lunes, 30 de enero de 2012
Mi herida
Acá está el tajo,
la precaria cicatriz
que atraviesa mi cuello,
la evidencia,
lo que te desvelaba
y tanto querías como portada
de tu amarillento folletín;
acá está mi herida,
fresca y roja,
palpitante y tensa,
para que la mires
con el inexplicable regocijo
de los idiotas sin cura;
acá está, irrefutable,
para que hundas tus dedos
llenos de duda y mierda,
en el hueco,
para que hurgues
en el vacío que ha quedado
debajo de la piel;
acá está y estará
por el resto de mis días,
para indicar en el mapa
del cuerpo
el lugar de mi dolor, de mi angustia
y de mi desesperación,
y el punto magnético
donde confluyen
todas tus miserias.
Imagen: Sutileza de Diario Perfil

Sencillamente brillante.
ResponderEliminarEs un poema fluido, hermoso, cuando se lee parece que se lo recitan a uno.
Genial.
Un saludo.
"...acá está mi herida,
ResponderEliminarfresca y roja,
palpitante y tensa,
para que la mires
con el inexplicable regocijo
de los idiotas sin cura..."
Y no puedo dejar de citarte.
Me impresiona esa parte, al igual que los últimos versos.
Maravilloso poema, aunque me impresiona un poco el paralelismo con el dedo de Tomás en la llaga de Cristo. El peronismo es tan místico que me aleja inevitablemente.
ResponderEliminarUn abrazo,
Baña con tu sangre el epitafio de todo bloguero en día lunes.
ResponderEliminarTremendo poema te despachaste hoy...
Abrz.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarComo un cuchillo.
ResponderEliminarNo hurgues ahí, no lo hagas por el bien de los dos.
ResponderEliminarEres capaz de poner toda la hiel en tus versos...Tu poema es buenísimo, la mayor evidencia es lo mal que me deja el cuerpo. Beso
ResponderEliminarMenuda traqueostomía...
ResponderEliminarBesos.
Sublime como siempre. Mejoras cada dia.
ResponderEliminarPerfecto. Y el inexplicable regocijo de los idiotas sin cura parece no tener fin, ni sentido.
ResponderEliminarY que la herida que es y será nuestra herida nos proteja de ellos.
Un beso
No sé, quizás sea locura-o demasiado lobuno...-pero a veces sueño conque alguien abra una herida en mi pecho, y escarbando con sus dedos, llegue hasta mi corazón, y que deje ahí la marca de su pezuña. A veces la evidencia de lo literal parece el camino más claro....
ResponderEliminarSi hay dolor hay esperanza...
ResponderEliminarBravísimo, morocho!
ResponderEliminarAbrazo!
Podría decirte precioso, increible, bravo!!!
ResponderEliminarMás allá de que la forma que tenés de decir las cosas me encantan, esta herida me resulta tremendamente dolorosa y conocida.
Solo resta decir... vale la pena?
Besitos Curi.
Si hay vacío en el hueco, será mucho menos dolorosa la cicatriz.
ResponderEliminarEs en el darse donde demostramos querer. A pesar de los pesares.
ResponderEliminar¿Por qué el amor siempre nos ha de dejar cicatrices?
ResponderEliminarY el que no las deja, no fue amor sino capricho.
Cuando se hacen cicatrices dejan de doler de esa manera aguda y solo es el recuerdo doloroso de lo que fue y ya no es.
ResponderEliminarUn beso, Joven
este poema es para pararse y aplaudir.
ResponderEliminarel desgarro del cuerpo deshilachandose. la crueldad de la entrega y el amor.
carne pura. eso es lo unico que late, lo unico que queda e importa.
millon de besos admiradisimos.
me genera una sensaciòn de angustia y bronca a la vez.. palabras fuertes que mueven inmensidades de sentimientos... ufff .. me gusta!
ResponderEliminarHay heridas y dolores necesarios que no hacen más que poner en evidencia que estamos vivos.
ResponderEliminarBesos, Cuervo.
buen poema, sisi.
ResponderEliminarSi no supiera que no debo tomarme la literatura literalmente hasta te diría que parece peligroso tanto sado-maso. El poema es espléndido pero a mí estas cosas (cuando son reales) me dan miedo. Un beso.
ResponderEliminarpor el resto de mis días,
ResponderEliminartengo un tatuaje hecho que dice eso.. y además, decirte que realmente, hacía mucho, pero mucho no leía algo tan perfecto, mi Curiyú! un abrazo enorme
Y sí, es perfecto el poema.
