de flor de Cempazuchitl (cada quien la escribe a su sabio entender.:P) para honrar a los muertos (y la muerte misma). Ya mero es el día:1 y 2 de noviembre días de Todos los Santos y Los Fieles Difuntos, respectivamente. Una celebración mexicana que para algunos pueda resultar un tanto extraña-
ResponderEliminarUn abrazo
PS esta flor, también de otoño y día de muertos me gusta mucho: http://www.flickr.com/photos/luisenrique_gs/4026423132/
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Me voy a echar al pueblo encima, pero yo leo que esto es de vida, al otro lado.
ResponderEliminarun abrazo fuerte.
Peligrosa espalda, diría. Abrazo!
ResponderEliminarPeligrosa espalda, diría. Abrazo!
ResponderEliminarMagnífico tu poema de hoy!
ResponderEliminarBesos
Hoy no quiero hablar de muertos. Demasiados tengo en mi haber...
ResponderEliminarEste poema me trae a la memoria "Mientras agonizo" del gran Faulkner.
ResponderEliminarUn abrazo, Darío.
Si eres un muerto flamante, para que te pongan cempasúchil o "flor de los muertos" en el cajón, tienes que morirte en México y de paso la usas como medicina y te cura de dolor de estómago, empacho, diarrea, cólicos, bilis, indigestión, dolor de muelas, lavados intestinales y también para expulsar gases...
ResponderEliminarComo ves, el cempasúchil se merecía un poema... ;-)
abrazo
Increíble.
ResponderEliminarEs un poema para leer en voz alta.
Suena muy bien.
Dejaremos flores en cada uno de los comentarios pero nunca a un escritor apagado y triste... te siento más vivo que nunca.
ResponderEliminarUn abrazo amigo
Los silencios de los muertos, flamantes siempre, las flores, la tradición, la eterna fantasía de que el cadáver resucite al fin de la ceremonia. Los muertos tienen su día, y la vida lo celebra. Excelente poema. Abrazos. Google+puertoarial
ResponderEliminarSe acerca el otoño y la caida de las hojas que también mueren como los seres humanos. Uf,los muertos y sus silencios...
ResponderEliminarJoven, me parece buenísimo.
ResponderEliminarTiene un algo que no sé decirte...pero genial, de veras.
Un abrazote
los muertos siguen hablando... de un modo misterioso... arrastran cadenas, gimen... y susurran en los sueños
ResponderEliminarSé lo que es tragar saliva y vidrio, aguardando la misma quimera... me golpeó esa imagen tuya.
ResponderEliminarLos muertos flamantes y nosotros tan tristes.
Pero después de ellos, querido mío, ni siempres ni nuncas.
Fantástico poema
Un sentido nulo para quien no sabe adonde va cuando muere.
ResponderEliminarBesos mil.
Parece que elmuerto flamante no dejará de lucir su nueva postura, y el dolor no se va con el cempasúchil. Es muy bello el poema. Saludos.
ResponderEliminar¿Soy yo el único tonto que no sabía lo que era el cempasúchil? ¡Lo que se aprende con tu blog!
ResponderEliminarSaludos.
Me ví en ti, hace tiempo. Ahora, no arrastro los pies, y el vidrio intento reciclarlo ;))
ResponderEliminarCon abrazos como este q te dejo tb.
Los muertos flamantes no duran mucho.
ResponderEliminarEl fuego o los insectos tienen la culpa.
Saludos.
Muerte y vida, llanto y sonrisas, nuestra existencia está plena de contrastes.
ResponderEliminarLos aztecas ya las usaban, las cempaxóchitl, digo...
ResponderEliminarUn abrazo.
estoy aquí, leyendo y releyendo este poema impactante, que tiene dolor y deseo (o al revés, qué más da en caso de un muerto flamante).y tiene el color de lo más profundo de américa y también algo de ulises de joyce, ese entierro, esos pinos...
ResponderEliminarabrazo*
LA MUERTE COMO ENIGMA, LO INEXORABLE.
ResponderEliminarBESOS
:)
ResponderEliminardesarma totalmente.
Lo que sea, menos lloronas....
ResponderEliminarComo estas escribiendo querido, como estas escribiendo...
Besos!
Muy interesante, versos muy creativos y de fuerte contenido, como la muerte misma. Saludos desde Uruguay
ResponderEliminary a mí me recordaste mucho a Baudelaire.
ResponderEliminarun beso. o dos.