Cuando huelo naranjas
pienso en vos,
mate que humea
cascaritas de naranja,
pienso en tu piel que fluye
aroma de montes,
tu patria de escalofríos
puntos de temblor,
ese letárgico interregno
de la angustia,
pienso en algo que se eleva,
un pétalo impoluto,
inmarcesible,
en el suave e inmutable
transcurrir de la caricia,
pienso en la mano que la excita
y en la extremada indigencia de la mía,
en la palma un abismo.
Imagen: Herb Ritts

Me gusta, y que rico el mate con cascaritas de naranja!!
ResponderEliminarque lindo!
ResponderEliminares sensual, pero es amoroso.
el aroma a naranjas y la indulgencia de unas manos que nos llevan al abismo de las sensaciones...
qué mejor que eso? nada.
besos
Precioso!! la ternura que recorren tus versos.
ResponderEliminarHermosas imagenes aromaticas.
Cariños......
Rebonito :)
ResponderEliminarOler naranjas y pensar en ella. Qué rico, hasta se me antojó una naranja. O más bien, olerla, traer un pedacito de cáscara de naranja para evocar sensaciones y momentos gratos, aunque no sea algo tan sensual como estas letras suyas.
ResponderEliminarUn abrazo
Hermoso!
ResponderEliminarLos aromas sin duda son un tema muy sensual,mágico. Es como para un objeto de estudio mayor y adentrarse en los sentidos del ser humano y sus capacidades...
Por ahora, disfrutemos.
;)
ABRAZOS.
El aroma a naranja y esa mano me ponen inquieta.
ResponderEliminarUn abrazo.
Uy! Inevitable salirme de la ensoñaciòn que me provoca el olor a las naranjas...se me hace jugo la boca.
ResponderEliminarPresencia que nos toma de la mano y jamàs nos abandona.
ResponderEliminarBeso
LaLy
No se debería permitir que esa mano permanezca indigente. Habrá que ofrecerle un cayado para que llegue a esa patria de escalofríos, y anochezca en ella. Delicioso poema sensual, y a la vez hay algo ahí...
ResponderEliminarRico lo de las naranjas, aunque no sé si me gustaría que se acuerden de mi por el olor y menos tocándome (piel de naranja = celulitis), prefiero un duraznito joven cuervo...
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarMuy sensual!
ResponderEliminarMe gusta esa mezcla de naranjas, mate y caricias por supuesto *
Un beso o 2 #
la foto es bella
ResponderEliminarpero lo que decís de Ella es mucho más.
sutileza es belleza.
beso
Piel, aromas, caricias,
ResponderEliminarsuavidad, el estremecimiento
que me ha causado!
y esa mano, allí, tan sola!!!
Besos beso.
Me encantó!
ResponderEliminarTu poema acaricia todos los sentidos.
Un beso
Las cosas que decís con dulzura...
ResponderEliminarcon la dulzura de una naranja cortada al medio y espolvoreada con muuucha azúcar, para comer a mordiscones.
Genial
(El olor del azahar, de las naranjas.. de las cascaritas en el mate... Que rico!)
¡Me encantó esa mezcla de amor-ternura-sensualidad!
ResponderEliminarComo dice María Beatriz acaricia todos los sentidos.
Besote gigante.
Un abismo que te deja llevar al fondo de lo buscado...
ResponderEliminarEterno, interminable, abismo...
ResponderEliminarPara alguien que vive el ahora, segundo a segundo, en un cuenco...
Vengo, leo, me extasío y vuelvo a lo cotidiano, con dolor.
A ese nivel de pensamientos sólo resta que la tierra se abra y se elimine por siempre el caos.
ResponderEliminarAbrz.
Nos sugieres tantas cosas, Cuervo... Traes algo de belleza, naranjas, sensualidad... Todo es uno y lo mismo.
ResponderEliminarCuriyú (para mí te seguís llamando así)
ResponderEliminarsabés, me encanta, y lamento decirlo tan vulgarmente, pero me sale así!
besotes
Yo, menos afortunado, asocio las naranjas a una buena resaca.
ResponderEliminargenio*
ResponderEliminarSENSUAL sentir...
ResponderEliminar(quiero esas tetas para mí -para mi cuerpo, digo, no?)