ResponderEliminarDe verdad que sí. Y lo que encierra es la locura misma, de dejarse atravesar la cicatriz por el ojo ajeno, y la condición de tener que hacerlo. Beso!
Fantástico, es todo un arte el que demuestras con tus poemas frontales.
ResponderEliminarUn beso
Sigo pensando que ese tajo, esa abertura es el espejo del alma, la boca. Donde confluye el mundo.
ResponderEliminarLa atracción por el dolor, por las heridas antes de que cicatricen.
ResponderEliminarSangre para alimentar la carroña que llevamos dentro.
Besos, Joven.
¿Qué es el corazón mas que una gran herida sangrante?
ResponderEliminarun abrazo
Excelente! Hermosa, combativa. Otra poesía a los ojos. Si alguna ELLA la leyera, sus "mmmm" serían instantáneo amor correspondido ;)
ResponderEliminarUn abrazo
Cuanto más duro se representa el dolor, más hermosos se translucen tus poemas; éste en concreto duele, y hondo.
ResponderEliminarUn abrazo, Joven.
Sólo cuando se escribe con intensiad es que las letras traspasan esta pantalla impersonal. Y tú lo logras porque escribes con verdad.
ResponderEliminarAbrazos grandes,amigo.
las cicatrices siempre esconden angustia, las peores son las que no se ven
ResponderEliminarAsí me duele el cuerpo.
ResponderEliminarUn beso o 2 #
Muy bueno.. pero que triste...
ResponderEliminarSaludos!
Este poema conmueve cien veces más que la vista de una cicatriz.
ResponderEliminarSaludos, Joven.
tremendamente filoso, como las miserias que se van por la cicatriz.
ResponderEliminarun beso joven
Gran poema, Joven Cuervo. Para esos que son como Santo Tomás y necesitan hundir sus dedos en la herida sangrante para creer que existe,
ResponderEliminarUn abrazo desde esta muy fría mañana en la Ciudad de México.
"Hablas de heridas por puro vicio", me dijeron, y yo no contesté. Solo algunos podemos tener heridas y sufrirlas siempre, hasta la muerte, incluso son heridas que pueden matarnos, pero la insenibilidad de alguna gente no merece ni el desprecio.
ResponderEliminarEstoy herido esta semana, ya sabés.
auch..
ResponderEliminarQue bueno doñito! Que bueno carajo.
ResponderEliminarProfunda herida, profundo final.
Abrazo!
EXISTEN HERIDAS QUE NO NECESITAN MOSTRARSE...
ResponderEliminarEXCELENTE POEMA, CADA DIA ESCRIBES MEJOR.
CREO QUE HAY CIERTA IRONÍA EN ESTOS VERSOS NO?.
BESOS
SI VA POR AHÍ ME PARECE PERFECTO, IGUAL SIGO PENSANDO QUE HAY HERIDAS QUE NO NECESITAN MOSTRARSE... LOS NECIOS CAEN EN SU PROPIA TRAMPA Y LA GRANDEZA ESTÁ EN IGNORARLOS.
ResponderEliminarBESOS
Amigo, hay heridas que nunca sanan...
ResponderEliminarSaludos y un abrazo.
Queda dicho y muy claro. Un poema con mucha fuerza. Un beso!
ResponderEliminarEs cierto, eres emotivo como Sarco Lange. Ambos tenéis una gran fuerza y sobre todo, vuestros versos son carnales, vivos, intensos, rojos, con mucha fuerza y pasión (perdona que piense en plural, pero ambos sois geniales).
ResponderEliminarahora me centraré en tu poema: ese extraño rayón permanente, indeleble e inalterable al final termina siendo maravilloso? o yo que soy masoca jaja.
un abrazo
Herida siempre abierta.
ResponderEliminarsi algún día alguien, un hombre, le escribe una oda a mis heridas (o a una sola) voy a sentirme satisfecha, lista...quién querrá amar mis heridas?
ResponderEliminarbeso amigo
Hay mujeres que hieren y mujeres de sal, que hacen arder heridas viejas.
ResponderEliminarPatada en la cabeza con ese final.
ResponderEliminarEstamos repletos de marcas. Estaría bien que los provocadores de heridas, se enteren de ellas.
besote
muy bueno, chotis, querido, muy bueno.
ResponderEliminarBienvenido al clan de las cicatrices...
ResponderEliminarAbrazo de compañera a compañero.
Mundo Aquilante!
cicatrices que se nos hacen abismos
ResponderEliminarhermoso y sentido poema
me gustaron las imágenes
un abrazo
tremendo poema, de los que es imposible borrar de la memoria y de la piel
ResponderEliminarme dejaste sin aliento