"Y realizó una medición que jamás se le había pasado por la mente. ¿A qué distancia de la verdad era capaz de llevar una fantasía sin que ésta se quebrase?"
Henning Mankell - Profundidades
Se ha empeñado en calcular
el peso del dolor y la gravedad de las sombras,
magnificar la profundidad
de ese vacío que lo perturba sin tregua,
se ha obstinado en cifrar la distancia
entre el deseo y su atroz indigencia,
el volumen del desencanto,
la longitud y la fiebre del ansia;
y sólo ha conseguido
acelerar la metástasis de lo incierto,
esa marca, irrefutable y persistente de sus horas...
Imagen:
Stefan Rappo
No se puede mensurar la vida.
ResponderEliminarBuen poema.
Un abrazo.
Esa distancia es inversamente proporcional a los años que cumplimos.
ResponderEliminarMankell es genial.
Y su inspector Wallander también, además de muy realista.
Somos la metástasis del niño que fuimos.
Saludos.
que bueno!!!
ResponderEliminarme salió de adentro, intentar medir la misma existencia es intentar encerrar al viento
abrazo y feliz jueves
Ciertas sensaciones son como agua y contra ellas no podemos hermetizarnos. Como si fuésemos una casa el agua penetra, y nos ahoga. Pero a la vez, cuando tratamos de asirlas son como agua se nos escurren entre los dedos. Estos dos últimos poemas tuyos son como recipientes que contienen esas sensaciones. Y en base a ese continente nos resulta menos extraño el contenido. Podemos observarlo, le otorgan un color y una forma, y en cierto modo ya no es tan inaprensible. Lo que quiero decir es que en estos poemas tuyos está eso que también es la vida aunque tratemos de obviarlo y no lo enfrentemos, y que es como agua y aunque no los enfrentemos nos ahoga...Magnífico tanto el contenido como la ejecución.Te aplaudo! Beso
ResponderEliminarEs sencillamente cierto que es imposible cuantificar la incertidumbre de la vida, tanto como que es tal vez la única certeza.
ResponderEliminarEn cuanto a la hermosa frase de Rappo, yo creo que la fantasía se quiebra cuando se presiona el "interruptor" de la luz. Es una relación inversa: con el encendido de la luz se "interru(m)pe" la fantasía (una m de mierda es la única diferencia).
Beso.
Claro que esto de las mediciones imposibles incluye el amor, el desamor, el deseo y el desdeseo, el ansia y la desansia y todo eso. A eso me refería cuando dije sólo "vida", que son, para mí, sinónimos. Usted comprende. O no.
ResponderEliminarwow!!! Me he quedado fascinada...Quien lo has dicho.
ResponderEliminarUn beso!!
Lo que si que podrá medir perfectamente será su ataúd...
ResponderEliminarMuy bueno!
Besos.
Hay cosas que la ciencia nunca podrá descifrar...
ResponderEliminarAbrazos alados, Dar!
Excelente!!
ResponderEliminarCreo que este tipo de mediciones no suelen ser fructíferas, porque al final el resultado será tan confuso como la existencia en sí.
Un beso Dario
Esa incertidumbre de los días como lo único cierto, no? y que quizás es mejor no amasarla mucho, y dejarnos llevar, no por la inercia, pero al menos no destapando antes de tiempo los posibles sepulcros que nos quieran atrapar.
ResponderEliminar(Estaba en algo parecido recién...qué difícil es encontrar el justo equilibrio a veces, o visualizar al menos qué sería mejor).
Bueno, cada uno se queda con su impresión del texto. Quizás esté muy lejos de tu intención.
Besos, y abrazos, desde Chile!
(Son excelentes estos textos tuyos)...
Si hemos sido capaces de saber que el alma pesa 21 gramos (creo), ¿por qué no vamos a poder medir y pesar el resto?
