Una mujer es bien capaz
de atravesar
el velo del tiempo,
la misma mujer.
El mismo inquisidor
la quema,
por cargo de locura,
adulterio o brujería,
sin ninguna misericordia,
sino únicamente
con el invisible mandato
del trueno
y su exégesis aberrante.
La misma mujer se reconstruye
de cenizas
a sabiendas
de su terrible destino de fuego:
pero no claudica
sino hasta que
la implícita ley, la inusitada,
con todos sus ciegos ejecutores,
fanáticos, obedientes
acaba condenada
a la asfixiante existencia de la piedra.
Imagen:
Oswaldo Guayasamín
ay, primero! la imagen uufff... el gesto! el gesto que tiene es terrible.
ResponderEliminarcon respecto a vos... que te voy a decir? la poesía es el otro lado de la imagen de Guayasamín, es el reverso, pero a la vez no dejan de reflejarse una con otra.
me gusta leerte!
abrazos bonito!
yo no me puedo dormir y me encuentro con este escrito fuerte!!! buenas noches Curi
ResponderEliminarSin ir lejos en el tiempo, hoy y aquí, en nuestra bendita tierra, la violencia de género (la muerte de mujeres a manos de "sus" hombres) ocurre cada día.
ResponderEliminarcoincido con Emma, qué escrito fuerte! gracias
ResponderEliminarSaludos desde Mundo Aquilante!
Te hago una reverencia tras este escrito. Y la música...sin palabras.
ResponderEliminarUn beso,
Y siempre se eligirá mujer(aun a sabiendas de que eso la condena)
ResponderEliminarCuriyú, eres dueño de la palabra lacerante (nos hieres de muerte con poemas como este...)
Me ha encantado
Besos
Ayer por la mañana leí el post de Emmagunst.
ResponderEliminarAhora tu remachas la idea , con la misma belleza y con palabras propias.
Gracias, HOMBRE.
(hombres hay muchos)
Hermoso, una mujer nunca claudica, es cierto.
ResponderEliminarMil besos.
Coincido con lo de "fuerte", pero me aterra el hecho de saber que es real.
ResponderEliminarUn abrazo
Mujeres como la que defines, pocas. Niñas con cuerpos maduros, más me temo. Como con los hombres. La masculinidad y la femeneidad se han diluido en una androginia horrible...
ResponderEliminarojalá que nos renovemos y rescatemos nuestra vulnerabilidad entre tanto fuego.
ResponderEliminarbesos
Claudicar, jamás...
ResponderEliminarMuy fuerte, muy cierto.
Besos
Siempre se renace de las cenizas querido amigo, siempre. Hablo desde la experiencia y el dolor.
ResponderEliminarInsisto: sabes que cuando vengo acá suena mi querido Robert en mi cabeza. Quizás es tanto mi fanatismo que yo misma musicalizo lo que leo!
En mi pequeño bosque perdido lo estoy poniendo mucho, I know.
Un beso o 2 *
"Pa´trás" ni pa´coger impulso, dicen aquí. Que hermoso lo dices tú. Muchos besos
ResponderEliminarNo hay con que darle, el ansia por la libertad es siempre mas fuerte que cualquier tormento, que toda la puta censura junta.
ResponderEliminarPodrán intentarlo una y mil veces mientras los ampare la fuerza de sus puños y su ignorancia, pero volvemos a brotar, somos semilla.
Impecable la imagen!
Abrazo con alas!
La mujer es fuerte, es verdad, pero la crueldad y la barbarie de sus ejecutores es mayor...Claudicar? Jamás!
ResponderEliminarExcelente Curiyú. Y gracias! :)
Muy buena la imágen.
Un beso.
Gracias amigo.
ResponderEliminarSer mujer es algo maravilloso que debemos celebrar a diario.
Yo celebro con tu poema y observo como sucede lenta pero inevitablemente la reconstrucción.
Abrazo
Lo que más me impresiona de vos es esa fuerza que a veces se vuelve dulzura,otras fiereza,pasión,pero todo eres tú y eso pocos son,por eso eres...eres eso que en otros no hay...me gusta,..siempre pasando tarde,lo sé,pero siempre vengo,siempre.
ResponderEliminarUn beso azul
"La misma mujer se reconstruye
ResponderEliminarde cenizas
a sabiendas
de su terrible destino de fuego"
Me encantó esta dualidad.
Un abrazo Curiyú.
Demoledor!!!!
ResponderEliminarBravo.
=) HUMO
y a mi que me gusta que me quemen...pero con pasión,con el exquisito ardor del sexo, hasta quedar consumida en aullidos intermitentes y goces múltiples.
ResponderEliminarBello poema Curiyú, duro, real, inquietante...
ResponderEliminarAbrazos
¡Cómo me ha gustado! "Una mujer es capaz de atravesar el velo del tiempo".... Uf, qué hermosura.
ResponderEliminarPerfecto en fondo y forma, solidario con las féminas, ¿qué más se puede pedir?
Besos y gracias.
Curiyú protector al parecer.
ResponderEliminarComo dicen que las curiyú son, o al menos es lo que recuerdo de un bello cuento de mi libro de lecturas, o del genio de Horacio Quiroga.
Gracias por esta ofrenda.
Alicia
La mujer es capaz de muchas cosas y, como las piedras, también se puede deshacer al calor.
ResponderEliminarBesos.
Atraviesan los tiempos con la solidez de la roca
ResponderEliminarpermanecen más allá de los inquisidores de turno
para que otra mujer no tenga que volverlo a sufrir.
Un beso
HERMOSO ESCRITO, LA MUJER ES LA ROCA DEL HOMBRE, DONDE ESTE SE APOYA, O ESTRELLA SU FRUSTRACIÓN...
ResponderEliminarABRAZOS