En estas noches espesas
soy un zahorí
y mis manos, péndulos nerviosos
buscando espejos de agua
en un cuerpo mudo,
seco, insensible,
desmayado quizá,
ya para siempre,
cómo dar de beber,
calmar la sed
de esta caravana enloquecida
de deseos
que deambula sin brújula
sobre las arduas arenas
del desierto.
Imagen: Anna María de Palmenaer

Calmar la sed, solo se trata de eso...
ResponderEliminarBesos.
Busca un oasis ficticio y bebétela toda antes de que desaparezca la ilusión óptica.
ResponderEliminarUn beso.
Sed de piél...Sol abrasador...desierto de soledad....para tí, mis deseos de agua fresca de manantial...que brote espontáneo en tu camino...o en el del poeta...saludos!
ResponderEliminar...cava profundo allá donde te diga el péndulo, o déjate morir de fiebre bajo el sol abrasador...tú eliges ;))
ResponderEliminarUn abrazo.
Tomando en cuenta lo humano, con sus deseos insatisfechos, sus necesidades básicas de sustento de alma y de cuerpo, tomo tu poema como uno de los más hermosos que te he leído.Un poema "honesto",como los llamo yo.
ResponderEliminarUn abrazo grande.
Evitar el sufrimiento del deseo.
ResponderEliminarPernocta en el desierto, haz fogatas con los pelos de tu alma y bebe hongos. Porque luego será muy tarde.
ResponderEliminara trabajar Zahorí, que encontraras el agua...
ResponderEliminarcuando puedas beber vas a quedar igual... porque todo es espejo
ResponderEliminarEn los desiertos no sólo hay arenas, sino también oasis y espejismos que nos pueden llevar a la perdición, pero el que busca las aguas en realidad lo que busca es perderse...Entiendo que esta sed de la que hablas no puede calmarse, pero si puede llegar a ciertos momentos de placentera saciedad. Aunque al instante retome la búsqueda... Beso
ResponderEliminaray! me dolió...
ResponderEliminarimpecable!
He visto a un zahorí buscando agua y me dejó pasmada: te deseo, de todo corazón, que aciertes, en eso que deseas, como él acertó.
ResponderEliminarme encanta cuando tu poesía es tan caliente.
ResponderEliminarbesos!
calmar la sed
ResponderEliminarde esta caravana enloquecida
de deseos
que deambula sin brújula
sobre las arduas arenas
del desierto.
¡¡IMPECABLE!!
Besote enorme,
Nina.
Agua que no has de beber, déjala correr. Probá con vino. A veces sirve.
ResponderEliminarSe me ocurre que podés también usar alguna artimaña de beduinos (ellos conocen el desierto), y marear la brújula con un imán. O comprarte un camello; yo que sé.
ResponderEliminarLas necesidades sensuales, a veces abruman.
ResponderEliminarPero las espirituales, matan.
Un abrazo.
Vení, sentate conmigo. Poné las palmas sobre tus rodillas, alineamos la columna que se apoya, vertebra sobre vertebra en el suelo. Inhalamos, profundamente
ResponderEliminar...
mientras inhalamos sentimos la penetración del aiiiiiire
y al exhalar, ffffhhh
relajamos...
...
...
...
PD: Siempre es un placer leerte, Sound
Inquietante.
ResponderEliminar"Desmayada para siempre",tipo "muertita",que aburrida!
ResponderEliminarCómo mantenerse así ante semejante desborde de deseo?
Hay de todo y para todos los gustos,a veces el gusto está en rebotar mil veces contra una misma pared.
Besos!!!!!
Deambular. A tientas. Abrazar.
ResponderEliminarImagen de desesperación e impotencia ante la rotundidad de que se nos niegue lo que se tiene cerca.
ResponderEliminarDesazón es la sensación que me queda.
Pulgares arriba!
Me ha gustado mucho.
esa sed es insaciable
ResponderEliminarpuede mitigarse un poco, pero ojalá nunca nos falte
si ello ocurre estamos muertos
abrazoo
me dio la sensación de amar alguien dentro de un espejo... intocable que produce aun más sed... terrible la sed cuando los deseos te matan
ResponderEliminarbella palabra zahorí.
ResponderEliminarsensual como sus letras.
acentuada. como usté.
Y no saciarse nunca de beber..
ResponderEliminarBesos
¡¡Puf... qué imagen!!
ResponderEliminarBesos
Los deseos sin respuesta son una locura que se arrastra, pero siempre he confiado en que hallarán una guarida adecuada, un lugar donde sean y los nombren.
