Cayó Nilda, la Sirena arrabalera, en un tren destartalado...
Era mi corazón
disimulado entre los bagayos
yo pasaba y lo escupía
para que se mantuviera húmedo
en la estantería.
En una palabra
y para ser sincera
lo cuidaba como a una tía vieja
de la que no se espera herencia
y sin embargo.
yo pasaba y lo escupía
para que se mantuviera húmedo
en la estantería.
En una palabra
y para ser sincera
lo cuidaba como a una tía vieja
de la que no se espera herencia
y sin embargo.
Entiendanmé, era mi corazón.
Le sacaba la mugre
enjuagándolo cuando podía
sábados a la tarde
cuidando de que fuera aquella hora
en que la calle esta tan vacía
como un cementerio cerrado
como un cementerio cerrado
Mi corazón
invisible
como las cosas que se ven a diario
y solo saltan a la vista cuando faltan
Nadie lo hubiera mencionado,
un objeto más en la estantería
esas cosas incomprables
de negocios que se funden
perfumes polyana, vinos con etiqueta sepia
y era mi corazón
acorazado
latía chiquitito
sin hacer ruido
juguete a cuerda
pasado de moda
sin joder a ninguno
Ninguno de los que pasaran
frente a la vidriera
lo hubiera dicho
lo hubiera dicho
Imagen: Kassandra Vizerskaya (Flowers, yes)

"Mi corazón
ResponderEliminarinvisible
como las cosas que se ven a diario
y solo saltan a la vista cuando faltan"
Muy emotivo, amigo.
ABRAZOS GRANDES, desde Chile.
El mejor lugar para conservar el corazón ha de ser la humedad del beso. Pero en épocas no habrá más remedio que escupirle, y otras, me temo que permitimos que le escupan. Aunque también podríamos conservarlo entre los versos de un poema....
ResponderEliminarExtraña y delicada atmósfera tiene la escena.
ResponderEliminarSaludos, Darío.
El comienzo es apoteótico. Esa sinceridad de uno mismo, esa introversión tan tendiente a la explicación de las cosas.
ResponderEliminarDesde: En una palabra al categórico sin embargo; magnificente y casi ínclito.
Un abrazo.
Y sin embargo en tus palabras,en tu blog,yo veo un corazòn gigante y hermoso,que late apasionado!!!
ResponderEliminarSeguramente hablabas del pàncreas!
Jajajaja...besos!!!!!!!
Una sirena arrabalera...
ResponderEliminarMuero por conocerla.
Saludos.
¡Qué pedazo de fresa!
ResponderEliminarMe parece que Nilda tiene cardiopatía...
Solo vos podes llegar a creer que era invisible.
ResponderEliminarAnte mis ojos como los de muchos, fue, es y sera visible por ser como eres.
Besos Curi.
Ya veras que algun dia dejara de sangrar :)
Su corazón es grande, lastimado, hermoso, sucio pero vivo aun.
ResponderEliminarA veces cuesta mucho mantener el corazón pulsando, por mucho que lo cuidemos como a una tía vieja.
ResponderEliminarNo soy sirena arrabalera pero cada palabra llega un poco como propia.
Tranquilino, grande.
Un abrazo
sin embargo ese corazón, tu corazón, sabe de tus mimos y cuidados y con ello le basta
ResponderEliminarel corazón es un viejo sabio y sabe muy bien cuando asomar radiante para otros ;)
Me encantó el tino de complicidad que logras entre el hablante y nosotros, como únicos testigos
un abrazo y feliz lunes
No lo pierdas!!
ResponderEliminar:)
Procurando tener el corazón limpio y a la vista de todos... no es poca cosa.
ResponderEliminarAbrazo, Tranquilino.
wow!! que poemas más bueno, maravilloso...
ResponderEliminarUn beso!!
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar_Pásenle un trapito, lo compro!! Sí, sí señora, yo lo llevo! Envuélvalo con cuidado. (Un poco de cariño y estará como nuevo) Ah, no, no tengo cambio. Y…bue, quédese con el vuelto, el corazón lo vale!
