De todos modos
la naturaleza del silencio
no es humana, nos es inaccesible,
las palabras son, por supuesto,
nuestro precioso ardid
para vencerlo.
El silencio es primigenio,
y por tal, inexplicable,
las palabras intentan, vanamente,
llenar el perpetuo espacio que detenta.
El silencio puede matarlas
porque como un dios o un fantasma,
está en todos lados
y en ninguno.
Imagen: Gerhard Richter - Cloudy

Yo amo a ese dios.
ResponderEliminarTal y como yo lo veo, el problema (o la suerte) del ser humano es la inaccesibilidad al silencio. Nuestro propio organismo lo interrumpe, como puede ser el torrente sanguíneo que podemos sentir cuando encontramos lugares más callados. Probablemente, desarrollaríamos una reacción psicótica ante el silencio absoluto; como ante la recreación del útero, etc
ResponderEliminarUn saludo
Me gusta esa comparación del silencio con un dios...es buena.
ResponderEliminarBesos.
el silencio que no es impuesto es precioso.
ResponderEliminaruffffffffffffffffffffffff
ResponderEliminarbellísimo!
muchos besos
Detesto el silencio.Si supieran cuanto se pierde por silenciar la palabra...
ResponderEliminarBesotes
El silencio es vacío y a la vez está preñado de la palabra. La palabra, que en su primer estadio es pensamiento, es el poder creador que nos fue concedido...
ResponderEliminarAmo el silencio, me conecta con mi ser más profundo.
Saludos
Lo auténticamente primigenio es el sonido de la creación. Lo demás son "ruidos" que alteran nuestra mente.
ResponderEliminarAaaoooouuuuummmmmmmmmmmmmmmmm.
Besos
*
ResponderEliminar*
http://www.youtube.com/watch?v=o3cWbw1-ceM
*
*
"...pero..cuando..miro..dentro
ResponderEliminarveo..salir..la..verdad..."
En un nivel puramente ascético y existencial, el silencio resulta imprescindible. Lo que daría por un momento de silencio rotundo. ¡Anacoretas! Antes de que reescriba una nueva versión del "Silenciero".
ResponderEliminarA nivel político, el silencio, lo silenciado, mejor dicho, es una aberración. Aunque a veces para dar un gran salto, sean necesarios acallar los rumores, los murmullos, los gritos absurdos y destartalados.
Hermoso poema, hermosísimo. Y la fotografía, esencial, estéticamente perfecta.
Un beso sin ruido
Qué gran poema, Curiyú. Ni para intentar decir nada. Acaso, que el silencio aúlla con más fuerza que el más alto de los gritos.
ResponderEliminarUn beso
El silencio es el linimento del alma, del interior, de la meditación y la reflexión profunda... pero el alma sin el sonido, el alboroto y todo lo que nos llega por los sentidos, porque el silencio no afecta solo al oído, no se nutre de la verdad y la vida, no computa estímulos y crece, pues es un sistema abierto que requiere alimento... el silencio es una etapa que permite la deglución de lo vivido y su asimilación desde la interiorización del pensamiento y la razón.
ResponderEliminarMe gusta tu blog. Con tu permiso me quedaré por aquí como seguidor para estar al tanto de tus entradas.
Un saludo afectuoso
Un poema realmente precioso, Curiyú.
ResponderEliminarRinde tributo, con palabras, a ese señor que tanto quiero y tanto me acompaña: el silencio.
Sólo en el silencio nos encontramos y sólo en el silencio hallamos las palabras verdaderas: las nuestras, las que salen de nuestra alma.
Besos.
Lo adoro esta en todas partes,,
ResponderEliminarun saludo ,
Las palabras dan forma al mundo, y un hombre que puede pronunciarlas, que sabe pronunciarlas puede llegar a ser poderoso.
ResponderEliminarCreo que he vomitado
Es un arma de doble filo, sin duda; pero a mí... a mí me encanta descender hasta el peor de los silencios. El que es capaz de dejarme estática, muda.
ResponderEliminarUn beso
A mi me gusta mucho el silencio externo... lo disfruto al extremo.
ResponderEliminarHermosas tus letras!!como de costumbre....
Besos
Muy bueno
ResponderEliminar"las palabras son, por supuesto,
nuestro precioso ardid"
En serio que cada momento
se encuentran buenas putas nuevas, che
en este mundo bloggero en este
cyberespacio de las palabras
sigamos sobre las estrellas
Rio
Me gustó mucho. Lo entendí!!! jijiji...
ResponderEliminarA veces silencio, a veces palabras, a veces música, a veces Ruido...
En esa línea se encuentra, en las palabras que respetan el silencio, el mejor Curiyú. Y tú lo sabes.
ResponderEliminarFANTÁSTICO ESCRITO SOBRE EL PODER DEL SILENCIO, HAY SILENCIOS QUE AÚLLAN.
ResponderEliminarHERMOSO QUERIDO CURIYU, TE ABRAZO
A veces ese dios es rencoroso y soberbio como todos pero casi siempre es más digno de veneración que ningún otro ;). Precioso poema Curiyú. Tu no te calles.
ResponderEliminarUn beso
El silencio es el alfa...
ResponderEliminarSaludos y un abrazo.
El silencio es complemento necesario de las palabras. De hecho, muchas veces habla más el silencio que las frases.
ResponderEliminarBesos
El silencio es proemio...antecede a la palabra.
ResponderEliminarme encantó esta lindísima y profunda poesía.
besos!
=) HUMO
Y esa imagen ilustra este bello bello escrito..las palabras son como el mar que arrastra y moja la arena pero jamás la disuelve...todo el tiempo intenta pero no. Y el silencio queda.
ResponderEliminarAbrasho
Lo escribiré, no lo diré, porque las palabras estorban. Pero aún así, los pensamientos provocan sonidos. Como el agua entre las pierdas.
ResponderEliminarMe gusta el silencio de la naturaleza.
Cynthia.
Efectivamente, el silencio tiene el don de la ubicuidad, mi querido Curiyú.
ResponderEliminarUn ponzoñoso besito!!!
¿me hablas a mi de silencios?-.......de todas maneras los silencios no son inadmisibles..
ResponderEliminarMiro, te miro... y mira, cómo te lo digo, a cada hora y mientras más observo, y me inflamo de llagas -mal llamadas palabras- menos me queda por decirte.
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