lunes, 16 de agosto de 2010
Mar (o blanco)
Un mar de semen
sería posible,
si todos los pajeros del mundo
apuntáramos el ojo ciego
de nuestras tiernas pichulas
en la misma dirección.
Los buenos obispos
con sus bol(s)as llenas
de caliente morbo,
serían espléndidos guías,
esta vez,
de los ardores de la carne
y el espíritu quedaría
postergado, siempre e impoluto,
para las celebraciones
del domingo,
y mientras tanto
nosotros llenaríamos con gozo,
el mar de semen,
blanco y espeso e infinito,
por donde deambularían
los barquitos de papel
que nos dedicaran
nuestros santos padres,
y se bañarían sin temor
a tiburones o tsunamis
las amadas esposas nuestras,
desnudas y jolgoriosas,
y los suicidas
no harían carne
de su oscuro deseo
y nadarían
en el plácido sopor
del mar blanco y tibio
que a nadie hiere...
Imagen: Pequeños mundos X -Wassily Kandinski
Siempre he pensado en la cantidad de semen que se derrama y el enorme espacio que inundaría xDDD Supongo que no somos los únicos
ResponderEliminarFelices pajas...
Creo que a las celebraciones del domingo no iba a ir ni Dios.
ResponderEliminarSaludos, Curiyú.
Así que ahora anda por acá. Qué sería de nuestra vida sin el semen. Le diré: el derrame del sémen es la puerta no sólo a la creación, sino a la reinición eterna del sexo. QUé lindo que es verlo aparecer! Exitos de nuevo blog
ResponderEliminarProvocador, muy en la línea de "epater le bourgeois" de tantos artistas y escritores de otros tiempos.
ResponderEliminar¿Qué quieres que te diga? Prefiero estas celebraciones lúbricas a las monsergas puritanas.
Besos.
jjajajja
ResponderEliminarcon este me hiciste reír!
Dicen (y dicen bien) que deja la piel tersa y radiante, salvando algunos grandes reparos creo que, ademas de haber probado en pequeñas partes de mi cuerpo, algunas piscinas si que me haría. Eso si, si se mantiene a su normal temperatura.
ResponderEliminarBesos
Y yo que creí que lo que suavizaba la piel a Cleopatra era la leche de burra.
ResponderEliminarSanta inocencia la mía
Se que quedaré como una guaranga, pero no me gusta contener las palabras... Q mar de "pajeros" XD, tu me das pie para inspirarme,jajja.
ResponderEliminarBesos fluidos
Bueno, dicen que cleopatra mantenía su bello rostro con un baño de esos...pero te redoblo la apuesta y me pregunto si juntáramos los gritos de placer, esos que a veces se ahogan para no despertar a los niños. Cuánta energía acumulada, lo has pensado???
ResponderEliminarTal vez hasta podríamos hacer andar sin combustible, que tal un yet ;)
Abrazo!
=) HUMO
Sin duda, ese mar suyo sería mucho más fructífero... aunque me temo, que los obispos –varios de ellos- perderían en ese blanco mar cualquier rastro impoluto que aún les quedara
ResponderEliminarUn abrazo
A nadie hiere...
ResponderEliminarQué gran verdad!
Aunque los obispos se encargarán de hacernos saber lo contrario.
Besos
Un mar que a nadie hiere, aunque todavía hay gente que cree que bañándose en él correría riesgos.
ResponderEliminarMe gusta la imagen. Me gusta mucho Kandinsky.
Un abrazo.
¿en dónde estará ese mar? (sí soy viciosa),buscaré mis hojas,para mis barquitos,ya qué todo me ha herido,y ahí en el letrero díce:- Muestra Gratis.
ResponderEliminarFantástico...y lácteo.
TU ESCRITO ME RECUERDA UN AMIGO DE MIS ABUELOS, SOLÍA DECIRLES CUANDO LLEGÁBAMOS DEL PUPILAJE, QUE LOS VARONES TENDRÍAN QUE PASAR POR LA CREMERÍA A DESAGOTAR, ESTAS ERAN LOS ANTIGUOS ACOPIADORES DE LECHE, HASTA QUE LLEGARON LOS GRANDES CAMIONES.
ResponderEliminarEL ESCRITO DE HOY ES "LA MAR" DE LA IMAGINACION JAJAJA
PIENSO EN LOS OBISPOS Y SUS BOLSAS PODRIDAS PUAJJJJ
ABRAZOS MI QUERIDO CARIYÚ
Me quedo mirando desde la orilla (hoy hay bandera de mar peligroso)...
ResponderEliminarEl mundo no se conforma... No le importan los mares de semen, siempre que otro no los disfrute. Somos así de tercos.
ResponderEliminarSaludos y un abrazo.
Por ahí leí que el semen es un elemento que deja la piel sedosa, que es muy bueno. No faltará en ese mar las mujeres y hombres anti-age que quieran sumergirse en busca de la juventud eterna... Abrazo!
ResponderEliminarAdemás sería muy bueno para la piel!!
ResponderEliminarCasi, un tratamiento dermatológico!!
Claro que la publicidad que debería acompañar esto, no me la permitirían!!! (?)
Abrazossssssss!!!
y qué pasa si me ahogo en ese mar?, tendre uno o varios orgasmos?, por las dudas no entró.
ResponderEliminarSi el elixir pajeril es catarsis de angustia, entonces sería un mar que cubre el mundo, supongo. El recurso espontáneo a las tiernas "pichulas" es uno de los tantos recursos por los que te amo y por los que L. Lamborghini se levantaría de donde esté para abrazarte.
ResponderEliminarMe encanto me imagine nadando en ese mar de semen.
ResponderEliminarYa sabés que haría yo con tanto semen además de darme un baño...
ResponderEliminarY sí! De algo hay que vivir , che...!
Curiosas imágenes ;)
ResponderEliminarpero me gustan.
Un saludo y gracias por tus palabras
G
Lo mejor de estos mares inofensivos es la turbulencia de su origen, que absolutamente nada le debe a la obra y gracia del espíritu santo. Sino claramente, a su ciclo natural de evaporación, condensación, y precipitación. Sin contar las filtraciones subterráneas y escurrimientos de las superficies.
ResponderEliminarBesos bien mojados.
Apodemus sylvaticus, (Shu).
Bueno,pues creo que nadar en ese mar, tiene que ser algo muy exótico...lo que pasa que no todo el mundo sabe nadar.
ResponderEliminarProvocador y genial
Humo: esa no la tenía. No estaría mal hacer un mar de gemidos...uffffffff...
ResponderEliminarPor lo demás, es evidente que nuestro líquido vital, es demasiado bueno para las pieles, así que, niños y niñas, a embadurnarse!
Abrazosssssssssss...