Quien arroja una piedra
la arroja, indefectiblemente, hacia atrás,
como el estúpido
que escupe para arriba
se expone al gargajo,
la inerte piedra
obligada a bucear
en los difíciles senderos
del pecado, de la culpa,
del rencor,
de la cobardía y la omisión,
puede volver al lanzador
(el que está libre de pecado);
quien arroja una piedra
la arroja a ciegas, por sí las moscas,
como un centro buscapies,
venenoso,
consciente acaso,
de que sumará
un acto irreversible
a la cadena impiadosa
de actos irreversibles
e (in)humanos.
Imagen: "Irreversible" de Gaspar Noé
ay ay ay
ResponderEliminarno sé yo, a vos, me parece que te gusta provocar, y quién sabe cuántas piedras tiraste, y quién sabe cuántos pecados, todavía, te quedan por escribir
por nada
ResponderEliminarTira la piedra, pero nunca escondas la mano...
ResponderEliminarBesos.
Uy Curi, ultimamente estás con todo...y contra todos justa-mente.
ResponderEliminarBesote
No sé si alguna vez te he hablado del daño que me hace esa palabra, "irreversible". Es sólo leerla, y creo que cada una de sus letras estrangula mis entrañas. Es una palabra que a veces he querido eliminar del vocabulario. Lo cual no es más que tontería, porque por mucho que se elimine, no voy a eliminar lo que realmente me duele, que es la conciencia de que en la vida existen actos y sucesos irreversibles. Recuerdo que cuando salió la película, me pareció un acierto el título, porque hechos como los que relata, esa escena de la foto, son sin duda irreversibles. El antes de repente se esfuma, y el futuro se sumerge en la negrura. La vida de repente se hace trizas...
ResponderEliminarNo sé, hoy al comentarte me he inclinado demasiado hacia lo personal. En otro momento quizás te comente el poema. Un abrazo
Ni de niña me gustaba arrojar piedras y, menos aún, que me las arrojaran.
ResponderEliminarMala costumbre, tanto entendida en sentido literal como metafórico.
Por cierto, que estos días un periódico ha estado publicando estractos de unas conversaciones de algunos presos de ETA que han querido pedir personalmente perdón a los familiares de sus víctimas. Algunos parece que confiesan que no pueden dormir por el peso de la culpa, por la conciencia del mal provocado. ¿En estos casos la piedra ha vuelto para estamparse en el rostro del lanzador? ¿Un posible arrepentimiento, minora en algo la irreversibilidad de sus actos? ¿Y en el caso de los familiares de las víctimas? No sé, al leerte no he podido evitar relacionarlo...
ResponderEliminaresa película me dió ganas de matar. me asustó la imagen, el poema es bondadoso al lado de lo que me provoó la película. Un abrazo
ResponderEliminarCada poema que escribimos es una pedrada directa a los genitales del alma.
ResponderEliminarAbrz.
Al final tirar una pedrada va a ser como ir a la guerra.
ResponderEliminarLas putas pedradas que llegan sin avisar y de quién menos te lo esperas.
ResponderEliminarUn abrazo.
Por las dudas ya me encargue un casco......
ResponderEliminarSi grave es tirar una piedra, peor todavía es tirarla hacia atrás.
ResponderEliminarMe he quedado mimetizada, cagandome de risa de nosotros mismos, contagiada por la risa de los pibes que se han quedado al fondo de tu blog, para ver a esta penuria de adultos, que aun haciedose cargo, por lo general la joden.
ResponderEliminarA nadie puede quedarle mejor este fondo que a este blog!
una vez escribí: es irreversible el pasado?
ResponderEliminarlo pregunto aquí. todo es irreversible?
abrazo*
(siempre es un placer leerte)
Eso es porque la tira sin un objetivo definido. Si se la tirara a alguien concreto, y además, acertara, seguramente se quedaría muy satisfecho.
ResponderEliminarBesitos, Joven.
(para aumentar la colección que nos ofrece últimamente)
“Quien arroja una piedra la arroja hacia atrás…”
ResponderEliminarQué cierto y qué pocas veces repara uno en ello.
Un abrazo
Auch, ese film de Gaspar Noé me dolió y enojó. El cineasta es bueno par provocar reacciones extremas en el espectador. Por ahí anda otro cineasta cuyo estilo me recuerda a Noé: Romain Gavras, hijo de Konstantinos (Costa).
Lo bueno sería no tener que recibir ni tirar piedras y aun así...
ResponderEliminares muy cierto.
ResponderEliminarhabla de la estupidez y de la humanidad que todos cargamos...todos estuvimos o estamos ahí.
La piedra que sale de la mano... vuelve más fuerte para estrellarse contra la frente del que la lanzó.
ResponderEliminarun abrazo
Estás escribiendo cada vez mejor, amigo.
ResponderEliminarCada piedra lanzada se vuelve contra el propio rostro, y no hay duda de aquello...pero cuántos hematomas y lesiones tenemos y aún no aprendemos nada...
Besos, querido amigo.
Puedes arrojar la piedra y darte la vuelta, pero no estarás libre de lo que venga después, eso nunca.
ResponderEliminarCuando me enseñaron esa peli me advirtieron de lo desagradable que podía ser, sobretodo la escena de tu captura. Pero me pareció una peli tremenda y genial, así como Gaspar Noé.
Un saludo!
el miedo que tiene, valiente de pensamiento y cobarde de acción e inseguridad, así es el que arroja lo que sea
ResponderEliminarEl maldito afán de meternos en la vida ajena...
