Porque no tengo lugar
en este mundo,
debo maquillarme
o llevar máscara china.
Portar la deslucida bandera
de la inercia,
o el estandarte que rece:
"No desearás...".
Porque no tengo lugar
me haré buen traje,
me haré lugar en triviales
fiestas de etiqueta.
Ostentaré sonrisa
de oreja a oreja,
ancho sombrero
e implacable simpatía.
Para sobrevivir,
no olvidaré,
que es necesario una cierta dosis
de cinismo.
Imagen:
Alice Neel
Te traigo una bombilla ecológica. La encontré en un rincón del alma, llena de telerañas, pero alumbra ¿ves?: se ve un poco triste esa sonrisa que estás poniendo...
ResponderEliminarOlvídate de los otros: sé tu, que eres precioso.
Tiene que existir el lugar donde no se necesiten disfraces hipócritas.
ResponderEliminarLo que escribiste me define en tantas oportunidades!
Ah.. querido... bienvenido a club.
ResponderEliminarTe acompaño? Mmmm, ironía parecida ;)
ResponderEliminarBesote
Creo que va a ser mejor que hagas la fiesta en casa. Mucho más divertida.
ResponderEliminar;-)
Saludos.
Tira los estandartes, Curiyú, sólo hacen falta en los mundos de l@s hijosdeputa con bigote ;) En el mundo en el que yo creo tu nunca necesitarías una máscara. Un beso
ResponderEliminarPor mucho que te empeñes se puede leer el fondo de tu álma. Hay personas que no caminan de la mano con el cinismo, me pareces una de ellas.
ResponderEliminar¡Que buena música has puesto!
Felices fiestas Curiyú
y si, un poco gracias a estos momentos podemos saborear con más placer los otros, no?
ResponderEliminarEstoy de acuerdo contigo, si vas a cara descubierta, lo mejor es llevar en el bolso una cierta dosis de cinismo.
ResponderEliminarBuen fin de semana.
Como que una cierta dosis de cinismo? MUCHO CINISMO... jajaja
ResponderEliminarSaludos y un abrazo.
Imprescindible, entonces, tener un lugar a donde volver, tu verdadero mundo de serpientes, y poder desnudarte, desear y ser, para no desaparecer ni perderte, para no desconocerte, de repente algún día, y preguntarte: ¿Quien carajo soy?
ResponderEliminarTu verdadero mundo de serpientes, el tuyo!
Caretas nos ponemos todos; con defensas hablamos y nos relacionamos. Hay quien tiene más pericia en ver a través de ellas, y tambien hay quien va aprendiendo a ir sin ellas sin que le destrocen la cara.
ResponderEliminarPorque no tienes lugar en este mundo, te ofrezco el traje de mis brazos, para que nos limitemos con un lugar.
Todos debemos llevar máscaras, es una protección sine qua non...
ResponderEliminarQue nunca falte...me recordaste a Oscar Wilde..
ResponderEliminarQué cierta, tristemente, la última idea. Un poco de cinismo. Pero lo justo, eh, que si no corremos el riesgo de perdernos a nosotros mismos.
ResponderEliminarBesos
Te volves loco si haces todo eso, es más te moría (es como tomar sandía con vino).
ResponderEliminarAbrazo!
fe de erratas: morís
ResponderEliminarAy, no... prefiero el quijotismo del loco que sale a comerse el mundo. Lo cínico me puede, porque raramente construye ni que sea locuaras, asideros para agarrarnos.
ResponderEliminarlocuaras = locuras
ResponderEliminarno pretendía crear neologismos, a pesar de la voluntad que se desprende. Abrazos.
El único problema es que, a veces, de tanto ensayar actitudes, calzar disfraces y portar máscaras, se corre el riesgo de extraviar u olvidar al verdadero yo que yace bajo todo ese empaque
ResponderEliminar.
Un abrazo
Ay,querido, creo que eres de aquellos que enseguida se desenmascara...De todos modos hablas bien, para este mundo es necesario una cierta dosis de cinismo, aunque a algunos nos cause úlceras...
ResponderEliminar