ResponderEliminarDejando de lado la extraordinaria frase del gran Mankell, gran narrador y gran comprometido, yo me cifro en no cifrar, en no medir, cada vez menos. Porque ahí empiezan todos los chascazos (¿Comprendes esta palabra? todas las putadas...). O lo que es lo mismo; todas las mentiras. Medir es mentir.
ResponderEliminarQue buena pregunta Henning...
ResponderEliminarMe encanta leerte siempre Da.
Besos
Por ejemplo: aunque los versos de un poema tengan su métrica, lo que nos produce en el alma será siempre inconmensurable, como el alma misma.
ResponderEliminarEres el único responsable de que no pueda quitarme esa potentísima cita de la cabeza.
ResponderEliminarTu texto no lo es menos y la imagen que acompañas acertadísima.
Hoy un 10, amigo.
Mientras más pensamos en buscar una razón a las cosas que nos hacen decir ¿Por qué? se nos va la vida... como agua entre los dedos. Escurridizo como bien dices.
ResponderEliminarExcelente...
Me encantó el poema. Te inspiraste en la foto de arriba? Es dulce y perturbadora.
ResponderEliminarabrazo.
Mejor dejarse estar, sin más, sin medir y sin querer entender.
ResponderEliminarUn poema para guardar.
Besos
La terquedad de la existencia. Lo bonito de la vida, de los intentos de experto, es que a cada pregunta hay más huecos en blanco. Hasta que todo es blanco y con el pelo alborotado sonreímos idiotas.
ResponderEliminarMuy bueno.
Un abrazo!
La cientificación de las cosas es buen fin para la humanidad, ¿no? El poema, tan contemporáneo como brillante; lo destaco por encima, al menos, de los diez últimos.
ResponderEliminarUn abrazo, Darío.
Y mientras tomamos medidas de algo que no se puede medir se nos pasa el tiempo. No, no...
ResponderEliminar;-)
Besos.
Los espíritus de mensura lo llevan todo para el lado equivocado, ¿para qué saber algunas cosas?
ResponderEliminarUn abrazo.
HD
El ser humano, tan empecinado en descifrar lo indescifrable a medida que se consume la vida.
ResponderEliminarMagnífica reflexión, Darío.
Sin embargo, aunque no nos empeñemos en calcular y en descifrar lo que nos duele, sabemos de su vaivén y de su insistencia en hacerse presente.
ResponderEliminarBeso.
Para eso hace falta algo más que un metro, una balanza y una calculadora.
ResponderEliminarHabrá que inventar el dolorímetro, el vaciolitro cúbico...
un abrazo
Tremendo fragmento inspirador!!!!
ResponderEliminarPara medir ciertas cosas aun no se ha inventado el sistema métrico que lo calcule a la perfección.
ResponderEliminarEl dolor, el desencanto, la obsesión por perseguir un sueño , la calidad de este o las posibilidades de que llegue a buen final... tiene demasiadas variables, imposible de cuantificar.
Genial tu entrada. Me gustó mucho como has transmitido la sensación de desasosiego que refleja la inestabilidad emocional.
Besitos mediterráneos.
Sólo la fantasía permanece siempre joven. Lo que no ha ocurrido jamás,
ResponderEliminarno envejece nunca.
(¿el abuelo de la foto está tomando tereré?
;-)
ojalá fuese más creativa para expresar en el comentario, ese es mi deseo pero qué carajos...con ME ENCANTA! me alcanza!
ResponderEliminarEn estas cuestiones no hay medida... pero si encuentras el algoritmo que lo calcule... dimelo :)
ResponderEliminarBesos abisales
cuanto pesa, cuando mide... de que sustancia...
ResponderEliminarya me surgieron mas desvaríos sin despejes....
Hay gente que está tan preocupada con las medidas que se olvida de vivir.
ResponderEliminarHay medidas que no se dejan calcular.
Hay conocimientos que es mejor que se mantengan escurridizos.
Confieso; llego bastante lejos sin que la fantasía se me quiebre. (No sabía que Walander me investigaba).
Siempre obstinados en el sufrimiento, en medir y competir en ello.