ResponderEliminar---------------
Qué hermosa poesía, y qué linda la imagen. Me voy contenta con mi adquisición. Me encantó "como a una tía vieja de la que no se espera herencia"
Un beso
(Perdón, corregí el comentario, tenía un error)
Era tu corazón, sí.
ResponderEliminarY Flowers: yes, yes, yes...
:P
Te quiero hno: vamos lacadé!
me dejas dar una mordida corazón mio ... o a tu boca de fresa
ResponderEliminarNo está nada mal eso de limpiar la mugre el corazón.
ResponderEliminarEscribes desde "lo oscuro", y con inteligente sentido del humor, como riéndote de ti mismo, y eso me gusta.
Un abrazo.
Mercedes.
¿Quién se preocupa de mirar con atención los corazones ajenos?
ResponderEliminarSolo cuando nos sentimos implicados, cuando nuestro corazón entra en la representación, cuidamos los latidos ajenos.
Solo cuando valoremos lo invisible de tan presente, cada latido valdrá su valor.
Pobres de los que pasaran sin advertirlo, de ellos sí es la invisibilidad y no al contrario.
ResponderEliminarSigue cuidando el latido.
Estos son los poemas tuyos que yo prefiero... Glups, creo que te he dicho eso en varias ocasiones refiriéndome siempre a poemas de diferente corte, lo cual debe ser bueno por fuerza. Me gustan estos poemas que son odas pequeñas, a medio camino entre el neruda íntimo (minúscula, claro) y Benedetti. Odas pequeñas y sin embargo cargadas de ironía: una ironía no agresiva, no maliciosa, sino como un pajarillo que tiembla y pone cara de chiste. Una cosa así, como de reírse sin estridencias por la ternura.
ResponderEliminarLuego también me gusta cuando te pones más gamberro y esas cosas, pero en serio que se agradece ese oscilar entre lo descarnado y lo mullido. Hoy estuviste lo segundo, y en un mundo tan agresivo, a veces sienta bien leer de esta manera.
Hermoso relato.
ResponderEliminarEse corazón invisible... pasado de moda, incomprable... ese corazón no se cansa - como dice la bella canción de Caetano - de tener esperanza de un día ser todo lo que quiere ser.
Un abrazo vagabundo e invisible.
El poema no es mío. A esta altura es necesario aclararlo, si bien puse ahí arriba que "cayó Nilda, del blog Nos soy lo que debería", es posible que lo puse de una forma que aparezca oscura.
ResponderEliminarDe todas formas, gracias a los comentarios acariciadores, porque acariciándome a mi, acarician a ella, y viceversa. Con Nilda compartimos sobre todo una visión apasionada (no fanática) y sensible (como no) de lo que pasa en estos tiempos en nuestra patria. Lo hermoso y lo terrible. Lo brillante y lo opaco. Lo positivo y lo negativo.
Me gustan sus poemas, tienen mucho de arrabal, y en cierta forma me identifico con ella por esa veta provocadora y "crispadora".
El poema es muy bello, como muchos de los que leí en su poemario, que como les dije, llegó en un tren destartalado.
Un abrazo.
La imagen de un corazón latiendo en la vidriera me parece estupenda. ¿Dónde tiene el corazón la boca para devolver el agravio que una misma se causa a veces a sí misma, o para decirle al otro "no escupas para abajo" (porque el corazón está debajo: debajo de la piel, debajo de una misma, debajo de la boca, debajo de lo que nos decimos que debemos hacer y no conseguimos cumplir)? Porque quien escupe un corazón olvida que esa saliva, esa baba, será absorbida y convertida en sangre, en esa misma sangre que será el motor de una pasión nueva y renovada, que se convertirá en beso que derramará saliva en otro cuerpo una vez escupido, aplastado, maltratado hasta volverse sublime.
ResponderEliminarMe juiiiii al caraixo. Pero me divertí de lo lindo. Mis disculpas ¿eh?
El propio corazòn, siempre es importante. Y dicen que se gana un dìa de vida, por cada abrazo.
ResponderEliminarBuen poema.
Un abrazo.
Cualquier reflejo amoroso hacia ese corazón inadvertido (por otros) sirve para mantenerlo tibio y vivo hasta que llegue el momento de la muda.