ResponderEliminarReconocer tus propias piedras y arrojarlas, reconocerlas y liberarte de ellas, de un peso que se hace insostenible. No como un acto destructor hacia otro, si no para demoler viejos cimientos.
ResponderEliminarEn ese caso...
A ver? Quién no arrojó una piedra alguna vez, injustamente, contra alguien inocente?
ResponderEliminarY sí, luego reconoce haberse equivocado, pero el daño ya está hecho...
Un besote
"hay un boomerang en la city, mi amor, todo vuelve como vos decís"..poesías que hablan a los ojos (como a mí me gustan). Besos
ResponderEliminarNo he visto la película. En cuanto a pedradas, me gustaría creer, como vos, que siempre vuelve al lanzador. O mejor aún, que tuviésemos clara esa sabia, hermosísisma, frase de Jesús que aquí nombras.
ResponderEliminarJesús también dijo "Les aseguro
que todo el que peca es esclavo del pecado". ¿Será? Dudo, porque ni siquiera estoy segura de creer que el pecado original era tal. ¿No será dios quién tiró la primera piedra?
Cuando tiramos una piedra debemos estar atentos por si alguien nos la devuelve...o simplemente ella hace la figura en el aire tipo boomerang y nos rebota en toda la frente.
ResponderEliminarSi nos paráramos a pensar en todas las piedras que lanzamos... tal vez no tendríamos las manos tan ligueritas..
Besitos mediterráneos.
sumatorias que ninguno queda exento, sera tan difícil pensar antes de actuar?, o decir?... porque no tomarse un segundo para ver eso que se arroja cuanto de nuestro lleva.
ResponderEliminarUn abrazo joven,
So?...la tiramos o no la tiramos.
ResponderEliminarcaminamos sobre la cornisa o pisamos seguro?
nos quemamos con fuego o arriesgamos?
So? People are strange...
El hombre siempre tan (in)humano...
ResponderEliminarSaludos y un abrazo.
Una sutil cadena sin principio ni fin.
ResponderEliminarAbrazo!
Creo que te vi pasar..
ResponderEliminar¿me equivoco?
Besos mil.
hola Curi, aun ando por traslasierra y abro poco la compu...
ResponderEliminarme gusta este escrito por la sencillez de contar algo tan cotidiano en el Hombre como la cobardía o la indiferencia.
creo que todo acto ejecutado es irreversible en si mismo, fue.
abrazo amigo mio
Dices bien, arrojar piedras es escupir al cielo.
ResponderEliminarEscribes con toda la verdad.
saludos.
"no quiero regalos exquisitos
ResponderEliminardame una piedra"
Camilo Edmundo de Ory
totalmente irreversible
la inerte piedra
ResponderEliminarobligada a bucear
en los difíciles senderos
del pecado, de la culpa,
del rencor,
de la cobardía y la omisión,
puede volver al lanzador.
Esta parte de tu poema es como un boomerang. Enhorabuena
un fuerte saludo
fus
Allá por el 95 le cantábamos a la hinchada de Platense este hermoso verso:
ResponderEliminarOooohhhh,
son los tira-piedra
son los putos
de Saavedra
Todavía se me eriza la piel al recordarlo. Hoy están en la tercera categoría. Todo vuelve.
Magnífico verso, Cuervo.
Tan sabio lo tuyo, y sin embargo llevuen cascotes diariamente...Abrazo.
ResponderEliminarTodo vuelve... sin embargo tiramos la piedra, cerramos los ojos y cruzamos los dedos...
ResponderEliminarMil besos
Mientras que no me caiga en los pies...
ResponderEliminarMe gusta el nuevo fondo. Me alegra.
Quienes hacen eso, suelen ser despojos de la naturaleza.
ResponderEliminarPD: Un poema bien específico.
Un abrazo y beso para ti
Mejor no malgastar fuerzas en tirar nada. Seguirá ahí.
ResponderEliminarBesos.
¡¡que tire la primera piedra el que esté libre de pecado!!
ResponderEliminarrecuerdo la pelicula.. fue terrible .. muchas sensaciones horribles y la necesidad de conectar con otra parte de la vida, menos cruel, màs bella. Nadie deberìa jugar con piedras.. simplemente, que cada uno sea su propio juez... beso!
ResponderEliminarTu poema es casi tan duro como esa película.
ResponderEliminarMuy bueno.
Siempre imágenes "sexis" por acá. Así sí da gusto visitarte, jajaja.
ResponderEliminarTe quiero, guapo. Muchos besos.
Claro que la tira a ciegas, si la tirara mirando se le caería la cara de vergüenza, que dirían por aquí.
ResponderEliminarClaro, que hay tanto sinvergüenza, me dirás. Y claro, te diré, no puedo por menos que darte la razón..
Me gustaron estas piedras de hoy. abrazo
por dónde escuché que las piedras representan los problemas?
ResponderEliminarEn todo caso, a mi no se me da por tirar piedras.
Baci
Tirar piedras es mejor cuando tiras a dar y al que le das se lo merece por necio. La foto. Esa foto. Me saca la lujuria por las orejas.
ResponderEliminarirreversible, sendero*
ResponderEliminarculpa*
rencor*
cobardía*
omisión.
Un réquiem al minuto de silencio irreversible y a las manos heridas por limpiarse la sangre de sus palabras que quedan en la boca.
quien arroja piedras es porque se jura superior y libre de polvos y pajas
ResponderEliminarquien arroja piedras es porque no sabe que hacer con ellas
quien arroja piedras pierde su propio arrojo de vida
abrazos y feliz fin de semana