ResponderEliminarMetástasis, qué bien lo has dicho.
Ahora me dará el aire, necesito arrancar esta sensación que me impregna.
Besos
(qué bueno...)
Quien dice que no haya cura
ResponderEliminarUn abrazo
Se ha empeñado en algo imposible para cualquier mortal.
ResponderEliminarBeso
Te leo siempre...ultimamente tus versos son tremendos, por viscerales,ciertos, la incertidumbre...terreno donde no hay brújula que valga más que nuestra escencia.Un beso
ResponderEliminarEs lo que ocurre cuando se pretenden aplicar las unidades de pesos y medidas a cosas inconmensurables...
ResponderEliminarBesos ponzoñositos, Cuervito querido, y feliz finde!
La insistencia lo dejan a uno siempre insatisfecho...
ResponderEliminarquede maravillado, muy bellas palabras
La insistencia lo dejan a uno siempre insatisfecho...
ResponderEliminarquede maravillado, muy bellas palabras
Muy bueno. Tiene mucho de porfía, también de apuestas y convicciones, los versos finales, son excelentes
ResponderEliminarAbrazo
Si pudieran medirse...
ResponderEliminarMe llegó hondo, como un grito silencioso (sí, con su paradoja implícita). Y es que los mayores dolores no se cuentan, se sienten y se intenta medirlos sin fortuna a medida que se hacen más llevaderos. En la cúspide, imposible medir. Y mejor que no se puedan medir, mucho mejor. Lo malo son los inventarios y balances, cómo pesan.
La frase de Mankell, luego vos y como si eso fuera poco para mi mañana, los comentarios geniales de tus lectores. Yo me quedo pensando, mascullando ideas que me cuestan (duele la mano mas precisamente) escribir en cataratas, pero igual, igual qué bueno todo!!
ResponderEliminarSi medimos mucho, corremos el riesgo de que algo de esas medidas que tomamos no nos guste, y ahí tenemos algunas opciones, cambiar o seguir con las medidas mal o tirar al diablo el medidor o falsear los datos o hacer como que no medimos nada
lo tremendo es que después uno no queda con la misma cara según los resultados y hay que seguir andando
o no...
(siempre me hacés pensar vos)
"Acelerar la incertidumbre del tiempo"
ResponderEliminarEs justo lo que me está pasando ahora mismo por querer aplazar una fecha inminente.
Un abrazo.
Hoy has venido con la intención de sacudirnos desde dentro haciéndonos mirar a donde siempre esquivamos.
ResponderEliminarFantástico
Besos
Esa "metástasis de lo incierto" es quizá lo que me ahoga ahora más que nunca, mi querido Darío...
ResponderEliminarVocê é mesmo muito talentoso.
ResponderEliminarAcelera palavras, ideias e inspirações.
Beijos e bom final de semana :)
ay! la mierda!!!
ResponderEliminarme rompiste
Me iré a echar gel en la distancia.
ResponderEliminarUn abrazo.
Una lucha tiránica donde se supo perdedor desde el inicio.
ResponderEliminarUn beso
Hay magnitudes que se escapan... palabras intensas, Darío. Me ha gustado muchísimo, la imagen me recuerda la estética de Lynch. Un abrazo.
ResponderEliminarotro abrazo grande Darío
ResponderEliminarpasa un precioso fin de semana con los tuyos, disfrútense a concho, la vida es efímera
el deseo,por suerte para la vida,inalcanzable!
ResponderEliminarque sería de nosotros,pobres mortales,si lograramos alcanzar eso intangible,eso que ni podriamos nombrar con palabras porque se esfumaría con solo nombrarlo!
Cada vez estás más elegante en tu escritura,y más profundo.
Besos!
Las dolamas son de un peso incalculable...
ResponderEliminarSaludos y un abrazo.
No hay que ahondar en el sufrimiento, es como dejar sangrar la herida.