;)
Electrizante sobre la piel el temblor del que toca y el que es rasgado como cuerda de guitarra ;)
ResponderEliminarLOS AROMAS SON COMO LOS PERFUMES, NOS DEJAN HUELLAS PROFUNDAS.
ResponderEliminarBESITOS
Y yo pienso Joven, en la maravillosa manera en la que nos trasladas esos pensamientos.
ResponderEliminarCada día que te leo me maravillas más.
Pienso.... y lo digo.
Elijo las tajadas de piel del limón, en el desembarco a Normandía, algunos aliados tenían a bien aguar el mate para que los nazis no pudieran acariciarse en la playa. Bonita imagen; la mano indigente. Abismándose.
ResponderEliminarSaludos Joven C.
me encantó!!!
ResponderEliminarMe gusta mucho imaginar una mano indigente tendida hacia una patria de escalofríos :)
ResponderEliminarUn beso
Sensual y con un toque tan amoroso que es difícil disimularlo (seguro que no buscas disimular nada)
ResponderEliminarSi todo eso pasa con que huelas naranjas... ¿Qué pasa cuando las comes?
ResponderEliminaresas combinacion de tacto y el perfume de las narajas me encantaron
ResponderEliminarMe llevo el último verso, con su permiso...
ResponderEliminarMujer al pan rallado.
ResponderEliminarEn el olfato y el tacto se dan la mano la piel y el recuerdo.
ResponderEliminarMaravillosa tu sensualidad.
un abrazo
Sensual, dulce, amoroso poema.
ResponderEliminarUn placer de lectura.
Me encantó
Un abrazo
Ana
Verso a verso va subiendo en escalera lenta la sensualidad, te felicito, no es fácil lograrlo sin tropezar!
ResponderEliminarBesos
Perfume de naranjo en flor ....
ResponderEliminarLástima la indigencia de esa mano.
Los aromas, los olores...mueven nuestros recuerdos.
ResponderEliminarRecuerdo un campo de naranjos en flor, dos jóvenes unidos por el olor del azahar, su ternura flotando por el aire, guiando su amor mas allá del cielo, extendiendo su corazón por sus brazos hasta llegar a la maravilla de sus manos.
Muy tierno, hombre limón. Besotes
HOLA
ResponderEliminarGRACIAS POR ESTAR SIEMPRE ACOMPAÑANDOME. ES UN PLACER.
BESOS
Un pòema maravilloso, metafórico y con imágenes y perfumes de cálidos sentimientos. Un final sin desperdicios.Excelente.Un abrazo.
ResponderEliminarDelicioso abismo....
ResponderEliminarme gusta esa doméstica presencia del amor, me gusta el mate con naranja...
ResponderEliminarsaludos Curiyú
precioso, precioso, precioso...
ResponderEliminarla extremada indigencia de una mano puede revelar el temblor más profundo (o el más superficial: piel-mundo, piel que dice un mundo)
ResponderEliminarabrazos
"La extremada indigencia de la mía"...
ResponderEliminarMenos mal que en el poema hay aroma de naranjas, la fruta que más me gusta, porque de lo contrario me produciría dolor.
Muy bueno.
Besos.
¡Cuánta sensualidad hay por aquí! Siempre que paso. Es impresionante.
ResponderEliminarFelicidades, encanto.
Muchos besitos.
Intensísimo, sensual y bello poema, encantada de descubrirte. Saludos.
ResponderEliminarMas que divino!
ResponderEliminarSuerte que no hablaste de la piel de naranja, ahí la cagabas, pero estuviste astuto jajajajaj!!!
Besote!
=) HUMO
Qué decirte, entre esos aparentes deliciosos mates, hay sensualidad en el ambiente y en lugar de abismo valle entre colinas para la palma carente.
ResponderEliminarUn abrazo
Aroma de montes....Una explosion de erotismo.
ResponderEliminarSaludos
:)
ResponderEliminaro naranjas o bien mandarinas jaja.
tu poema es precioso.
"letárgico interregno".
un abrazo
Leve caricia perfumada de naranja, como esa piel deseada, la que nos dejas tras la lectura de tu poema. Belleza pletórica de sensualidad la que desgranan tus versos, Darío.
ResponderEliminarHoy no me atrevo a dejarte besitos ponzoñosos, temo contaminar un ambiente tan límpido, que sólo huele a amor y a sexo.
quedaron muy bien las líneas.
ResponderEliminarPd: esa foto wow.