ResponderEliminarA veces se siente justo así. Que bien lo has dicho. "Abro los ojos, me los sajas vivos, alzo la mano y tú me la cercenas, sed tengo y sal se vuelven tus arenas" decía Blas de Otero. El le hablaba a Dios, pero es lo mismo. De hecho, es casi más lo mismo.
ResponderEliminarUn beso, Cuero
Es inevitable la atracción que ejerce lo oculto.
ResponderEliminarMeter las manos y el alma mucho más allá!
A falta de agua, buena es la sangre para calmar la sed, las sedes....
ResponderEliminarun abrazo
Nada como la oscuridad, lo insondable de su misterio, para dar rienda suelta a nuestros deseos más ocultos.
ResponderEliminarUn abrazo
Pobre lobo, no sabe que caperucita no apagará su sed, sólo la incrementará hasta hacerla adictiva. Saludos zahorí :)
ResponderEliminarEn esas noches espesas en donde no estamos donde nos gustaría estar...
ResponderEliminarY esas aguas embravecidas que nos incitan y nos enloquecen para luego, sin embargo, estar impedidos de beberlas...
Beso!
A veces suele suceder con los deseos, nos desarticulamos en una pasión vacía. No sé porqué pienso en la convivencia, alguna de las partes queda desmayada entre las sábanas.
ResponderEliminarMe gusta muchísimo el final, esa “caravana enloquecida sin brújula”.
Un beso Cuervo
Que atraccion que ejerce!!!1
ResponderEliminarEl deseo es lo que tiene, que nos hace perder con facilidad las coordenadas...
ResponderEliminarNo así las palabras, en tu caso, afortunadamente
(Ves? si hablo del poema, a veces... jajaja, qué remala soy, ays)
Abrazote!
Siempre deambulamos buscando.
ResponderEliminarBeso.
Buscando el agua...El agua que se nos niega.
ResponderEliminarOjalá hallemos esa fuente vital
Saludos
muy bueno, cuando entres a matar avisa.
ResponderEliminarqué dificil resulta a veces calmar esa sed de instinto animal...
ResponderEliminarun saludo!
MENGANITAdecual
¿Cómo eh? yo a veces me pregunto cosas parecidas.
ResponderEliminarUn beso o 2 #
Pd: te quiero tonto!!!
Un zahorí inquieto...
ResponderEliminarDisfruta de la inquietud.
Saludos.
La búsqueda, eso es lo que nos mueve.
ResponderEliminarY el agua, elemento primigenio que calme nuestras ansias.
Bello, Joven, mucho.
CALMAR LA SED EN UN CUERPO MUDO, ES TENER MAS SED.
ResponderEliminarBESITOS
habrá que atravesar el desierto, como si fuera un espejo.
ResponderEliminarbeso*
Caravana de locos deseos... Donde se encuentra mayor felicidad?
ResponderEliminarSaludos y un abrazo.
Esa certeza de no hallar la saciedad. Esa soledad que se hace eco en un cuerpo.
ResponderEliminarUn abrazo.
La espera, suele ser una opción, pero me parece que esta vez, ya no hay nada que hacer.
ResponderEliminarlos deseos son muy fuertes.
ResponderEliminarEstas seguro que puedes calmar la sed de una caravana enloquecida de deseos?
ResponderEliminarUna árdua tarea, sin duda alguna.
besitos mediterráneos.
Como dar de beber? asi como lo haces siempre, con palabras.
ResponderEliminarUn abrazo.
Una metáfora certera. El zahorí es un símbolo poderoso de la búsqueda de la necesidad.
ResponderEliminarSaludos.
Una delicia ser cazada por tus letras.
ResponderEliminarAbrazos alados!
FELIZ DIA DE LOS POETAS!!!
ResponderEliminarQUERIDO AMIGO.
UN BESO
El Deseo, sí, ése ser que acicatea indomeñable...
ResponderEliminarUn abrazo.
HD
Claro, el Deseo así, con mayúsculas..si de ahí brotan estas poesías deberías convivir con él a gusto! ;)
ResponderEliminarBesos
Busca lo que calme tu sed.
ResponderEliminarAunque sea en el desierto.
Un beso
Hay ansiedades que no se calman ni con el mar... vos eres de esos.
ResponderEliminarAplacar esa sed es tarea perdida, como navegar por el desierto de un deseo.
ResponderEliminarBesos.
Un cuerpo mudo ha de ser esa salvaje tenacidad de contactarte dentro entre todos los músculos desligando un sonido implacable...
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