ResponderEliminarBesos
ohhhhhhhh,diosssssssssssss...es usted un maestro
ResponderEliminarabrazo, fuerte*
Difícil saber conocer el peso del dolor. Quizá sea mejor así, no saberlo. (aunque temo que más nos pesa la incertidumbre.)
ResponderEliminarAbrazo
Lo estoy leyendo en estos momentos, en estos días y ahora tu texto, y los años, y las profundidades y lo que se va diluyendo, y un profundo incierto...
ResponderEliminarMejor un abrazo :)
Hay cosas "inmedibles". Como empeñarse en medir los sentimientos.
ResponderEliminarAbrazos
Hay cosas "inmedibles". Como empeñarse en medir los sentimientos.
ResponderEliminarAbrazos
Es cierto, está muy muy bien escrito. Me gustó el grado de profundidad y de calado con el que analizas como nos complicamos la vidad, como hacemos del dolor algo más desgarrador y lacerante, con el que al final sufrimos más.
ResponderEliminarUn abrazo maestro :)
todo es medible más o menos
ResponderEliminarDomingo por la mañana: creo que voy a tener que volver a leerlo a la tarde, algo más despejado. ¿Por qué voy a volver a leerlo? Porque me parece que está muy bien.
ResponderEliminarSaludos.
Excelente, mi hermano. A decir verdad.
ResponderEliminarNo diré más.
Un beso. O dos.
Es buenísimo, apreciado Joven.
ResponderEliminarMucho.
Me ha pasado con lo de medir el tiempo.
ResponderEliminarSaludos.
gracias por la huella , que tu semana sea maravillosa
ResponderEliminarabrazooo
Hay cosas que jamas se podran calcular, Muy buena tu entrada, Un placer leerte, Me quedo por aqui leyendo mas, Un abrazo desde Puerto Rico, Gracias por compartir
ResponderEliminarel resultado de leer este escrito es la angustia de lo imposible-
ResponderEliminares muy profundo, saludos querido amigo
Siempre nos obsesiona la distancia entre nosotros y el destino seguro que es la vejez y la muerte, o la muerte nada más.
ResponderEliminarMucha realidad para un domingo
besos
Me has hecho recordar a ese maravilloso personaje de Baricco que intentaba descubrir el punto exacto donde acababa el mar. Esas búsquedas, quizás, las imposibles, son las que más merecen la pena.
ResponderEliminarUn abrazo.
Ciertos juegos son tan peligrosos como adictivos, metes calculadoras con mezclas emocionales, un coctel de adrenalina, para alguien como yo.
ResponderEliminarMesurar el dolor, transformar la emoción, (re)vivir la sensación de vertio de la impronta de la furia. Volver a experimentar el vacio ausente con el presente olvido.
Demasiada estimulación mental para una adicta, si la metastasis acelera, una vida de rutina no es más muerte...
DICEN QUE EL DOLOR NO SE MIDE...
ResponderEliminarBESOS
PD VEO QUE TIENES A CATHERINE EN EL LATERAL DERECHO, ES UNA DIOSA REALMENTE.
Pues me temo...
ResponderEliminarLo he pensado muchas veces pero tú lo cuentas mejor.
Abrazo
jajaja
ResponderEliminarestar rodeada de tanta chica tumbada y desnuda, tiene su encanto no? jaja
la primera sensación ha sido de miedo, me ha parecido como si estuvieran apiladas o acinadas :))
es broma...
gracias por tu comentario.
Vacío, distancia, deseo, incierto, horas. Y otras tantas palabras que no son más que la vida.
ResponderEliminarTe prometo que soy incapaz de medir... siempre me equivoque.
ResponderEliminar:)
Hasta para el hueco del microondas compré uno más chiquito...
No sé no me hagas caso...
Pero siempre esperé que la distancia, el tiempo y los miedos, se contasen en indigecias... sin treguas,... acelerando mis incentidumbres, y cicatrizándome los miedos.
Besito, mi Cuervo.
P.S. Gracias por tu condescendencia, siempre.
Un soplo, para vos... VVVVVSSSS!!!!