ResponderEliminarBeso
y más caricias a los dos!
Lo escriba quien lo escriba, está claro que late.
ResponderEliminarIgual, ya compré el corazón y es mío! Por la poesía está lleno de sentimientos, y eso tiene doble valor.
ResponderEliminar¡No hay devolución!
Había leído la introducción: Cayó Nilda, la Sirena arrabalera, en un tren destartalado...
Como el color del link se parece al de la letra normal no reparé en él, y como no decía nada de “blog” pensé que era una dedicatoria. (Además de que no veo un camello a tres pasos)
En fin, que son unos versos hermosos!
Abrazos (a los dos)
Hay que sacarle el polvo y pulirlo..
ResponderEliminarusted lo ha hecho brillantemente,
besos mil.
Precioso! :)
ResponderEliminarBesos.
contenta y agradecida de ver esas cosas que escribo porque no puedo dejar de hacerlo ¡nunca recibo tantos comentarios como los que me dona Tranquilino, antes llamado Curiyù!!!
ResponderEliminarTengo dos blogs, el mas sirena que se llama sirenasahogadasenvodka.blogspot.com y uno "oficial" (?) que es un presuntuoso wordpress intitulado "elnosoyloquedeberia" para bien mio y para mal de ninguno.
VivianS: no os preocupeis, ya sé que es mía la absoluta responsabilidad. Y ahora que me lo decís, es patético lo mio. Es verdad, el color del link es similar!!!
ResponderEliminarUn abrazo.
De tanto que juegan con el corazón de uno, termina quedando de plástico y con funcionamiento a cuerda. Mejor guardarlo en un nylon donde nadie lo vea, o plastificarlo para que nadie lo pueda lastimar.
ResponderEliminarYO CREO QUE ERA UN CORAZON TRISTE, DESILUSIONADO Y APATICO, PERO VIVO Y LATIENDO TODAVÍA.
ResponderEliminarBESOS
Es un poemazo.
ResponderEliminarY usted un tipazo.
Los corazones son camaleónicos por naturaleza. Es demasiado fácil para ellos dejar de existir ante los ojos del público de a pie.
ResponderEliminarUn abrazo.
enhorabuena entonces por este trabajo de Nilda
ResponderEliminary gracias a ti por compartirlo con nosotros
abrazo
Hermoso poema, :).
ResponderEliminarBesos
Me ha gustado tanto que me cuesta comentar más allá de esto ;))
ResponderEliminarBesos, pues, para ayudar a convertir ese corazón en visible, indiario...
Precioso, fuera de tu línea provocadora. Pero igualmente llamativo.
ResponderEliminarBesos
Me ha encantado este poema. Hace pensar. Intensidad...
ResponderEliminarBesos
Ana
eSTO SI ES EMOTIVO!
ResponderEliminarAl lado había un útero. Lo alcanzo a ver desde la vitrina.
ResponderEliminarPor mas destartalado que este, mientras late,el corazon sigue vivo
ResponderEliminarMe revolviste el estomago con tanto candor, y yo que sigo esperando en la antesala.
ResponderEliminarBesos
lo que más destaca de S. es su historia real :)
ResponderEliminares lo más conmovedor.
ahora te leo.
"Algunos tipos solo tienen uno…
ResponderEliminarOtros ninguno
Quédate conmigo…
Solo respiremos.
Ensayando son mis pecados".
tus poemas y lugares de referencia son muy interesantes. Miré el enlace y me gustó. Sois (ambos) una corriente muy inspiradora :)
un abrazo
Era tuyo y sin embargo...
ResponderEliminarBeso
Esto no deja de ser curioso, en las letras ajenas no sentimos tan identificados... y sin embargo surgen mil interpretaciones. En cualquier caso, me gusta.
ResponderEliminarY cada cual castiga a su corazón como mejor le place.
ResponderEliminarHiciste bien al arrancarte el corazón, pero no lo pierdas de vista.
ResponderEliminarHermoso y trágico. como tango. ¿Sirena arrabalera? La sola idea suena de lo más atractivo y romántico. Como para un tango, un poema, una pequeña novela.
ResponderEliminarUn abrazo
Corazones invisibles pero doloridos...
ResponderEliminarSaludos y un abrazo.
muchaS gracias por tu huella Cuervo
ResponderEliminarabrazo
el cuero duro a veces se transforma en perfecta coraza para protegernos de la debacle que cupido protagoniza
Esos son los corazones auténticos, laten sin hacer ruido y sin mancharlo todo de sangre.
ResponderEliminarun abrazo
Es un poema bello, sensible, que despierta la ternura. Mi enhorabuena a Nilda y gracias a ti por descubrírnosla.
ResponderEliminarJugamos con corazones decorados...
ResponderEliminares precioso el poema
Besos abisales
precioso poema, felicitaciones a Nilda! besoss
ResponderEliminarUna magdalena bien dulce para mojarla en café amargo.
ResponderEliminarEn Suiza los corazones se afinan a ritmo de diapasón o reloj de cuco, según preferencia del inquisidor.
Tengale un buen cuidado, mire que es el último en la estantería. Me da mucho gusto volver por este negocio. Se hayan bellos articulos.
ResponderEliminarMe descubro tan
ResponderEliminarfrágil
cuando leo algo así
me acorde cuando iba al colegio, de las estanterias del laboratorio con esos fetos en formol... tan reales, naturales, cercanos, extraños y muertos... también me vino la imágen de una ánfora... sólo permanece porque no podemos botarla...
ResponderEliminar¡Precioso, ex-cuervo!
ResponderEliminar"de la que no se espera herencia
y sin embargo" Esta expresión cortazariana me ha gustado mucho. Eres un hacha :)
Verse y verlo así, tan de verdad, no resulta fácil.
ResponderEliminarabrazos a los dos.
UUfff, cuando te leo, te leo y te releo.
ResponderEliminarMe alucina la letra que nace de tus pensamientos.
Besos.
Ouvimos melhor os corações invisíveis.
ResponderEliminarBeijoss :)
dale tarado
ResponderEliminarno ves que me pongo sensible?
Corazones poderosos que laten y viven sin incordiar. Es el que necesitaría tanta gente para que este mundo fuera mejor.
ResponderEliminarBesos, Joven.
Un saludito para vos en esta tarde fría donde se nos congela hasta el corazón
ResponderEliminarBesos
Nuestro corazón no es nada y a veces lo es todo, lo único que nos importa.
ResponderEliminarMuy bonito.
Abrazos
Cuando me emociono así, leyendo un poema no sé por dónde empezar a desandar el camino de lo que me vuelve blandita.
ResponderEliminarPodría citar varios versos geniales que has escrito, pero no tendría sentido porque terminaría reescribiendo tu poema, sólo decirte que entré fría como una estatua de plaza y me hice flan o bagayo escupido y húmedo y olvidado/rescatado en una estantería codeándome con un desodorante polyana.
"Ninguno de los que pasaran
frente a la vidriera
lo hubiera dicho"
Besos.
Abazoooo y buen jueves
ResponderEliminara mi igual me gustan los días grises, sobre todo en la playa, tienen una hermosa melancolía
lo del sol es rico, pero un rato ,mucho sol como que me deja asado el pensamiento jajajaj
No creo que no hubieran visto tu corazón en la vidriera si late en cada palabra.
ResponderEliminarBesos
aquí llega el verano... toca sudar.
ResponderEliminar:))
¿no ven que es maravilloso vivir en una época donde lo que estaba destinado a quedar en una hoja amarilla de cuaderno viejo pudo ser comentado por mas de setenta personas? No podes sabes Dario, lo bien que me hiciste...
ResponderEliminarQué bueno!!
ResponderEliminarMe dejaste sin palabras. Te lo robo para imprimirlo.
ResponderEliminarUn abrazo.
No sirve de nada preservar un corazón...
ResponderEliminarEntre las páginas del olvido tiene en mis estanterías su marcapáginas... y de poco vale.
Se lo vendí a la "Llorona" y me delvovió perfumes sin incienso.
Lloré en su día, pero mis cristales siguen turbios, sin lavarse, sin luz.
Un beso, cielete.
Precioso poema, mucha sensibilidad.
ResponderEliminarsaludos.